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lunes, 29 de junio de 2026

 




Próstata junio 2026

18 de junio en la biblioteca municipal F. García Pavón de Tomelloso 

los poetas que dieron vida con su voz y presencia al I Recital Prosvida. Gracias al concejal de Sanidad Antonio Calvo, al iniciador de éste movimiento El periodista y editor Julio Criado, al escritor Jesús Lara, a la doctora Lenin Navarro y a la Asociación Cultural Literaria La Media Fanega de Tomelloso. A Juan Romero y su guitarra española acompañando al cantaor Jesús Martínez. A los poetas que se unieron de otras poblaciones Eusebio Loro, Luis Romero, Juan José Guardia, Juan Lorenzo Collado y Julia Flores. Al público y para presentar me acompañó Pilar Valentín presidenta de La Media Fanega esa noche maravillosa. Y mi gratitud al personal de la biblioteca que nos atendió. Gracias a todos por haber hecho posible la magia de la noche del 18 de junio donde dimos visibilidad al cáncer de próstata mi abrazo y gratitud.

Natividad Cepeda




Con estas palabras intervine al final del acto del recital de Prosvida; Palabras universales para defender la vida e investigar  sobre éste cáncer y sobre otras enfermedades para la salud de todos. Todos en cualquier lugar de la tierra habitada; de nuestra casa común.

El Sagrado Oficio de Vivir

El sagrado oficio de vivir es comulgar con los sueños y habitar con luz y esperanza nuestra arcilla. Este barro humano que ama la lluvia, el aire y la tierra que nos fue dada; este cielo diáfano manchego, que nos cubre y nos destella porque para nosotros no existe otro templo más bello en el universo.

Honrar la estrella que nos fue dada al nacer, y entregar al viento el milagro de la ilusión. Saber, con humilde lucidez, que en nuestro caminar somos apenas un soplo, un destello pequeño de luz, pero capaces de encender una hoguera invencible cuando nos toca desafiar a la misma muerte.

Amar, ser amados, y sostener ese pacto humano: no soltar jamás los remos en el mar de la vida, incluso en las noches más oscuras, hasta hallar el amor y la gracia para erguirnos ante cualquier adversidad.

Porque solo en ese fuego, y nuestra férrea voluntad, se revela el misterio de la vida.

Eso es alzar la voz en ese día del once de junio: día del cáncer de próstata; elevar la voz y conseguir unidad para salvar vidas de hombres, no callar, ni silenciar. Esto es amar en el sagrado oficio del vivir de cada día.

Esto es luchar y cantar a la vida, hoy y mañana, para entregar el testigo de nuestra fuerza a los que vienen detrás.

Esto es vivir. Esto es amar.

 

Natividad Cepeda


 

lunes, 9 de junio de 2025

Los juglares, poetas y trovadores, hombres y mujeres, son necesarios porque son testamentarios de su momento.

 

 

Sin amor no hay poesía. Sin juglares enamorados de cuanto les rodea no hay poetas.

Tampoco son poetas los que escriben sin sentir. Ni los que ignoran la pasión de cuanto les rodea. No lo son, aquellos que someten su escritura al gusto del momento impuesto en ocasiones, por banales artistas que por circunstancias tiene cotas de poder e imponen su criterio sobre la misma poesía. Como si escribir del alma y de lo que esta siente en su interior se aprendiera en las aulas magnas oficiales. Hay poetas que sufren el olvido, otros la indiferencia, y muchos los halagos de los que  buscan por ese camino llegar al éxito. Como si escribir poesía fuera racionalizar la belleza. 

Pero los poetas forman parte de la vida y la vida no siempre es fácil.

Algunos de nosotros llevamos heridas  por ser poetas; sobre todo si se es poeta y además mujer. Porque los hombres no envejecen y las mujeres sí.

Un poeta masculino presenta un nuevo libro de poemas y es exultante en toda la presentación y su entusiasmo es compartido por compañeros poetas y, en las revistas y periódicos cercanos se escriben comentarios literarios elogiando el nuevo poemario. Es la actitud esperada porque el grupo de escritores y poetas masculinos se ayudan y respetan a pesar de que el autor no guste a todos.

Un poeta masculino si es autodidacta se le reconoce su obra porque ha luchado y formado en la soledad de su entrega no reglada y se le galardona y admite en tertulias y foros… Pero si es poeta femenina, o sea mujer, la cuestión cambia. La poesía de esa poeta se juzgará con lupa y los viejos dictámenes sobre estilos y decálogos se le aplicarán a toda su poesía. Lo terrible de esta realidad es que no es una ensoñación si no una repetida actualidad.



Las poetas mujeres tienden a estar protegidas por la sombra protectora de los hombres, jamás se reconocerá, ni se hablará de ello. Las mujeres poetas libres y no demasiado asistentes a círculos de poder donde se reconocen las obras leídas en tertulias y foros carecen de reconocimiento. Son silenciadas por no acudir a esos escenarios donde se intercambian pareceres y se dialoga sobre lo ultimo que se ha escrito y publicado. Las mujeres que escribimos en pequeñas ciudades y no hacemos demasiada vida social somos ignoradas. Y es que la libertad tiene un precio quizá demasiado alto.

Escribir y crear requiere espacios de silencio. Leer un libro también. Y no venderse en aras de la popularidad mediocre no se le perdona a quienes no lo ejercitamos. Personalmente me causa estupor y cierta dosis de tristeza ver como poemas escasos de hallazgos poéticos, por no decir que en ellos no hay poesía, son alabados en los medios digitales donde se publican. Porque hay que reconocer que no todo lo publicado tiene calidad.

Las mujeres escritoras carecemos de visibilidad en muchos casos.

Del mismo modo en los jurados importantes apenas si hay mujeres y por lo mismo en los múltiples certámenes la mayoría de premiados son hombres. Es éste un tema silenciado porque ¿quién se atreve a ponerle el cascabel al gato? Nadie. Las mujeres mayoritariamente no son apoyadas por las mujeres más aún si no son proclives al alago y a estar continuamente en sesiones continuas de promoción mediática. Las mujeres escritoras que no pertenecemos a círculos determinados somos una especie de parias donde nadie, absolutamente nadie, incluidas otras mujeres de la sociedad, somos invisibles.



No hace mucho en una conferencia que impartí denuncie lo importante que es no residir en el mismo lugar de nacimiento, porque cruzarte con la gente, con vecinos y conocidos en el día a día no crea ese misterio que todo artista debe tener para ser admirado.

Tampoco crea admiración que no te quejes de la vida, que sonrías y animes a la gente a vivir feliz con las cosas pequeñas, los amigos, la familia, el tendero que te atiende desde hace años, la peluquera que te corta el pelo, el panadero que se le comprar el pan… al vecino que acompañas en un funeral y al que acompañas a tomarse un café o un vino si petulancia alguna. Actuar así, vivir de esta manera no abre puertas en los pueblos nuestros a las mujeres escritoras.

Y hasta el alcalde y concejales te ignoran invitando a pregonar fiestas y a ser jurados de certámenes a otras mujeres que no residen en estos mismos lugares, e incluso jamás han escrito un poema, un ensayo o un artículo periodístico. Se cumple con creces aquello de “Nadie es profeta en su tierra”.

Mujeres poetas hay muchas: somos muchas las que componemos un verso pero muy pocas las que se nos reconoce como tales. Hay ocasiones que se nos dan unas migajas y con eso nos pagan años de vida dedicadas a ser escritoras. Me pregunto ¿si ha merecido la pena dedicarme durante décadas a escribir en soledad? Lo que si puedo afirmar es que escribir para mi es tan necesario como beber agua o respirar aun sabiendo que no ganaré dinero ni mis libros estarán en las mejores librerías de los países.

Todo esto es el tormento y el éxtasis de la creación; de todo creador incluso siendo mujer.

Si, los poetas masculinos frecuentan lugares y espacios desde antiguo. El pasado está plagado de todos ellos al igual que el presente. Las poetas femeninas hace poco que se incorporaron a esos círculos y son admitidas con reservas disimuladas.  En ese espejo la corriente admite la ambición de los poetas y aunque sus libros sean aburridos por estar los poemas saturados de tecnicismos y exentos de emoción se admiran y aplauden. Las movidas  literarias son así un malecón donde hay que defenderse de las turbulencias ajenas. Por las que a veces el vacío de la poesía es un vacío de triste soledad.

Los libros, esos tesoros que se acarician con el alma cuando se leen quedan solos, muy solos, entre las manos y los ojos de quien los lee; es entonces cuando inunda el espíritu del lector la trova.  Se hace presente  y única quedando la sensibilidad poética en las páginas del libro olvidando quien la escribió.

Publicar hoy está al alcance de casi todos  pero no lo es llegar a romper el silencio de las presentaciones que se quedan en eso, meras reuniones de conocidos si el libro de poesía no rompe los pequeños reductos donde se da a conocer. Los juglares, poetas y trovadores, hombres y mujeres, son necesarios porque son testamentarios de su momento. Y también ahora se recorren los  castillos ofreciendo su palabra en las diputaciones y ayuntamientos, fundaciones y cafés como se hacían en las tabernas y salones  de antaño.

Juglares y juglaresas de amor de todos los tiempos seguimos siendo los que en los papeles escribimos retazos del corazón hecho pedazos. O de esa naturaleza viva y cambiante que no fascina y emociona, o de esa injusticia latente en cualquier rincón del mundo porque la poesía también es fuerza renovadora para cambiar hoy lo que está mal.

 

Natividad Cepeda

lunes, 16 de septiembre de 2024

Carta a Don Quijote

 





A mi Señor: Don Quijote de la Mancha.

 

 

         Mi Señor Don Quijote:

                                             Habéis de saber que jamás tendré otro caballero que no seáis Vos. Lo reitero en esta carta que comienza sin fecha ni día, porque todo el amor me irrumpe como un campo de amapolas en mayo.

Todos saben que mi nombre es Dulcinea; dama de mi señor, al que también se le conoce como el Caballero de la Triste Figura, el mayor defensor de los oprimidos, el único idealista que no se cansa de cabalgar por encima del tiempo para imponer justicia allá donde no la hay. Vos, no ignoráis que solo nací para amaros y ser amada por vos. Sin vuestro nombre en mis labios mi existencia no tendría razón de ser. Los dos nos hallamos en el espacio sin tiempo terrenal, inermes ante la profunda sed de nuestro amor. Dicen los muchos viajeros que sois un loco echado a los caminos para desfacer entuertos, que de tan locura estáis lleno que se duda de mi existencia. Pero mi señor; los rumores de nuestro amor se extienden como polen y son muchos, -mujeres y hombres- los que nos envidian.

Tú eres para mi distancia y tiempo de geografía dilatada, y se condensa mi amor por detrás de la tarde y, fugitiva de lo que me rodea me interno en tu voz y en tu figura concreta y masculina. 

Así, te imagino cansado, detenido al repecho de un derrumbado hastial, mientras nuevos y jóvenes lectores dejan sus libros de texto y leen tus aventuras. Yo en estos días de comunicación desorbitada y febril, donde la prensa, destaca las muchas muertes de mujeres a manos de malos hombres, me refugio en tu conmovedor amor y cierro mis ojos para guardar dentro de mi soledad vuestra mirada. Me enamoré del azul transparente de las tardes manchegas hace ya mucho tiempo: dicen que la Mancha es un mar de llanura por donde los sueños navegan... así como perdida me quedo desmigando nuestros muchos naufragios, mirando la ciudad con los muchos rostros que en ella deambulan.

Todo cabe entre sus paredes y sus calles, el deseo de recibir una caricia sin testigos, así, frente a la tarde que adolece de luz. Y en el juego de luces crepusculares dejar que vuestra ausencia se desvanezca, y me asistan vuestras manos, su tacto y su temblor sentirlas por mi piel como una procesión de estrellas primerizas. Por eso ahora turbada, llena de eternidad y de misterio escribo esta carta empapada de tiempo. Tiempo cosido a tus aventuras, a la inmensidad de tus hazañas, a tu doliente grito enfrentado a tanto malandrín que puebla nuestro mundo, y nos mancha la dignidad, y nos ensucia la alacena cuando desde la televisión nos dicen que la sangre de un cuerpo de mujer a vuelto a oscurecer el sol.

Yo que solo por vuestro amor fui llamada bella, emperatriz y señora, princesa y dama a la que desde entonces cantan los trovadores y poetas, os escribo desde la niebla de los días, entre este jirón de vida que nos asiste, y nos hace coincidir en este nuevo siglo, para así demostrar que los milagros aún son necesarios y precisos, porque sin ellos el camino al futuro sería un triste funeral, una tumba donde ni la yerba crecería porque se me hiela la sangre ante tanta miseria y destrucción.

Mi buen amor, mi señor, don Quijote en estos días os digo que me siento como un ángel sin alas, roto, y cubierto de sangre que me llama y reclama, que os suplique, que, por Dios, vengáis de donde estéis a defender a tantas pobres mujeres maltratadas, ultrajadas, vejadas, violadas, asesinadas como si el fruto de aquella manzana primigenia aún nos pasara cuentas... Sé que solo vos, defenderéis a esas damas sin hacerles preguntas, sin repasar sus vidas, sin pensar que alguna se lo tenía merecido. ¿Oh, Dios! no sé, a las que ahora están amenazadas dónde podrán hallar cobijo. No lo sé, y me siento yo misma por ellas perseguida, y me duele la memoria de pensar en tantos nombres olvidados, y me tiemblan las manos cuando rezo por ellas...

Por eso mi señor don Quijote, os escribo esta carta, que sin fecha ni dirección os mando, para así calmar mi dolor y mi impotencia, y siento que por mis venas galopan el miedo y el dolor que junto a mi corazón llora por tanto amor asesinado. Cuando la recibáis, Señor Hidalgo, no dudéis en volver del más allá, las damas de hoy en día os reclamamos vuestra ayuda, y no es que todos los hombres sean malvados y perversos, no señor, pero algo de valentía y de coraje, sí que les falta para de una vez por todas acabar con tantas muertes y hacer causa común y no mirar para otro lado...

Venir mi amor para que dejen de haber ángeles negros en los labios que hoy hay sólo frío. Venir para dejar en las manos de las mujeres ramos de flores. Flores que sean recibidas por ellas, como tributo de amor, y no sean flores de mortaja y de adiós. Llegar para que esta arisca realidad termine, para que en la besana de la vida el luto no se convierta en algo cotidiano. De verdad mi Señor, que ahora más que nunca necesito vuestros brazos, dejarme abandonada en vuestro pecho, escucharos, hablar, y comprender, que la nobleza de la estirpe masculina aún persiste, porque quiero volver a amar y en el rellano de mi sangre no sentir la violencia de la muerte; sentir que el amor es poderoso y que gracias a él los buitres infernales del crimen se disipan.

                                                                             Al borde de vuestro amor y mi esperanza esta mujer a la que llaman Aldonza y Dulcinea os espera.

                                                                                       Natividad Cepeda

 

Febrero, mes de la fiesta del amor, del año de gracia de 2004: carta premiada en el Certamen de La Casa de la Torre de El Toboso(Toledo)

viernes, 22 de marzo de 2024

Pepe J. Galanes alma de sus fotografías y Mención Especial en el XVI Encuentro Oretania de Poetas, “Acordes con la palabra” dedicado a la música

 

Pepe J. Galanes es conocido en el amplio panorama de la creación artística  por su dedicación a la fotografía  y sus numerosos proyectos realizados incluido el de “Poetas con luz ambiente” donde a través de la imagen ha ido dando a conocer a todo poeta nacido en la provincia de Ciudad Real y con libros publicados.

En ese recorrido lo conocí cuando después de su llamada telefónica quedamos para venir en casa en un día y una hora determinada. Se adelantó al horario establecido por lo que la fotografía se hizo sin arreglo alguno por mi parte; tan genuina y real como se muestra en la foto con mi cabello rebelde de rizos en desorden.  Fue una mañana de diálogo y conocimiento de ambos,  después he seguido la trayectoria fotográfica de sus exposiciones y, cada uno de los creadores amantes de la poesía que él ha fotografiado para la posteridad.

¿Pero que es la poesía y los poetas en tiempos de crisis múltiples, dónde hasta nos acostumbramos a convivir con guerras actuales como si esas situaciones tan espantosas fueran menos graves para los que no las padecemos? La poesía es sentimiento y actitud del reflejo de nuestra cotidianidad. Lo fue para los poetas, hombres y mujeres, que leemos del pasado en sus libros donde se proclama de lo humano y divino en sus versos.

Pepe J. Galanes  con su cámara nos ha dejado su visión de cada uno de nosotros imprimiendo carácter de un instante de lo que le hemos dejado captar de un presente que ya no se volverá a repetir. Con su mirada de fotógrafo impecable ha mostrado lugares en blanco y negro porque de esa forma el color no erosiona la visión de los fotografiados. Y en ese ejercicio ha sido notario de cada uno de nosotros al dejar esa impronta en  cada una de las fotografías expuestas a la mirada de quienes nos contempla.


La sabiduría de Pepe J. Galanes  al elegir ese tema y a los poetas, hombres y mujeres, dejándonos que opináramos de nosotros mismos, ha unido imagen y palabra en ese testamento grafico sin eludir la palabra escrita. Son reseñas individuales de los poetas y su misterio de andadura con realidad y ficción en cada una de sus confesiones a pie de foto. En esa trayectoria de imagen y palabra nos acompaña su visión de cada uno de  nosotros que expone y muestra con la misma  libertad  que su objetivo.

Al recorrer las fotografías  las diferentes exposiciones se muestra unos retratos de nuestra propia civilización arraigada en la poesía y en la imagen, a pesar de lo poco que importa la poesía y lo acostumbrados que estamos a ver imágenes. Al fotógrafo los fotografiados le estamos agradecidos y después no esperamos mucho más porque en esta sociedad tan vertiginosa a veces no somos conscientes de la importancia de algunos de los logros mostrados; y logro, es ese proyecto de “Poetas con luz ambiente” donde el éxito radica en el monólogo que se hace cuando se ve cada una de las fotografías por los visitantes. No oculto que ese proyecto ha sido un éxito fruto de la concepción de un creador nato como es Pepa J. Galanes, y por eso esa  Mención Especial de los organizadores del, XVI Encuentro Oretania de Poetas, “Acordes con la palabra”, en Poblete  al fotógrafo. Bien merecido ese homenaje.

En ese  homenaje y  encuentro participan veintiséis poetas y cantautores.

Se han unido música, poesía e ilustración, para visualizar la palabra y los acordes y el talento de tantas personas que hay en nuestra provincia por lo que el fotógrafo Pepe J. galanes forma parte de todos de  Alfredo Jesús Sánchez Rodríguez, Antonia Piqueras Jiménez, Aurora Rey Aragón, David García Rodríguez, Diana Rodrigo, Elisabeth Porrero Vozmediano, Eusebio Loro, Isabel Villalta Villalta, Javier Márquez, José Amarillo, Juan Camacho, Juan José Guardia Polaino, Luis Alberto Lara Contreras, Luis Díaz-Cacho Campillo, Luis Romero de Ávila Prieto, Manuel Muñoz Moreno (recita Begoña Mansilla),   Marciano Sánchez, Miguel Galanes, Natividad Cepeda, Pilar Serrano de Menchén,   Ramón María Díaz-Cacho, Santiago Romero de Ávila, Teresa Sánchez Laguna,   Vicente Ballesteros Moraleda, Vicente Castellanos, Víctor Manuel Gutiérrez Caballero, Olga Alarcón y los ‘Poetas del Barro’, Ángel Leal y Graci Arias.

Julio Criado es el artífice de este evento junto con el coordinador  Luis Diaz-Cacho, la ilustradora Olga Alarcón y el prologuista Santiago Romero de Ávila. Un año más El Grupo Oretania  de Poesía  inaugura la primavera llevando su labor en favor de los creadores de Ciudad Real hasta Poblete, para así difundir lugares nuestros poéticamente.

 

                                                                                  Natividad Cepeda

 

 

martes, 16 de mayo de 2023

Crónica del encuentro poético con el grupo Literario del Ateneo de Alcázar de San Juan y la Tertulia Literaria de la Media Fanega de Tomelloso

 








         Natividad Cepeda

Crónica del encuentro poético con el grupo Literario del Ateneo de Alcázar de San Juan y la Tertulia Literaria de la Media Fanega de Tomelloso

Por encima del tiempo transcurrido  procuro que la confusión no me trabe el camino andado porque olvidar  con los que anduve  sería tanto como traicionarme a mí misma.  Y es en esa senda donde a través de los años he mantenido amistades y 

encuentros con la poesía y con los que la sienten como voz propia. En ese periplo he perdido amigos y he encontrado otros y me caben en mi vida como tesoros recibidos hasta el día de hoy.  Entre ellos los integrantes del Ateneo de Alcázar de San Juan a través de los años y los de la Tertulia Literaria de la Madia Fanega de Tomelloso con los que asistí a su fundación hace casi una treintena de años.

El amor, incluso en literatura, es compartir y abrir puertas para conocerse y brindar encuentros y ampliar amistad, también en lo poético, y ha sido así como se ha dado el encuentro entre dos grupos cercanos geográficamente, Alcázar de San Juan y Tomelloso, alejados a través de los años. Todo surgió el pasado mes de abril  en la presentación de mi último libro publicado, “Con la sed de todos” en el Centro Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Tomelloso donde fui acompañada por miembros de las dos agrupaciones -entre otras- y al finalizar el acto, los del Ateneo sugirieron hacer su primera parada de las veinticuatro horas de poesía itinerante  que hacen anualmente en Tomelloso, y en el salón del Centro por ser excelente marco para ello; se me sugirió y se lo comuniqué al párroco José ángel Martín Acosta que accedió a ese encuentro.  Y esa misma noche, del  quince de abril, pensé que los anfitriones debía ser  la Media Fanega comunicándoselo  a la actual presidenta Pilar Valentín. El encuentro se preparó y como antaño la iglesia acogió en su centro a los poetas de ambos grupos.

Regresar a los orígenes de donde se representaban obras literarias al pueblo llano ha quedado en el olvido de las gentes, salvo de los eruditos, pero he aquí que en la mañana del doce de mayo de 2023 la poesía de los poetas de los pueblos se unió creando un puente de amistad gracias a los versos y al salón de una iglesia que generosamente les abrió sus puertas.

La crónica fotográfica de esa mañana la hizo, Javier Cepeda, de la Media Fanega, recogiendo imágenes del acto y de los poetas que intervinieron. Escuchamos al  presidente del Ateneo Luis Ángel Ajenjo, atento al reloj, por la premura del viaje itinerante que realizaban. Al finalizar nos hizo entrega de libros, vinos y las famosas tortas de Alcázar de San Juan, pagando así nuestra acogida. La actual presidenta de la Media Fanega, Pilar Valentín les hizo entrega de un pergamino con un poema referente al nacimiento de la Media Fanega…Entre los asistentes,  Mariano Lizcano, que fuera presidente del Ateneo y María Moreno, presidenta anterior de la tertulia Literaria de la Media Fanega durante diecisiete años: muchos otros nombres de poetas y amigos desgranaron versos en ese recital por lo que escribir esta crónica es una especie acta notarial  imprescindible para el recuerdo de lo acontecido.

 No siempre se abren puertas a los demás primando lo personal por encima del encuentro sin tomar la palabra, así lo hizo el sacerdote José Ángel Martín Acosta, asistiendo a la lectura. Las palabras de los poetas rozaron el sol de la mañana de mayo calentando el corazón de los asistentes: solo ellos, poetas de los pueblos vestidos de palabras esperanzadoras e ilusión:  sus voces se fueron sucediendo como juncos mecidos por la brisa de  la mañana.

Sumar versos es sumar sueños abandonados en el desván de la vida y al hacerlo se escriben de la memoria y derrotas personales que se guardan en las alforjas íntimas de cada uno.  Tan increíble y necesario es que los encuentros se dan en infinidad de lugares geográficos ignorando que si nos asomamos a nuestras propias vibraciones escuchamos al juglar de hace siglos reencarnado en nosotros mismos.




Vivir es tan apasionado que sin pasión estamos muertos. Con pasión olvidamos que la vida pasa rápida como un aleteo de alas por el azul del cielo, y con ese aleteo  

permanece la ilusión de los poeta. De los aprendices de enlazar palabras hasta convertirlas en versos. 

Julio Llamazares  ha escrito que “Las librerías están llenas de libros escritos por gente que no son escritores. Escritor es aquel que seguiría escribiendo aunque no le leyeran ni publicaran, porque tiene la necesidad de escribir”. Es una certeza a medias, nada más que a medias, porque  gracias esos escritores desconocidos fluyen libros  diversos en el mar  de la literatura actual. Y me atrevo a asegurar que entre esos escritores  hay  hallazgos literarios como también entre los escritores de grandes editoriales los hay mediocres.

Por todo ese fluir es positivo encontrarse y escucharse los grupos literarios y estrechar encuentros con los más cercanos porque las barreras kilométricas ayudan sin necesidad de gastos excesivos en desplazamientos. Sobre todo cuando la economía es flaca para invertir en poesía. Es evidente  que hay que leer, y volver a leer a diario, para no desmayar de hambre de buena literatura pero sin olvidar que soñar y crear no evitará sentir la soledad de la muchedumbre al no ser escuchados. Escuchar es aprender a conocer a los demás, incluso a los poetas anónimos que nos rodean.

Natividad Cepeda

lunes, 1 de agosto de 2022

La cosecha del calor

 





Hace tanto calor que siento como si fuera a desmoronarme. La cosecha de calor está menguando las cosechas de los campos. En mayo la primera ola de calor supuso que no granaran las espigas de las cebadas y trigos. se perdieron y ahora al terminar julio el continuo calor  nos tiene agotados.

En Tomelloso mi lugar de residencia hay días que se han llegado a alcanzar los 41 y 42 grados de calor. Por esa causa casi a diario hay fallecidos. de esos datos apenas si la población se percata. Durante el verano las fiestas se suceden continuamente y la gente se entrega a celebrarlo grandemente por si mañana no pudieran hacerlo. 

A pesar de la grave crisis económica que sufrimos la mayoría de los españoles se consume fiestas y a esto hay que sumarle salidas a viajes imprevistos. Es otra forma de olvidarnos de tanta penuria y oscuro futuro que predicen comentaristas duchos en estos análisis de lo cotidiano.

Personalmente me abruma tanto calor y apenas si quedo con amigos y conocidos. Las noches son asfixiantes, se hacen largas y pesadas. Al amanecer se cuela por balcones y ventanas una pequeña brisa que nos parece maná del cielo. Pero en los campos las pámpanas de las viñas se asorratan, o sea que se queman y la uva se contrae acelerando una extraña maduración que hay que evitar a toda costa.

El MoMo, ha publicado la mortandad de la población española ocasionada por el calor y aseguran que traspasan los 2.126 muertos por el calor en España durante el mes de julio. Nadie, absolutamente nadie, quiere renunciar al jolgorio de la fiesta, tampoco a la tradicional costumbre de acudir a sentarse en una terraza de bar y charlar con familiares y amigos. Y las musas, nada ociosas, urgen a los poetas, y a las poetas  a escribir versos tras versos como si tuvieran que arredantarlos a buen precio. Aunque ocurre todo lo contrario a esos juglares actuales nadie paga nada. La inversión en poesía es nula, se lo aseguro yo que también escribo poemas, un tanto sociales y denunciantes que no gustan a los mandamases y por eso, por mi afán rebelde de decir que vamos a la ruina total en este país hermoso de mi España en algunos círculos me hacen la cruz, o sea no quieren que aparezca por si digo algo que no conviene escuchar.

Aquí hay algo catastrófico que nos empeñamos en ignorar; se queman campos y montes, bosques y viviendas… Y mueren personas y animales. La cesta de la compra sube cada día el precio de los alimentos, la tarifa eléctrica es abusiva e insostenible para las clases sociales con menos ingresos jubilados y empleos temporales, nos faltan niños tristemente y a las familias no se les ayuda lo suficiente para  cambiar este rumbo y estamos convertidos en un país de viejos.

La cosecha del calor nos está afectando demasiado y no tiene  visos de cambiar a corto plazo por lo que me pregunto si no debiera dejar de teclear en el ordenador  escribiendo mis crónicas y levantarme e ir a buscar una terraza, cualquier terraza y sentarme en ellas viendo cómo pasan las horas envuelta en el sudor del verano y el desaliento de mi sociedad jugando a olvidarse, no  sólo del presente, también del futuro.


Natividad Cepeda


miércoles, 6 de abril de 2022

“Canto de gratitud a las manos alfareras de Graci Arias y Ángel Leal” del libro donde participo junto a treinta y un poetas con el título “Palabras de Barro” del XIII Encuentro Oretania de Poetas.



Fue presentado el 2 de abril de 2022 en el Salón Noble del ayuntamiento de Alcázar de Alcázar de San Juan. Fuimos recibidos por su alcaldesa doña Rosa Melchor que nos acompañó durante todo el recital. Además presidente del Patronato de Cultura, don Mariano Cuartero y, don Julio Criado y don Ventura Huertas, de Oretania Comunicación. El Presidente del Ateneo Cultural de Alcázar de San Juan don Ángel Luis Agenjo y el numeroso público que llenó por completo el salón. El acto lo presentó el coordinador de los poetas de Oretania, don Luis Díaz-Cacho, que dijo;
“Alcázar de San Juan ha sido la ciudad elegida para este año ya que manifiesta su compromiso con la alfarería, con la cerámica y el barro a través del Museo de la alfarería de La Mancha, el Museo FORMMA”. Es una oportunidad de reunir a los y las poetas de la provincia, decía Luís Cacho. Nos acompaño con su música al piano, el profesor del Conservatorio de Alcázar de San Juan don Eusebio Fernández-Villacañas.



Estuvo filmando el acto con su maquina fotográfica el Editor y periodista don Julio Criado. Y los alfareros ceramistas doña Graci Arias y su esposo y compañero en el alfar, don Ángel Leal. Mi gratitud a ellos por el regalo maravilloso que durante trece años, ininterrumpidamente, nos hacen al crear para nosotros, los poetas participantes, una pieza artística y única de su preciosa cerámica. En el acto se presentó el libro que se ha editado, cuya recaudación se destinó a Cruz Roja de España.

La velada y el recital fue, una vez más, un encuentro de los poetas de la provincia de Ciudad Real para demostrar que la poesía está viva y no porque nos paguen con euros nuestro arte y trabajo literario, que no sucede, si no por amor a la palabra escrita. Y porque a pesar del olvido de muchos poderes actuales los poetas somos juglares y trovadores también en este siglo XXI.



Declamar, recitar, leer y escribir poesía en tiempos de penuria y tristeza ocasionada por la maltrecha economía y los estragos de la pandemia del COVID19, que nos ha dejado y deja, un rastro de perdidas humanas de familiares y amigos, sumados ahora, por la invasión de Rusia en Ucrania y sus amargas y desastrosas consecuencias humanas, terribles por el genocidio que se está cometiendo a personas inocentes… el poema es bálsamo para el alma tan herida y lastimada.

Un libro de poesía es un conjunto de salmos profanos para leerlos cuando sintamos caer el ánimo y la esperanza, porque hasta nuestro barro es frágil y se nos puede quebrar ante tanta violencia y desatino como nos ha tocado vivir.

Mi palabras poéticas para los artesanos Graci y Ángel son estas...




Canto de gratitud a las manos alfareras de Graci Arias y Ángel Leal


Alfareros, esperanza que guardo en mi regazo

detrás del vuelo de la tarde cuando los ojos se llenan

de quietud y se duerme el sol en las montañas

por donde el viento tiembla escondido en los valles.


Mujeres alfareras, conocedoras a través de milenios

de secretas ternuras nacidas del agua de la lluvia

y del polvo de arcillas. Para ellas la tierra es huella

permanente de sueños moldeados por sus manos.


Mirarlas trabajar con las manos manchadas

de barro creadoras de formas. Ellas son hijas

de montañas deshechas por antiguos diluvios.


Admiro vuestro oficio mujeres y hombres

alfareros de nombres olvidados en la estela del tiempo.

Vosotros, artesanos en vastos continentes dejasteis

legados de cerámicas que son biblias de barro.


Palpita el barro en las manos cuando se golpea

y amasa. Solemnes los dedos van creando cuencos,

jofainas, cántaros para el agua, tinajas para vino y aceite…

Todo es bello. Todo necesario y hermoso.


Escuchadme, saber que estoy hecha de barro,

que mi sangre es de lluvia y relámpago y de siete

colores visto mi desnudez cada mañana.


Saber, que cada alfarero es bucle de Dios señalando

la vida desde el cielo a la tierra. Somos barro

y asombro del Edén venidos desde el Cosmos

de insondables estrellas.


Alfares de mil lenguas los hay por caminos

y estepas, por ciudades y pueblos

amando las arcillas nacidas de la tierra.


Irrumpisteis en aquella Edad de la Piedra Pulida

adornando con punzones y conchas, cerámicas

modeladas por manos alfareras. Así fue nuestra

voluntad desde el primer umbral de la Historia.


Vuelta a vuelta en el torno del barro virgen surgen

anhelos y sueños de alfareros. Saberlo, todos ellos,

llevan el beso del universo en sus venas. Vienen

desde oscuras cavernas alumbradas con fuego.


No dejéis de admirar las manos peregrinas

de barro; mirarlas, porque ellas conocen el lecho

de los ríos, la humedad de los valles y el semen

de la vida viajando desde la vecindad de siglos.


Todas esas mujeres que amasaron tierra y agua

con sus pies y sus manos deshaciendo terrones

conocen las colinas y el rumbo de los días escrito

en las cicatrices dejadas en el barro. Bendecirlas,


son puentes del pasado avivando el presente

empapadas de ayeres con sus cuencos de barro.

Portentosas de arte apuntalan las horas bebiéndose

fracasos, silencios y ese olvido en la noche del tiempo.


En los alfares las manos son sagradas, no van

a la deriva ni se tornan vencidas; son manos

abnegadas, cautelosas, sencillas, transidas

de arreboles como la tierra que nos signa.


Así es ella, María de Gracia Arias Mora, alfarera

encendida de fe, buscado en cada pella de arcilla

recuperar el arte primigenio de la aurora cuando

amanece el sol en Puertollano en espejos de luz.

Callad, mientras cruzamos por la frontera suave

de sus ojos, ese lugar matriarcal de azul misterio

que deja en cada cuenco y ánforas nacidas

de sus manos un halo de temblor al contemplarla.


Volver a remover el barro es buscar el origen

unánime de la vida, deambular buscando

en los alfares ese primer cuenco cerámico

para beber en él y guardar en el hato el tesoro

de ser civilizados gracias al ingenio humano.


En el espejo de las aguas al final de las tardes

veo a una mujer ir a por agua con su cántaro

de barro hasta las fuentes.



Natividad Cepeda










lunes, 7 de febrero de 2022

Poetas en busca de una ambulancia para África


El pasado 4 de febrero nos reunimos 23 poetas para recaudar fondos para un sueño y una necesidad. La necesidad una ambulancia para un pueblo de Senegal. El sueño poder conseguirlo.

  Llevamos libros de nuestra autoría, y un poeta y pintor. Eusebio Loro, donó además un cuadro, que se vendió. Con los euros recaudados creo que tendremos para una rueda de esa ambulancia necesaria para esos habitantes a los que vimos desde un video que nos enviaron.

Se nos informó del país de Senegal. Algunos, creo que todos, ya sabíamos dónde estaba ubicado y sus carencias. El promotor, un chico senegalés que ahora reside en España y concretamente en un pueblo de la provincia de Ciudad Real es quien ha hecho la petición, conocedor de que esa ambulancia salvaría muchas vidas de los suyos.  Tímidamente grabaron su mensaje con la sonrisa hermosa de quienes apenas tienen algo. 


 

Sentada en el salón del Museo López Villaseñor de Ciudad Real, asistí a ese evento y contemplé el video pensando en lo injusto que es nuestro mundo. Nuestra sociedad. Nuestros gobernantes, Nuestros iconos falsos y carentes de valores. Y pensaba que a pesar de conocer  esos rostros que nos acercaba el vídeo del teléfono móvil ellos estaba allí, lejos, y nosotros aquí, lejos.

Lejos los unos de los otros y lejos del corazón del prójimo necesitado de bienes y de amor compartido, porque muestras que en la globalidad, unos derrochen y otros carezcan de lo necesario, la tierra, nuestro mundo, seguirá siendo un triste lugar donde hay demasiadas lágrimas que no vemos.

 


Alfredo Sánchez Rodríguez, poeta y cantautor, nos amenizó con su voz y su guitarra poemas suyos y de otros. Recitó, cantó, cantamos, y uno a uno fuimos dejando el eco de nuetras voces en la sala del museo. Poemas de denuncia, poemas de protesta, poemas de los juglares de hoy tan infravalorados que ni nos dieron monedas, ni pan ni vino, como a aquellos otros de siglos anteriores.

 María José Redondo, a la que familiarmente llamamos, Mayu, una hermosa mujer de pelo negro y mirada profunda, poeta y organizadora de encuentros literarios  y un periodista del diario La Tribuna, Diego Farto, que nos saludaba yendo y viniendo sujetando su bastón nos indujeron al acto y a llamarnos días antes. Y como olvidar a Don Luis Molina, organizador y comunicador, director teatral, viajero internacional y habitante de La Veleta de Almagro, adonde llegan los enamorados del teatro y conectamos desde esta tierra manchega con el vasto continente  iberoamericano, elegante y afable, con ese aire de quien trae en sus ojos las miradas de otros muchos seres humanos…Todos, desfilamos delante del micrófono y recitamos para el público que llenó la sala. 

 


 

Fue una tarde noche de saludos y de pensar que ese otro rincón del planeta que se desangra teniendo tanto y a la vez careciendo de lo necesario.  Ignoro si la ambulancia llegará hasta el pequeño pueblo senegalés no es compra con un escaso puñado de euros pero henos empezado y todo es posible si persistimos en el empeño.

 

Natividad Cepeda