lunes, 5 de septiembre de 2022

Libertad, tesoro peligroso

 

El desafío de no seguir acatando lo que otros quieren imponer a las mayorías es un acto de valentía. Valentía que hoy apenas  existe. La actualidad  se ha vuelto poderosamente restringida - no se debe decir censura porque a quienes lo dicen lo etiquetan – con palabras que definen al atrevido o atrevida que da su opinión en libertad. Al menos eso se nos dice, pero no es del todo verdad.

Escucho noticas absolutamente disparatadas y amparadas por la ley: se protege el derecho al aborto en jóvenes de 16 años aludiendo a su libertad y además siendo menores de edad los padres no tienen derecho alguno a opinar. Curiosamente en España nos faltan nacimientos porque la familia está desprestigiada. Tampoco recibe ayudas para apoyar esas familias; conclusión somos un país de viejos.

Cuidadito, cuidadito, no se dice viejos, suena mal. Borremos esa palabra del dialogo cotidiano.

Ahora todos somos bellísimos y jóvenes; prohibido envejecer. La publicidad nos insiste en mostrar cremas y más cremas para frenar el envejecimiento mostrando chicas jovencísimas y mujeres sin edades definidas felices y esplendidas. Te compras la crema, te dicen que tienes que consumirla durante un mes o dos, y tres también. Una cremita para el día y otra para la noche. Pasan los meses y se comprueba que aquello de parecerte a la modelo publicitaria no es verdad. Dinero tirado, piensas, pero te callas porque como vas a confesar que no funciona, para que alguna otra te diga, mirándote misericordiosamente, que algo si se te ha notado. Mentira, el espejo te ha dicho que no es verdad. Y como tampoco hay euros para la cirugía plástica pues te compras ropa mona, que no te quita los años, y te vistes de  espantajo para demostrar a los demás lo feliz que eres.

Además cumplimos años estando en forma porque si te quejas te engatusan para internarte en una maravillosa residencia de mayores, no de viejos. Y aparcada la familia, hijos, nietos… se liberan y te visitan en días señalados, porque eso, lo de los días señalados está aceptado y no restas libertad a tu familia que los viejos se vuelven pesados, pesados.

Y, dónde quedó la libertad  del mayor? Mayor, no viejo. Pues entre las paredes del coto cerrado de donde sales para tu entierro.

Digo barbaridades. Porque allí están muy bien atendidos. Claro que sí. Y aislados y solos.

Por eso  está prohibido ser viejos, excepto que seas todavía útil y  eches una mano, y las dos también, para ayudar en lo que te demanden. Y si no te parece bien pues te van manipulando para que pidas la muerte digna, y con una inyección te mandan al otro barrio y el estado se ahorra tu jubilación y los herederos, si hay algo que te quedó, se lo reparten tan ricamente que la vida son dos días y eso del luto es una tontería.

Esta sociedad nuestra está tan adelantada que se cepilla a los niños que nos faltan, y a los ancianos con legado de sabiduría.

Y mejor me quedo callada sin aludir a mi libertad de libre pensadora porque  ya me estarán tachando de exagerada e imposible de catalogar. En fin que eso de la libertad es un sueño y no la fea realidad en la que vivo.

 

Natividad Cepeda

 

 

sábado, 6 de agosto de 2022

 




Llegan por el mar

buscan la fortuna de Europa

en tierra extraña.

 

Vienen mendigando

vivir con sus anhelos  adentro

de su pecho

 

y los hay que se quedan

entre  algas

y corales que sus ojos

no vieron.

 

Pasan por las calles

solos sin nombre,

ignorados

en busca de sus sueños.

 

Son jóvenes de piel tersa

y morena,

negra,

intermitentes parias

buscando un destino

en  ciudades ajenas.

 

Llegaron por el mar

los veo

en los pueblos sin mares

con la mirada triste

solos

y errantes

sin que nadie les hable.

 

Pasan, me siento

desvalida al mirarlos

y  romperse mi útero de madre

en mis entrañas.

 

 

 

Natividad Cepeda


https://anchor.fm/natividad-cepeda/episodes/Pasan--Emigrantes-de-frica-e1m5tg6

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viernes, 5 de agosto de 2022

ASÓMATE, mi amado,

 


ASÓMATE, mi amado, a ver calles

desiertas por donde Dios bosteza.

¿Levantaremos sobre la ciudad toldos?

¿O dejaremos que el sol se extienda?

He gastado tantas tardes

escuchando cigarras.

Tarde como rosarios rojos

con las cuentas ajadas

y las avemarías

apenas sin imágenes.

Asómate para ver a una mujer

mirando al poniente, pensando

en el mítico hombre

desde las torres de todas

las ciudades.

 

 

Natividad Cepeda: de mi libro  “Solo creo que llueve”

lunes, 1 de agosto de 2022

La cosecha del calor

 





Hace tanto calor que siento como si fuera a desmoronarme. La cosecha de calor está menguando las cosechas de los campos. En mayo la primera ola de calor supuso que no granaran las espigas de las cebadas y trigos. se perdieron y ahora al terminar julio el continuo calor  nos tiene agotados.

En Tomelloso mi lugar de residencia hay días que se han llegado a alcanzar los 41 y 42 grados de calor. Por esa causa casi a diario hay fallecidos. de esos datos apenas si la población se percata. Durante el verano las fiestas se suceden continuamente y la gente se entrega a celebrarlo grandemente por si mañana no pudieran hacerlo. 

A pesar de la grave crisis económica que sufrimos la mayoría de los españoles se consume fiestas y a esto hay que sumarle salidas a viajes imprevistos. Es otra forma de olvidarnos de tanta penuria y oscuro futuro que predicen comentaristas duchos en estos análisis de lo cotidiano.

Personalmente me abruma tanto calor y apenas si quedo con amigos y conocidos. Las noches son asfixiantes, se hacen largas y pesadas. Al amanecer se cuela por balcones y ventanas una pequeña brisa que nos parece maná del cielo. Pero en los campos las pámpanas de las viñas se asorratan, o sea que se queman y la uva se contrae acelerando una extraña maduración que hay que evitar a toda costa.

El MoMo, ha publicado la mortandad de la población española ocasionada por el calor y aseguran que traspasan los 2.126 muertos por el calor en España durante el mes de julio. Nadie, absolutamente nadie, quiere renunciar al jolgorio de la fiesta, tampoco a la tradicional costumbre de acudir a sentarse en una terraza de bar y charlar con familiares y amigos. Y las musas, nada ociosas, urgen a los poetas, y a las poetas  a escribir versos tras versos como si tuvieran que arredantarlos a buen precio. Aunque ocurre todo lo contrario a esos juglares actuales nadie paga nada. La inversión en poesía es nula, se lo aseguro yo que también escribo poemas, un tanto sociales y denunciantes que no gustan a los mandamases y por eso, por mi afán rebelde de decir que vamos a la ruina total en este país hermoso de mi España en algunos círculos me hacen la cruz, o sea no quieren que aparezca por si digo algo que no conviene escuchar.

Aquí hay algo catastrófico que nos empeñamos en ignorar; se queman campos y montes, bosques y viviendas… Y mueren personas y animales. La cesta de la compra sube cada día el precio de los alimentos, la tarifa eléctrica es abusiva e insostenible para las clases sociales con menos ingresos jubilados y empleos temporales, nos faltan niños tristemente y a las familias no se les ayuda lo suficiente para  cambiar este rumbo y estamos convertidos en un país de viejos.

La cosecha del calor nos está afectando demasiado y no tiene  visos de cambiar a corto plazo por lo que me pregunto si no debiera dejar de teclear en el ordenador  escribiendo mis crónicas y levantarme e ir a buscar una terraza, cualquier terraza y sentarme en ellas viendo cómo pasan las horas envuelta en el sudor del verano y el desaliento de mi sociedad jugando a olvidarse, no  sólo del presente, también del futuro.


Natividad Cepeda


viernes, 22 de julio de 2022

Arden los montes españoles, Y siento que yo ardo con ellos

 





Hace mucho calor en mi tierra manchega; llegamos a pasar de cuarenta grados a la sombra. Los pueblos de esta meseta manchega perdieron sus calles de tierra prensada. Se talaron sus árboles autóctonos, sabinas, encinas, moreras y también de los patios manchegos desaparecieron las parras que daban sombra en los veranos y la frondosa higuera. En los campos labrados aparecieron los ladrones. Ladrones dueños de lo ajeno que talaron los almendros que daban guardia a los caminos que llevaban a las casas del campo. Les salía más barato talar con los motos sierras y hacerlo tarugos en las noches para no comprar leña para sus estufas.

Se denunciaron a las autoridades pero nadie hizo apenas nada. Los robos continuaron hasta hoy. Se roban los motores que sacan agua de los pozos para la agricultura, se roban los aperos, el gasoil, hasta se llevaron las tejas curvas de los tejados  para ser vendidas a constructores para las edificaciones de casas de lujo. Esos robos han llegado a nuestros pueblos… No hay seguridad. Aunque esto nos lo callamos. Y es evidente por las placas en innumerables fachadas de casas particulares, comercios y empresas.

En los santuarios católicos dedicados a las patronas y patrones protectores en los que creemos se abandonan envases de plásticos, botellas de cristal, latas de refrescos…suciedad. Y se limpian y se vuelven a limpiar. En los lugares de parque naturales el turismo excesivo patea y no se protege la naturaleza. se habla mucho de esa ecología nacida en los despachos oficiales pero es palabrería que nos ha llevado a esta anarquía reinante.



Arde España. Y dicen que es culpa del cambio climático.  Nos arruinamos. El precio de la electricidad es un abuso de poder. Ahora cuando dependemos del aire acondicionado, de las placas para cocinar, de los ordenadores toda la tecnología enganchada a la red eléctrica. Nadie dice nada. Apenas una queja dicha en susurro con gentes de toda confianza.

Arde España y siento que nos asfixiamos en ese humo y llamas del infierno de éste verano  2022. Arden los caminos, las vaguadas, los entornos donde ir a respirar aire sano. Los estamos perdiendo. Los hemos perdido. Me faltan lagrimas para apagar estos fuegos. Me pregunto, yo, a solas ¿hacia dónde vamos? Y ¿dé qué nos sirve tantos muros sociales en Internet?

Arde mi tierra y yo ardo con ella.

 

                                                 Natividad Cepeda

Fotografiase subidas de la red

martes, 19 de julio de 2022

Las manos del pintor Ezequiel Cano no volverán a coger los pinceles para pintar cielos manchegos

 



Amanecía el dieciséis de julio cuando Ezequiel Cano López  se elevó hacia el cielo azul manchego: ese cielo que él plasmó en sus cuadros con la calima y el oro de los campos segados. La muerte es el vientre donde dormimos cuando somos llamados y a los que quedamos nos golpean lágrimas de tristeza en los ríos ocultos del corazón. Cuando ocurre se me enredan las vivencias y en tropel viene los recuerdos como en una película íntima y bajo ese adiós  no hay olvido porque la vida está llena de cosechas de amigos.

El pintor Ezequiel Cano López atesoraba en sí mismo la timidez de los creadores que buscan la verdad en lo que sienten. En su estudio, situado en la altura de su casa, al estilo de las buhardillas de antaño, dibujaba y pintaba ensimismado en esa pasión que aísla al artista y lo deja sumido en  soledad. Fiel a ese latido  de la iluminación artística que no todos tienen. Por esa cualidad sus cuadros al contemplarlos trasmiten serenidad y paz. Es la paz que tenía cuando sonreía y hablaba con amor de sus obras pictóricas. Se le iluminaba el rostro al mostrar las obras inacabadas y los proyectos que soñaba en realizar. Era su batalla, su existir, su credo y su fe trazado en ese destino que le situó en Tomelloso al amparo de la tierra del campo y de sus frutos.





Artista autodidacta sin formación reglada y buscador de ese aprendizaje que no le dio las Bellas Artes oficiales pero que él aprendió con el tesón de quien nace con ese don, que no puede dar nadie nada más que Dios. Ese don con el que se nace y crece  hasta tener que sacarlo de las entrañas para mostrarlo con los pinceles. Recuerdo un anochecer que llegó a casa con unos dibujos maravillosos a color que me fue mostrando y que eran los bocetos que haría para la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Miguelturra, encargados por el entonces párroco don Esaú de María Díaz Ramírez, con los lunetos de la Creación de la tierra, del sol la luna y las estrellas, de los animales y de la mujer y el hombre… Hubo otros anocheceres  dialogando con los proyectos de la decoración del  santuario de  Pinilla y la Virgen de las Viñas…Y los niños y el paisaje tan característicos de Ezequiel.  



Se quedó aparcada la exposición individual  en la Semana Cervantina de Campo de Criptana a causa de la pandemia del Covid19. Una exposición que hubiera encantado a los criptanenses por ser pintura representativa manchega en su totalidad. Pero ocurre que hay demasiadas veces que nuestros artistas plásticos y literarios no tienen cabida en los eventos de nuestros pueblos y ciudades. Gira el tiempo y nos queda la obra de un pintor que todos admiramos porque la comprendemos. Igual que admiramos y comprendemos la obra de Antonio López Torres, de quien Ezequiel Cano López era seguidor y discípulo. Y no es cuestión de agrupar premios y prestigios para ensalzar la obra de un artista; no lo es porque  la fortuna de premios y prebendas en demasiadas ocasiones está manipulada. La travesía artística de Ezequiel es belleza que emociona a la mayoría que  la contempla porque nació de su alma.

Se ha marchado dejando algunas esculturas y obras inacabadas y en la niebla de los años deseo que algunas de esas pinturas que quedan en su estudio sean admiradas en  un futuro por otras generaciones. El correr de la vida y el tiempo crea olvidos también en los artistas. Mi dolor por su perdida es una parva que se extiende a otros que se fueron.  Lamento escribir de ti estimado Ezequiel porque te fuiste el día de la Virgen del Carmen; es esa casual fecha importante para un creyente como lo eras tú. Ella, la Madre Universal, te acogió en sus brazos para a través del viento de la fe llevarte al cielo de los justos. En los campos dorados de calor y calima me queda tu sonrisa atravesando julio con su beso de fuego que tú  plasmaste  con los cardos en pie, fuertes como las gentes de la estirpe manchega. Fuertes y serenos como lo fuiste tú.

Entre las exposiciones y premios algunos de ellos como testimonio de su valía artística:

Artista seleccionado en el XII Certamen Cultural Bodega-Almazara Virgen de las Viñas. Tomelloso, 2013

Exposición colectiva Cáritas: pintura y fotografía. Tomelloso, 2013

Premio de adquisición en el V Certamen Cultural Cooperativa vinícola Virgen de las Viñas. Tomelloso, 2006

Ilustración para el libro Manuscrito del Quijote por los Amigos del Hidalgo de todo el mundo, 2005

Ornamentación del camarín de la Virgen en la ermita de Ntra. Sra. la Virgen de las Viñas. Pinilla, 2004

Exposición colectiva en la XXV Semana Cervantina de la Asociación Hidalgos amigos de los molinos. Campo de Criptana, 2003

Exposición colectiva Arte 2002 Tomelloso por el centenario de Antonio López Torres. Tomelloso, 2002

Ornamentación de cuatro lunetos en la iglesia Ntra. Sra. de la Asunción. Miguelturra, 2001-2002

Exposición colectiva en el Salón cultural de la Cooperativa vinícola Virgen de las Viñas. Tomelloso, 2001

II Exposición Tomelloso pinta. Tomelloso, 1997

I Exposición Tomelloso pinta. Tomelloso, 1996

Encuentro provincial de pintores. Argamasilla de Alba, 1995

Exposición colectiva en la Casa de Castilla-La Mancha. Madrid, 1995

Obra seleccionada en la I Exposición regional de Artes Plásticas de Castilla-La Mancha. Cuenca, 1987

Mención especial en el I Certamen de pintura al óleo Ciudad de Tomelloso. Tomelloso, 1979

5º premio en el IV Salón de otoño de pintura. Ciudad Real, 1973

 

 

 

 

 

                                                                                Natividad Cepeda

Periódicos donde se ha publicado;

 https://www.lanzadigital.com/opinion/las-manos-del-pintor-ezequiel-cano-no-volveran-a-coger-los-pinceles-para-pintar-cielos-manchegos/

https://www.cuadernosmanchegos.com/opinion/las-manos-del-pintor-ezequiel-cano-no-volveran-a-coger-los-pinceles-para-pintar-cielos-manchegos-764.html


miércoles, 13 de julio de 2022

Se abandonan los campos por el mal negocio de la agricultura y la ganadería en el marco rural de nuestros pueblos.

 


Año tras año los precios agrícolas y ganaderos han ido cayendo en las  familias campesinas españolas.  Ha sido un deterioro incesante  que ha provocado que no haya seguimiento familiar en las explotaciones desde los cereales, con precios bajísimos, semejantes a los de hace veinte años atrás, las cosechas de vinos, frutales y ganaderías  de leche de vaca, oveja y cabra repercutiendo en las economías de esas explotaciones familiares tan negativamente que se han abandonado.

El sentimiento del  pequeño empresario agrícola es sentirse abandonado por las políticas agrarias creándose un envejecimiento del sector al  buscar sus hijos otros empleos para vivir mejor que sus padres. Los impuestos al campo español y los robos sucesivos en las propiedades han socavado, no solo la economía, también la ilusión de los hombres y mujeres que aman sus tierras y animales asistiendo impotentes ante el abandono que sufren por las leyes vigentes y, la caída de los precios  en favor de las multinacionales.

Muchos  pueblos de las comunidades españolas se han despoblado a causa de la falta  de oportunidades en el sector agrario. Los jóvenes, han emigrado a las grandes ciudades y al extranjero.  Quedan trabajando en el campo y en la ganadería una población envejecida y falta mano de obra que, además no se puede pagar en muchos casos. Se han potenciado las exportaciones, dañando así la producción autóctona lo que ha propiciado una caída en picado de los propietarios rurales.  Todo ha sido programado en contra de la economía rural.

Y de pronto los precios de los combustibles se disparan y la gente del agro español siente que se hunden en una ruina continua y precipitada. La  esperanza de la subida de los cereales a causa de la guerra en Ucrania no ha sido posible por el calor acaecido en los últimos días del pasado mayo. Un calor superior  que no habíamos sufrido desde hace más de veinte años.

El grano no granó y hay quienes  ni han podido pagar a las cosechadoras, o ante esta grave problema no se ha recolectado. Los controles  de los mercados  son los que marcan las economías rurales. Ruralidad que no puede subsistir  a base de fiestas pensadas para un turismo interior y de mostrar, y dar a conocer, las gastronomías, exquisitas en la mayoría de los lugares, pero insuficientes para el sostenimiento de los pueblos.

La despiadada economía del sector rural maltrecha  por el incremento de los precios de las eléctrica, gasoil, abonos… sumadas a la caída sufrida continuamente por los precios, siguen multiplicando la pobreza del sector agrícola y ganadero haciendo insostenible su continuidad. Un sector que no interesa a los demás sectores sociales, despreciado en ocasiones y utilizado en demasiadas ocasiones para  la chanza cómica.  Aun así, todavía  en las gentes del campo hay dignidad, orgullo y escasas quejas que le proporcionen ayudas reales para el sostenimiento de sus propiedades. Propiedades pequeñas de no demasiados hectáreas han causado el retroceso de esas explotaciones,  sin olvidar los reducidos ingresos de sus propietarios.

Degradación y rebajamiento del tejido rural que afecta a la población en general por incidir en la alimentación y carestía de la vida. Hecho de triste realidad dentro del proceso económico actual. Y de pronto en la sociedad feliz que vive de espaldas al campo las consecuencias de las energías ese factor incide en otras ocupaciones por el cambio económico del mercado. Y esto  no es una cita filosófica ni una metáfora poética, no. Es el clamor  de un deterioro en el trabajo y de éste irrefrenable pozo donde nos hundimos en un presente incierto. Ante este panorama reconozco mi incapacidad para jugar al despiste y al olvido. Y no huyo de mi entorno, ni cierro la puerta a la esperanza en este camino plagado de egoísmo, ansias de poder y riqueza  por encima de los que quedan abandonados en la miseria.

Para mí, la verdad es mi libertad. Es la libertad de quien escribe y da fe de lo que ocurre jugándose halagos y prebendas personales de aquellos que mueven los hilos sociales. En medio de este destrozo económico me fortalece la humanidad que no miente ni redacta tratados para manipular al semejante. Porque si mi lenguaje no es real tampoco lo será mi amor, ni mi palabra desnuda  de artificios. A veces hay que crucificarse para poder resucitar a pesar de tantas muertes.

 

                                                                                     Natividad Cepeda


 https://www.miciudadreal.es/2022/07/13/se-abandonan-los-campos-por-el-mal-negocio-de-la-agricultura-y-la-ganaderia/

https://www.cuadernosmanchegos.com/opinion/se-abandonan-los-campos-por-el-mal-negocio-de-la-agricultura-y-la-ganaderia-en-el-marco-rural-de-nuestros-pueblos--761.html

https://www.lanzadigital.com/opinion/se-abandonan-los-campos/