domingo, 8 de enero de 2023

JUGLARES DE AMOR DE TODOS LOS TIEMPOS

 


 

Sin amor no hay poesía. Sin juglares enamorados de cuanto les rodea no hay poetas.

Tampoco son poetas los que escriben sin sentir. Ni los que ignoran la pasión de cuanto les rodea. No lo son, aquellos que someten su escritura al gusto del momento impuesto en ocasiones, por banales artistas que por circunstancias tiene cotas de poder e imponen su criterio sobre la misma poesía. Como si escribir del alma y de lo que esta siente en su interior se aprendiera en las aulas magnas oficiales. Hay poetas que sufren el olvido, otros la indiferencia, y muchos los halagos de los que  buscan por ese camino llegar al éxito. Como si escribir poesía fuera racionalizar la belleza. 

Pero los poetas forman parte de la vida y la vida no siempre es fácil.

Algunos de nosotros llevamos heridas  por ser poetas; sobre todo si se es poeta y además mujer. Porque los hombres no envejecen y las mujeres sí.

Un poeta masculino presenta un nuevo libro de poemas y es exultante en toda la presentación y su entusiasmo es compartido por compañeros poetas y, en las revistas y periódicos cercanos se escriben comentarios literarios elogiando el nuevo poemario. Es la actitud esperada porque el grupo de escritores y poetas masculinos se ayudan y respetan a pesar de que el autor no guste a todos.

Un poeta masculino si es autodidacta se le reconoce su obra porque ha luchado y formado en la soledad de su entrega no reglada y se le galardona y admite en tertulias y foros… Pero si es poeta femenina la cuestión cambia. La poesía de esa poeta se juzgará con lupa y los viejos dictámenes sobre estilos y decálogos se le aplicarán a toda su poesía. Lo terrible de esta realidad es que no es una ensoñación si no una repetida actualidad.

Del mismo modo en los jurados importantes apenas si hay mujeres y por lo mismo en los múltiples certámenes la mayoría de premiados son hombres. Es éste un tema silenciado porque ¿quién se atreve a ponerle el cascabel al gato? Nadie. Las mujeres mayoritariamente no son apoyadas por las mujeres más aún si no son proclives al alago y a estar continuamente en sesiones continuas de promoción mediática.

Los poetas masculinos frecuentan lugares y espacios desde antiguo. El pasado está plagado de todos ellos al igual que el presente. La poetas femeninas hace poco que se incorporaron a esos círculos y son admitidas con reservas disimuladas.  En ese espejo la corriente admite la ambición de los poetas y aunque sus libros sean aburridos por estar los poemas saturados de tecnicismos y exentos de emoción se admiran y aplauden. Las movidas  literarias son así un malecón donde hay que defenderse de las turbulencias ajenas. Por las que a veces el vacío de la poesía es un vacío de triste soledad.

Los libros, esos tesoros que se acarician con el alma cuando se leen quedan solos, muy solos, entre las manos y los ojos de quien los lee; es entonces cuando inunda el espíritu del lector la trova.  Se hace presente  y única quedando la sensibilidad poética en las páginas del libro olvidando quien la escribió.

Publicar hoy está al alcance de casi todos  pero no lo es llegar a romper el silencio de las presentaciones que se quedan en eso, meras reuniones de conocidos si el libro de poesía no rompe los pequeños reductos donde se da a conocer. Los juglares, poetas y trovadores son necesarios porque son testamentarios de su momento. Y también ahora se recorren los  castillos ofreciendo su palabra en las diputaciones y ayuntamientos, fundaciones y cafés como se hacían en las tabernas y salones  de antaño.

Juglares de amor de todos los tiempos seguimos siendo  los que en los papeles escribimos retazos del corazón hecho pedazos.

 

Natividad Cepeda

miércoles, 21 de diciembre de 2022

El silencio de los que no tienen Navidad

 


 

No es natural hablar del silencio  en estos días de mensajes fraternos. No es normal cuando las expresiones de amistad se renuevan y los deseos de paz y amor circulan por todos nuestros sistemas de comunicación. La presencia  de alegría colectiva nos  engrandece escuchando música navideña andando por calles engalanadas de atavíos magníficos representado estos maravillosos  días navideños.  

Los frutos y las riquezas de la tierra nos han sido dados  para ser compartidas por sus habitantes con equidad. La depredación humana basada y ejercida por la malversación de esa riqueza propicia que se ejerza la violencia  en todos sus géneros, masculinos y femeninos, asentada en el abuso de cualquier índole, desde el abuso de poder hasta la explotación  más degradante e injusta de unas personas para con otras. Si se ejerciera una justicia natural en todos los países y sus contratos fueran moderados, la escasez de lo más necesario no se daría evitando el pillaje y la devastación. Desde la noche de los tiempos la justicia verdadera  no camina de la mano de la  ley escrita.  Por esa causa y error, no se ha reconocido en el pasado, ni se reconoce en el presente, que todos los habitantes de pueblos, aldeas y ciudades del mundo, tienen  los mismos derechos a participar de esa riqueza que es acumulada por unos pocos en prejuicio de millones de seres humanos.

La celebración de la Navidad es, no solo alabar a Dios en ese niño divino nacido en Belén hace más de dos mil años;  es la proclamación universal del amor humano a través de su historia cristiana con el mandamiento dado por Jesús de Nazaret, vigente y olvidado: “Amaos los unos a los otros como yo os he amado…” Navidad para aquellos que no tienen lo suficiente para vivir decentemente. Para los perseguidos por sus ideas políticas y religiosas y para los olvidados por su ancianidad, También para los miles y miles de niños desnutridos y hambrientos. Por los menores de edad  explotados por la sexualidad: Esa lacra  mundial y comercial de la prostitución infantil y adolescente en el turismo sexual de la que escasamente se escribe.

. Según la ONU, la trata de personas es uno de los tres negocios ilícitos más lucrativos del mundo, junto al tráfico de armas y de drogas. Genera unos 32.000 millones de dólares anuales y el 80% tiene fines de explotación sexual y las víctimas son en el 80% mujeres y niñas… Para toda esa sociedad humana también  nació la Navidad en el establo de Belén. Tenemos entre nuestras manos ese silencio oscuro  como espuma de olas que no vemos para darle voz en estas fechas. No para ocultar la luz de la Navidad, si no para hacer ver que somos ocupantes de una tierra de promisión dada por Dios para todos.

Navidad es mirarse en las miradas de los otros en nuestro viaje de vida. Pronunciamos Navidad y nos invade la felicidad de puertas abiertas  a la luz de la esperanza. Esperanza para los tristes y apesadumbrados sin voz en el rumor de los días por la oscuridad de esos bosques humanos olvidados. Y la brisa de la Navidad es no olvidarlos junto a la oración deshojada de creyentes y agnósticos cuando deseamos paz y prosperidad en estos santos y maravillosos días.

Amor desde los cielos representado en esa estrella iluminada que nos anuncia el nacimiento de un niño de nuestra estirpe y progenie. Porque sin nuestros niños no hay travesía humana. Se nos ha trasmitido oralmente: Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los justos; a los que claman por la justicia para los que no la tienen. Ese es el mensaje universal de la Navidad. 

 

                                                                                        Natividad Cepeda

https://www.cuadernosmanchegos.com/ciudad-real/sociedad/el-silencio-de-los-que-no-tienen-navidad--42512.html

https://www.miciudadreal.es/2022/12/20/el-silencio-de-los-que-no-tienen-navidad/

https://www.lanzadigital.com/opinion/el-silencio-de-los-que-no-tienen-navidad/

 

jueves, 15 de diciembre de 2022

Poetas con Luz Ambiente del fotógrafo Pepe J. Galanes y su recorrido itinerante por las poblaciones de Ciudad Real

 



Llovía cuando entramos a ver la exposición fotográfica de “Poetas con Luz Ambiente” del fotógrafo Pepe J. Galanes, en la sala de abajo, de la Posada de los Portales  de Tomelloso. Eran las primeras horas de una tarde de sábado y en la plaza desierta había silencio y calma alrededor de los innumerables motivos navideños. Adentro los rostros de los poetas fotografiados parecían  dialogar entre ellos desde sus miradas diferentes captadas por la maestría del fotógrafo Pepe J. Galanes.

Empecé a recorrer cada rostro  detenido en el tiempo de ese momento único de la cámara fotográfica y el fotógrafo. Muchos de esos rostros son conocidos, amigos, algunos, y los menos solo conocidos por su nombre y su obra. Contemplando esas obras artísticas plasmadas  con el afán de perpetuar esas vidas reconocidas como poetas y su concepto de porqué lo son. Al amparo de los viejos muros de la antigua posada no pude evitar pensar en todos aquellos que antaño pasaron a esa estancia y de los que nada sabemos. Presentí que muchas de esas huellas de los poetas se perderán en la extrema voracidad del tiempo.



Detenida enfrente de mi propia fotografía sonreí  recordando lo que le dije a Pepe J. Galanes cuando después de la sesión fotográfica eligió la fotografía hecha en mi cocina. Lo supe cuando me la hizo, divertida ante esa petición, mientras me apoyaba en la silla y pensaba que no habría ninguna otra fotografía tan inadecuada para mostrar a una poeta. Aquello sucedió una hermosa mañana de septiembre cuando por el horizonte se empezaba a asomar octubre y en las bodegas el vino fermentaba. Lo cierto es que mientras dialogábamos y Pepe recorría mi casa, al llegar a la cocina, no oculté que me encantaba cocinar, y que en esa cocina han comido viandas, mi familia, por supuesto, y muchos otros nombres conocidos en el panorama artístico provincial y nacional. Y  porque creo que la vida de un poeta es evidente que se nutre de todo lo que en su vida acontece, desde lo rutinario hasta  su proceder en  su vida y en la sociedad  de la que forma parte.



La poesía y los poetas  son vestigio y rastro de su época, a pesar de ser muchos y escasamente los elegidos en los círculos donde los mecenas los cuidan y muestran. Es por ello importante esta muestra itinerante por los pueblos propiciada por las Universidades Populares. Tomelloso hace  el número 23 de las  poblaciones  de la exposición “Poetas con Luz Ambiente” y sus cincuenta fotografías, junto al texto escrito de lo que hombres y mujeres sobre el porqué escriben poesía. Interesante lo que cada uno de ellos  dicen de sí mismos.

Hay que agradecer la idea de esta exposición a Pepe J. Galanes por su iniciativa y se define: “Poetas con Luz Ambiente, es un documento gráfico de los poetas de Ciudad Real en su espacio creativo, bajo una misma línea editorial; la percepción de un solo fotógrafo.” “ Un número amplio, pero que no recoge a todos los poetas de Ciudad Real, alguien dijo: “ni son todos los que están, ni están todos los que son”.

Perdurar es un pensamiento humano ante lo limitado de la vida por lo que la fotografía nos regala imágenes del pasado admiradas en el presente y también en un futuro.



Pepe J. Galanes reconoce  que la experiencia  en general ha sido muy positiva al haberle permitido  una experiencia de conocimientos del mundo de la poesía en Ciudad real. Eso sí, intentando dejar claro, que es un proyecto fotográfico y no una antología. Siente la pena de que 12 retratos se hayan quedado fuera del proyecto.

Lugares, nombres, palabras y miradas de un grupo humano que a pesar de las dificultades artísticas y literarias  siguen creando belleza escrita y fotográfica  desde la exposición, “Poetas con Luz Ambiente”, también en los días navideños. 

                                                                                 

  Natividad Cepeda

 https://www.cuadernosmanchegos.com/opinion/poetas-con-luz-ambiente-del-fotografo-pepe-j-galanes-y-su-recorrido-itinerante-por-las-poblaciones-de-ciudad-real-830.html


 https://www.miciudadreal.es/2022/12/13/poetas-con-luz-ambiente-del-fotografo-pepe-j-galanes-y-su-recorrido-itinerante-por-las-poblaciones-de-ciudad-real/



 


Poetas con Luz Ambiente del fotógrafo Pepe J. Galanes y su ...

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lunes, 31 de octubre de 2022

Entrevista a Natividad Cepeda

 

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ENTREVISTAS

Natividad Cepeda Serrano: “Escribir poesía es intimista y difícil porque es lo más profundo y bello de la literatura”

Publicado el 13 de octubre de 2022


 


 

 

No es tarea fácil resumir un currículo tan amplio como el de Natividad, aún más complejo es resumir en unas líneas su personalidad, su creatividad y su humanidad que sobresale cuando conversas tan solo unos minutos con ella. A Natividad le gusta ser de Tomelloso, donde encuentra gran parte de su inspiración “Veo el tiempo, las colinas y valles / perladas de belleza, las extensas llanuras / plantadas de viñedos, el sol alumbrando / besanas de trigales, las casas de los pueblos…”.

 

Natividad Cepeda. Tomelloso (Ciudad Real). Narradora, poeta, articulista y ensayista, su obra está incluida en numerosas antologías y revistas literarias. Figura en la lista de escritoras españolas y pertenece a la Academia de la Hispanidad. Colabora con la Real Academia de la Historia y es miembro de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles, vicepresidenta de la Junta Directiva de la Asociación de Escritores de Castilla-La Mancha, entre otros colectivos literarios. Además de ser ponente y coordinadora en congresos de escritores. Su obra se puede encontrar en más de una veintena de libros y ha sido premiada en multitud de ocasiones, además de tomar parte en una buena cantidad de actividades culturales.

En nuestra entrevista vamos a conocer un poco más íntimamente a Natividad Cepeda, quien desvelará su infancia, sus anhelos, su amor por todo, pero especialmente por la vida y “todo cuanto supone vivir y hacer vivir en paz y armonía a los que amo y me aman”, ya que, Natividad, nació rodeada de amor y sabe transmitirlo a los que la rodean, para ella la vida es un regalo sagrado y lo vive con intensidad.

Si le parece, comenzamos nuestra conversación por su infancia. Háblenos de esa etapa.

Nací rodeada de amor de dos familias que esperaban el primer nieto y les nació una niña. (Rebelde desde el principio) El problema surgió al tener que ponerme un nombre femenino. Mi padre lo solucionó salomónicamente anunciando que se me bautizaría con el nombre del Santo del día: 8 de septiembre la natividad de la Virgen María. Y como todos eran creyentes se aceptó. Y casualmente ese día había sido el elegido por mis abuelos paternos para el día de su boda. Crecí escuchando a mis maravillosos abuelos y abuelas, multiplicados por tener tías abuelas solteras y dos bisabuelas que me dejaron un legado de amor y de sapiencia, fundamentado en el respeto con honestidad y en el trabajo honrado junto a la tolerancia para la convivencia. No me faltaron juguetes, cuentos y libros gracias al trabajo emprendedor de mis padres.

¿Qué persigue ahora?

No defraudar a los que me dejaron aquel legado de mi infancia y poder trasmitir a los que me rodean algo de lo que ellos me enseñaron. 

¿Qué ama más?

La vida, y con ella y en ella, todo cuanto supone vivir y hacer vivir en paz y armonía a los que amo y me aman.

¿Cómo le cogió el gusto a la poesía? ¿Por qué escribe?

Escribía desde niña porque era fácil soñar y mostrarlos en los cuadernos del colegio. Escribir poesía es intimista y difícil porque es lo más profundo y bello de la literatura. Es mi búsqueda trascendente del humanismo para encontrar la espiritualidad dentro de la cultura recibida que me modela y limita.

¿En qué cosas está más cerca y en qué cosas está más lejos del poeta que era de joven?

Saber que la profundidad poética es un ideal no conseguido siempre. Y sentir el desencanto al comprobar que no todo es poesía, aunque se publiquen libros de poemas.

¿Qué dimensión le da la poesía al ser humano?

El encuentro con uno mismo y con el Tú profundo de las huellas del cosmos.

Usted va a participar en el próximo encuentro de poetas cuyo lema es Palabras a la muerte. Antes de este encuentro, ¿se colaba la muerte en sus poemas?

¿Cómo no? La muerte va unida a la vida. Es la luz que agoniza en tinieblas si nos falta luz para la vida.

¿Se siente más cerca de la muerte o de la infancia?

Pues para mí van unidas aprendí de mi madre que la vida es plenitud hacía la eternidad. Me lo enseñó rezando cada noche al ir a dormir y en cada amanecer al mirar en el cielo al lucero del alba en el sendero azul de la madrugada.

¿Qué es para usted la vida?

Un regalo sagrado. Agradezco mi existencia a Dios y todas las vidas  que me ha dado a conocer. No quiero despojarme ni renunciar al refugio que es el amor que he recibido y recibo. Porque es un bien imperecedero en el que me cobijo para seguir viviendo.

¿Qué es para usted la muerte?

El reposo de la materia. Donde el Eterno aguarda. Un cruce de caminos, un ara, un suspiro, un encuentro. Un círculo, llamado Eternidad.

¿Qué le duele más de la muerte?

Perder a los que he amado. Sentir la nostalgia de su ausencia. Y así le hablé a mi padre en su muerte. “Te dormiste/ y con ese dolor carente de palabras/ me despedí cuando brotaban lirios en abril./ Se me enredan recuerdos, casas vacías donde habité contigo… / y como Cristo, cuando expiró en su cruz,/  te llamo papá, sin voz y sin lamentos/ / buscando la fuente de mi infancia que ya no volverá/ Te dormiste/ y como si tú fueras el viento,/ alzaste el vuelo con tu fe hacia Dios./ te despedí en abril y nunca me has dejado.”


 

Soy melancolía de otoño humedecida

entre lirios morados y lluvias inmortales

cuajadas de fragancias de rituales mágicos.

Exhalo el sufrimiento de existir y morir

como  higuera que brota con  esperanza

de volver a recibir  el sol en las mañanas.


Fragmento del poema "Lamparillas de aceite para alumbrar caminos" publicado en el libro "Palabras a la muerte"



Armonía y esencialidad poética en el libro “DE ALMAS, DITIRAMBOS Y HERIDAS” de Juan José Guardia Polaino.

 



Abrí el libro y empecé a leer el prólogo de  Matías Barchino Decano de la Facultad de Letras de Castilla - La Mancha,  donde él empieza diciendo que “El vino es una fuente inagotable de palabras, de pensamientos, de  sueños y de ideas. Para los que somos de tierra de vides y vinos, para los que crecimos con el olor del hollejo y del fermento”  Y coincido con él porque también fui alimentada, y sigo alimentándome del vino de las bodegas de esta tierra que es la mía y la de ellos, autor y prologuista. Y ese afán  que le ha cruzado el alma al autor hasta yacer  con vigor en su cuerpo interior, que es donde nace su voz poética, alborea en cada verso, acertado en ese apogeo que aguarda al lector de los libros de poesía.   

Matías Barchino, argumenta, que “Ha de entenderse éste género poético casi en un sentido estricto como composición dedicada a Dionisos, el dios griego del vino y los placeres…” y hay poemas que así lo revelan pero también es un libro revelador de la belleza y miseria que podemos alcanzar los humanos al beber el vino, que a veces, también es trastienda de dichas y desgracias invocados en poemas que transitan por el libro. No siendo ajeno al pensamiento autobiográfico de Guardia Polaino. Así lo percibe el poeta que escribe, piensa  y vuelve una y otra vez a enjuiciar  a toda la humanidad que alberga en cada sorbo de vino.

Y así, también lo reconoce el prologuista al afirmar ”Pero el vino  esconde siempre otra cara.” Es ese deslizamiento de vida y muerte que se origina y experimenta al abandonar la lucidez. O quizá ese abandono sea la claridad reveladora de todo lo que habitamos, la tierra, y otros mundos buscados y que el vino nos aporta y muestra. De ahí que “De almas, ditirambos y heridas”  es el tributo  de Juan José Guardia Polaino al vino desde su voz poética. Pero no es un libro fácil de lectura por su altura poética y rico léxico en tiempos, los nuestros, tan dados a que todo es válido. El resplandor y equilibrio del libro y  de los poemas lleva al lector a comprobar que  Guardia Polaino  estaba destinado a ser poeta, porque la poesía está instalada en sus huesos hasta estremecerlos y canalizarlos por el fluido de sus arterias,  para hacer que su corazón galope y corra  en pos del viento de la creación; no otra vivencia  es la hallada en este libro.



Y es por eso que es prohibitivo leer cada poema de éste libro con prisa – jamás un poema se ha de leer sin paladearlo --   de hacerlo,  no se llegará al alma del poeta, porque es en ellos donde confluye su poesía. Poesía rotunda  de emociones íntimas  que a la vez son universales en esas imágenes y personajes mencionados con exactitud que invaden cada palabra de los poemas. Matías Barchino nos lo dice al afirmar: “El libro de Juan José Guardia Polaino explora de una forma sistemática y casi absoluta todas las caras del vino, la mítica, la mística, la celebrativa y también la personal y la existencial”  Ditirambos y alabanzas acompañadas de sentencias en las páginas impares que nos abren a comprender como caminar en la lectura del poema siguiente.

Poesía absolutamente personal vertida también en las páginas siguientes al prólogo llamadas Poética y Brindis para una ceremonia con dignidad. Y con esa dignidad el libro se abre con tres citas de Plinio el Viejo, Jorge Luis Borges y Carlos Villar Esparza. Lírica que con prontitud nos adentra en esa frase que dice: “Cuando los dioses bajaron a la quimera de los hombres” pórtico del libro. Pórtico entrada y bienvenida para adentrarse el lector en las estancias mágicas de éste libro. Por ellas éste infatigable poeta nos induce a recordar y reconocer  a  través del vino al guerrero  que  “cauterizó sus heridas y lo exoneró de la batalla”. Haciéndonos reflexionar sobre ese guerrero o soldado que en cualquier guerra mata o muere. Y el poeta  es derviche, danzando en la vida y en esa vida ve a las ninfas, con su ofrenda de vino… Caín y Abel siguen peleándose, mientras Dionisos sigue sobre el griterío de la Tierra…Un poema mostrando el afán de cada día.

Reflexiono al ir leyendo poema a poema Todo el libro es un clamor poético con el máximo apogeo al vino y a su caminar histórico.  Me invade el ayer remoto con el hoy presente abarcador de símbolos.  Símbolos  entre mágicas figuras, casi olvidadas por el estrés actual, recuperadas en la profundidad del verso, recóndita y esparcida como es el vino en luz de resurrección. Me sumerjo en ese laberinto  de páginas y  Aparece entre la bruma el antiguo chamán y el cáliz con su rito y ceremonia… En tanto, como en penumbra, Juan José Guardia Polaino, nos deja el susurro de sirenas y ondinas  transparentes junto al zarpazo hiriente de las olas.  Son hermosas imágenes formadas por palabras que nos hacen navegar en naos donde a bordo se trasportaba el vino. Vino y galeras, látigos y humanidad sufriente y vencedora.

Me quedo pensando callada mientras leo. Soy lectora de soledades. Solo así comulgo con el autor que lo escribió. Cruza el mundo por estos poemas hasta las pateras y los dioses olvidados…Y con el autor cruzo campos de luz con su vino poético, con sus ónices y sus vidrios lamidos de orfebrería…Incorruptible vino nacido de la áspera fatiga de los hombres. Y vuelve el autor  otra vez a clamar sobre la sangre vertida, innecesaria y su grito de paz denuncia cuando afirma: y es urgente reclamar desdén para la guerra/ y pan y paz en las trincheras. Vino para brindar y para comer ese pan necesario de la convivencia. Ahí confluimos con Baco eremitas y goliardos, cortesanos y plebe  bebiendo vino en tabernas y  derramado en guitarrón y  en poemas tristes del éxodo y la huida…

El autor nos conduce hasta la cueva donde el vino se adormece y espera. Eterna voluntad que sigue plantado parras en nuestra amada tierra manchega.  Tal vez  aquél vino fuera una cuestión del alma. Así lo asegura el poeta y lo creo yo. Sobre el vino se han escrito otros libros y autores pero en este universo literario “De almas, ditirambos y heridas” la cultura del vino está definida con pasión y dolor describiendo el pasado y presente de la vid sagrada y profana que el poeta conoce y ama. Y lo ha buscado en las entrañas suyas nacidas de las mismas entrañas de la tierra que sustenta al vino que es verdad universal y milenaria. Siendo certeza que detrás de cada palabra de este libro de poemas está la voz inconfundible de su autor, Juan José Guardia Polaino, mostrándonos la fascinación sugestiva del vino en esta alquimia de poemas.

 

                                                                                        Natividad Cepeda

 

 

El libro DE ALMAS, DITIRAMBOS Y HERIDAS está publicado: Director Editorial Julio Criado García. Diseño de Portada: Ediciones C&G: Foto de Portada “Ofrenda del fruto en el templo de la poesía” cueva “El trascacho”, por Lourdes Pérez Hurtado. Tratamiento artístico de la fotografía de la portada Antonio Ballesteros Gómez.  Realización gráfica: Grupo Oretania

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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jueves, 20 de octubre de 2022

Monumento al Holocausto Judío en Berlín

 

 


Estuve allí parada y en silencio mirando el Monumento al Holocausto. Pensaba en el horror de la guerra. De cualquier guerra de las de ayer y de las que ahora asolan las vidas de miles de personas. Estuve allí, en Berlín, lo descubrí cuando iba andando en busca de la Puerta de Brandeburgo una mañana que salí del hotel para evitar pensar en el miedo que sentía sin decírselo a nadie.

Berlín es tan grande, tan inmenso que no se le conoce nunca. Yo andaba y sin darme cuenta al llegar la noche en mi móvil tenía quince kilómetros de andadura. Así un día y otros sumando kilómetros y días, haciéndome la prueba del Covid 19 para poder traspasar la puerta de un hospital para ver a mi hija. Andaba por las interminables  calles de esa  ciudad europea haciendo hora para ir por la tarde al hospital.      A veces me sentía sonámbula, como si yo no estuviera allí. Añoraba mi pequeño pueblo en mitad de una meseta plantada de viñedos… El río Spree era hermoso y al pasar por él lo miraba ansiosa de llevarme su recuerdo húmedo a mi tierra tan seca y  bella. Me detenía en sus puentes y canales y no podía evitar pensar en todo lo que allí ocurrió antes de que yo naciera.

Anteriormente ese monumento  lo había visto en videos y fotografías pero nada es comparable a verlo allí, tocando sus tumbas, andando entre ellas y sintiendo el dolor  del sufrimiento y de la muerte dictada por seres humanos para infligirla a otros seres humanos igual a ellos.   Bloques de hormigón grises, fríos, desnudos sin cruces, sin flores solo con el dolor del drama y la tragedia salpicados de recuerdos a diferentes alturas como si quisieran representar a esos millones de personas altos y bajos, viejos y niños, mujeres y hombres masacrados, torturados por seres igual a ellos. Hay 2.711 bloques de sepulturas formando un laberinto extraño y triste. Me quedé allí primero mirando, después tocando con respeto y reverencia a aquellos bloques que gritan nombres y más nombres de  mártires alemanes..

Confieso que a un no he podido olvidar aquella sensación de impotencia por lo sucedido. Y tampoco ahora comprendo la guerra de Rusia en contra de Ucrania, y me pregunto ¿Acaso no han ocurrido ya, demasiadas guerras para tener que empezar otra?

El  Monumento al Holocausto  es un recordatorio de lo que no se debe volver a hacer. De poco ha servido porque a fecha de hoy 20 de octubre de 2022 las guerras prosiguen

 

 

Natividad Cepeda

miércoles, 5 de octubre de 2022

Torrenciales lluvias septembrinas



Inicial de hermosura brota  mi piel tibia

y exacta de universal  bastión plagada

de mil huellas de amor en el tablero

de la grey humana dibujando caricias 

enhebradas de anhelos desde el azul

del cielo que cubre mi desnudez de aire

desde el primer suspiro del útero materno.

 

Así nací desnuda con un beso de vértigo

y uvas  signadas las fuentes de mi sangre

de aromas de vendimias en un dosel de nubes

con torrenciales lluvias  septembrinas y azules.

 

Desde entonces soy  hondura de latidos

con  temblor intenso de caricias evocando 

bosques mi desnudez inmensa sin temor 

a la greda  escrita en mi epidermis

musical y escanciada de hontanares de amor.

 

Así soy, indescifrado mito de besana

y tormentas elevada hasta el cielo suplicando

las lluvias que borren los fracasos que encontré

en mis caminos desnuda y sin tapujos

hija de los ocasos que me deja septiembre

traslucidas de azules los  ríos de mis venas

en ésta sinfonía total de mi existencia.

 

 

 

Natividad Cepeda

Dibujo “Mujer Azul” de la artista  Inmaculada Lara cepeda “Maku”

Poema y dibujo en el Salón del Poema Ilustrado 2022