martes, 17 de mayo de 2016

Mirando desde la ventana la Bodega-Almazara Virgen de las viñas


           
Desde la ventana se ve la puerta del museo Infanta Elena de Arte Contemporáneo, estático y callado, filtrándose la luz  desde lo alto del cielo, hasta los recónditos huecos de esa pinacoteca donde se guarda  el murmullo de los que han traspasado sus umbrales. Al fondo los triángulos de tejas  del primer lagar que construyeron los fundadores de esta catedral del vino; casi todos se han marchado hacia el sol del olvido.  Y como una nebulosa los depósitos donde se almacena los caldos vinateros de miles y miles de cepas, madres de racimos colgando de los sarmientos verdeando por mayo.  
Desde ese alfeizar el núcleo del museo empequeñece al  redondo, ahora museo etnográfico y al mirarlo tengo la sensación de que aquello no pasó y sin embargo recuerdo como se arrimaban los remolques a  las aberturas donde los pisadores descargaban con sus manos y los rastrillos las uvas llegadas de las viñas. 
Todo se quedó en el pasado y el redondo mudo parece olvidar en su circunferencia tantos anhelos y trabajos de los hombres y mujeres que lo soñaron y nos lo legaron. Por esas tejas curvas se han posado muchas lunas llenas y el sol las ha ennegrecido con su beso de fuego. en el verano y con su beso de frío en el invierno.
Desde esa ventana lo miré un día esperando al presidente de esta Bodega-Almazara de la Virgen de las Viñas y sentí que volvía un tropel de recuerdo de infancia. 
Regresaba mi padre y el Consejo Rector, del que formó parte durante algunos años, las controversias de las asambleas y los presidentes que he conocido y son viento de olvido. Esperaba  a Rafael Torres Ugena, actual presidente  de esta inmensa cooperativa mayor que muchos pueblos de España  con sus creo que tres mil socios; inimaginable para aquellos fundadores, y miraba  la puerta del Museo donde se albergan cuadros que no todos los tomelloseros han mirado. 
Sentía  mi pequeñez ante su volumen y mi corazón  lo sentía redondo como el del pequeño lagar donde yo vi moler las uvas. Hasta este trozo de Historia los reyes de España llegan, para que este pueblo que presume de trabajo duro y esforzado, nos dejen con su visita el legado de su visita para mostrarlo como un escudo de orgullo para el futuro, porque este pueblo que  no tiene escudos nobiliarios se siente honrado con los regios visitantes y falta espacio para alojar a los habitantes de Tomelloso en el recinto de la cooperativa mayo de Europa, porque todos quieren ver a sus reyes. Aunque luego digan algunos que son republicanos que de todo hay en la viña de la vida. 
A contraluz veo la fotografía  y regreso a los recuerdos. Aquellos primeros socios no pudieron imaginar que sería una alcaldesa, mujer joven y rubia como las espigas del trigo para la siega, la que  escogería ese lagar para recibir a los Reyes de España, porque cuando ese proyecto fue realidad, no teníamos ni rey ni reina por este reino español. Y nos faltaba voz a las mujeres en las leyes vigentes a pesar de saber sumar fanegas y cortar racimos.  Ninguno de ellos  imaginó  tantos cambios. 
Miro desde la ventana el Museo de Arte Contemporáneo Infanta Elena  que se inauguró el día 23 de noviembre de 2011. Tiene una superficie de 1700 metros cuadrados repartidos en 4 plantas, alberga la colección permanente que la Cooperativa Virgen de las Viñas ha ido adquiriendo a lo largo de los años a través de los certámenes de pintura que organiza anualmente. El día de su apertura  e inauguración fue presidida por Su Alteza Real la Infanta Doña Elena, y por eso lleva su nombre… Fue un acto protocolario  con la multitud sintiendo su orgullo al mostrar a una Infanta de España, lo que la pobre tierra manchega logra de las manos de sus labriegos.
Dejo de mirar a través de la ventana y escucho a   Rafael Torres Ugena, habla  pausadamente, con la mirada un tanto desvanecida entre lo que ven sus ojos y lo que percibe en el interior de su alma; dice estar contento, porque en las liquidaciones anuales la cooperativa está dentro de las mejores de España.  Pero no ignora que el mercado nacional del vino está difícil,  hay que salir a vender a Rusia, China, a otros países. Proseguir, dice, porque estamos desfavorecidos en muchos aspectos, hay que arraigar a las personas para que no emigren, la viña evita que la Mancha sea un desierto…  
Desde que se hizo cargo de la presidencia de la cooperativa mayor  de Europa,  ha introducido en ella cambios notables, la han modernizado, elevándola con las inversiones realizadas, hasta hoy, en una apuesta clara de futuro. Ese futuro que todos deseamos sea el legado que dejemos a nuestros hijos porque queremos  ser casi tan permanentes e inmortales como Cervantes y su inmortal novela, porque la historia se repite  y  entramos en el zaguán del libro y nos vemos reflejados en ese lugar sin nombre donde todos queremos habitar, porque necesitamos seguir teniendo ideales y soñar con un  hermoso porvenir. 
Rafael Torres Ugena, mira desde las fotografías oficiales con su porte serio e impecable a ese futuro donde, junto a Inmaculada Jiménez, regidora de este pueblo que se dice ser ciudad, han logrado que ocupemos una página en el diario de los acontecimientos que será relatado  por los archiveros de turno para demostrar que  por Tomelloso también  los reyes dejaron su firma en las barricas de nuestra bodega.

                                                                                                                         Natividad Cepeda
Arte digital; N. Cepeda


lunes, 9 de mayo de 2016

Retrato Inacabado del pintor Isidro Antequera


Un pintor nacido en La Mancha solanera y enamorado en La Mancha criptanense, Isidro Antequera López de Haro, cuando atesora más de nueve décadas en su memoria y en su andar por estas tierras nuestras, lo adoptarán como un hijo en ese pueblo alto donde los molinos son saludo y seña de permanencia y vida: Hijo adoptivo de Campo de Criptana, reconocimiento válido y lleno de gratitud a quien ha amado a lo largo de su existencia a esta villa molinera. 
Isidro Antequera, pintor de luz y color que camina por encima de este tiempo con su equipaje de pinceles y memoria de personas y acontecimientos narrados desde su voz que, al escucharlo nos devuelve a vivir en el pasado, que es el que nos da legado y presencia en el presente; pintor manchego, donde, desde su obra nos muestra etapas y vivencias atesoradas y plasmadas desde su visión pictórica y la luz casi extinguida, ahora de sus ojos. Se alojó niebla en su mirada y sus manos dejaron de trazar la belleza del color y la forma en los lienzos; le quedó una profunda tristeza alojada en el alma y la nostalgia de acariciar sus pinceles sin poder trazar figuraciones en los lienzos. Hijo de La Solana y ahora preferido y ensalzado en Campo de Criptana, el pueblo que él eligió libre para perpetuar su genética y su andar a través de la vida. Cuando ese acontecimiento solo sea un recuerdo recogido en fotografías y videos, en su corazón de anciano venerable quedará la dulzura de las palabras ensalzadoras, junto a la ovación de las manos anónimas que lo acompañarán cuando en el silencio siga escuchando las voces del recuerdo de ese día. Igual que el homenaje que se le brindó en el Auditorio Municipal de Ossa de Montiel, en la entrega del Premio Internacional de Poesía "Antonio Ruiz L. de Lerma" abril de 2011 donde fue el Invitado de Honor de esas Jornadas Poéticas el ilustre pintor D. Isidro Antequera, y los poemas a él dedicados. Vivencias y recuerdos de acontecimientos labrados en la piel inmaterial de nuestros lugares amados; de nuestro paso rápido por estos lares donde seguimos soñando al amparo de poetas, pintores y gentes de buen vivir y a veces, escaso pasar. Nosotros los que habitamos pueblos y ciudades en el corazón mismo de la llanura manchega. Para Isidro Antequera mi legado de palabras de afecto y admiración con los veros de este poema que él escuchó un día también de primavera.



Ruidera en mayo con Isidro Antequera

Por los cielos del Cerro Lobero
el crepúsculo dibuja la figura
de un viejo pintor,
y deambula
su sombra buscando la luz
a través de los ojos del alma.

Asegura Valentín Arteaga,
-poeta y servidor de Dios-
que Isidro Antequera,
solanero de bien,
es el que inventó la metáfora
pictórica de Campo Criptana
en el Rincón del Conde,
sin olvidar la lejana Toscana.

Yo lo he visto
pasear por la Mancha
con su mirada limpia y su sonrisa
amplia, y he tenido mis manos 

en las suyas, con la misma reverencia,
de quien recoge
agua de la pila bendita.

Porque Isidro Antequera es hombre
de paz y de templanza
Dios le besó
una madrugada la mirada;
fue tanto el amor que recibió,
que desde entonces,
no pudo ver otra cosa

que no fuera el latir
del corazón humano.

Desde ese día, Isidro Antequera,
es un retrato inacabado
de dulzura en la costra astral
de la melancolía.
Y también, es amor
de materia cromática, en las creaciones
que plasmó en sus cuadros.
Porque nadie ignora, amigo mío,
que la vida es similar a la sonrisa
bellísima de un niño,
o a la esperanza, que alberga
tu mirada, a pesar de la oscuridad
de tus ojos, yo bendigo haberte conocido.

Por los cielos de mayo, Antequera,
retrata el alma de Ruidera,
en el paisaje eterno de su alma de artista.



                                                                              Natividad Cepeda


Mancha Información  08/05/2016




sábado, 9 de abril de 2016

Miguel de Cervantes: en las entrañas de los pueblos cuatro siglos después de muerto.

La distancia que hace desaparecer a las personas cuando su caminar termina en esta tierra es para algunas de ellas, el bebedero donde saciar la sed  durante siglos. Y ha sucedido que, de aquél hombre que se afanó escribiendo en medio de penas y quebrantos múltiples, el paso del tiempo le ha dado dimensión sin límites.
La oscuridad sobre él y su obra literaria se ha incrementado constantemente haciendo indagaciones no solo sobre lo que es su legado; toda su extensa obra publicada, si no también, rebuscando retazos de su vida, familia y enemigos. Y así en ese paisaje humano exiguo la fábula ha ido tejiendo un entramado por entre la arboleda de los siglos. De Miguel de Cervantes no tenemos retrato alguno verdadero; se dice que fue retratado por  Juan de Jáuregui nacido en Sevilla, 1583 y falleció en Madrid, 1641, pintor y escritor y amigo personal de Cervantes a quien defendió y retrató. Aunque ese retrato no ha llegado a poder ser contemplado y nadie sabe cuándo desapareció. Su físico es un autorretrato  escrito por el autor del Quijote  que él mismo escribió en sus Novelas ejemplares, que dice así:
“Éste que veis aquí, de rostro aguileño, de cabello castaño, frente lisa y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva, aunque bien proporcionada; las barbas de plata, que no ha veinte años que fueron de oro, los bigotes grandes, la boca pequeña, los dientes ni menudos ni crecidos, porque no tiene sino seis, y ésos mal acondicionados y peor puestos, porque no tienen correspondencia los unos con los otros; el cuerpo entre dos extremos, ni grande, ni pequeño, la color viva, antes blanca que morena, algo cargado de espaldas, y no muy ligero de pies. Este digo, que es el rostro del autor de La Galatea y de Don Quijote de la Mancha,…”  Por lo que esa imagen que vemos en libros es falsa por haberse  pintado mucho después de acaecida su muerte.
El llamado “Príncipe de los Ingenios” y la mayor figura literaria española, gracias a la novela Don Quijote de la Mancha, universalmente reconocida como la primera novela moderna; hasta hoy se admite lo que dijeron en el siglo XVIII sobre su lugar de nacimiento; siendo debatida esa “verdad” por Alcázar de San Juan, al aparecer y poseer otra partida de nacimiento con el mismo nombre y apellido. Pero admitido oficialmente el lugar de nacimiento de Miguel de Cervantes en Alcalá de Henares, se cree fuera el día de San Miguel Arcángel, 29 de septiembre y por lo que le impusieron ese nombre para su protección terrena, como era aplicado entre los cristianos devotos y de fe. Bautizado un 9 de octubre del 1547 en la parroquia de Santa María la Mayor, como consta en el acta de su bautismo.          
Estos y otros muchos aconteceres ha sucedido y pasado desde que ese libro universal fuera escrito por un escritor al que le faltó fama y fortuna, pero que jamás dejo de escribir y crear obras literarias. Cervantes no dudó de su talento creativo en una España vencida y empobrecida. Años difíciles para los que no podemos ni imaginar penurias y desencantos del escritor del que indagamos. Porque indagar en su vida es hurgar en el misterio que solapan los siglos. Sí se sabe que murió en Madrid en la que hoy se conoce como “Casa de Cervantes” en el hoy llamado “Barrio de las Letras “a los sesenta y ocho años, y se dice que fue diabético. Murió junto a su esposa  Catalina de Salazar Palacios, mujer incomprendida por críticos e historiadores, casi se puede afirmar que olvidada y silenciada en un afán machista y excluyente de una mujer que siempre supo esperar y amar, además de ser poseedora de patrimonio y cultura pues sabía leer y escribir, algo nada habitual en esa época.
Se asegura que Miguel de Cervantes falleció un 23 de abril del 1616; antes había ingresado en la Orden Tercera de San Francisco y amortajado con ese hábito.   Según su propio deseo fue enterrado en la iglesia del convento de las Trinitarias Descalzas, en recuerdo y agradecimiento  por ser los trinitarios los que pagaron su rescate en Argel. Diez años después  un treinta  de octubre de 1626, su esposa Catalina de Salazar fue enterrada en el mismo convento de las Trinitarias, junto a su marido.
Cuatrocientos años hace de todo aquello: y ahora cuando el silencio es olvido sobre el polvo de sus huesos se han removido tierra y sepulturas en busca de un hallazgo imposible, como si encontrar una esquirla del esqueleto de Miguel de Cervantes nos lo devolviera e hiciera mucho mejor e importante…  No olvidaré jamás mi fijación y admiración de unas cajas enormes de carne membrillo donde yo veía a Don Quijote y Sancho  Panza caminar por los  campos manchegos a lomos de Rocinante,  el caballero, y del rucio o burrito, el escudero; y al preguntar quiénes eran, mi madre   sonriendo empezar a contarme sus hazañas. Ese es el legado que Cervantes nos dejó en nuestros pueblos, por eso no ha muerto, revive cada vez que su nombre cabalga en los labios de generación tras generación sin fronteras ni tiempo.
Lo que sí me asombra y entristece es que los pueblos manchegos se dividan y peleen literariamente por competir por donde pasó, pernoctó, durmió y escribió su famosa novela: debate encarnizado y exento de veracidad ya que los estudioso del tema olvidan con demasiada frecuencia  los caminos, veredas y cañadas por donde transcurría la vida de los viajeros de esa época. Y también que una novela, por muy afamada que esta sea, es una ficción en la que el autor mezcla a su antojo personajes y situaciones; que es lo que nuestro genial Miguel de Cervantes hizo. Conmemoramos en este 2016 los cuatrocientos años de su muerte, y a mi parecer el homenaje que él preferiría sería el de leer sus obras, todas ellas, por el inmenso placer e información que nos deparan. Y no dudo que recorrió nuestra tierra y algunos de sus pueblos, sobre todo porque nos retrató en el carácter de sus dos personajes a la perfección.


                                                                                                        Natividad Cepeda


 Arte digital: N. Cepeda

martes, 29 de marzo de 2016

Tomelloso: cruce de caminos cervantinos

                             Cuando se llega a la plaza de Tomelloso se puede contemplar un edificio del siglo XVII, es la Posada de los Portales, declarada monumento histórico-artístico, es uno de los edificios amados y emblemáticos de nosotros, los tomelloseros. La Posada de los Portales  representa nuestro carácter acogedor. Desde su estructura señorial y sus balaustres de color almagre nos dice que por sus puertas pasaron muchos viajeros, arrieros, comerciantes, cómicos de la media legua, muleteros, compradores de vinos y licores, joyeros y orfebres, turroneros y ópticos, esquiladores y carboneros, vendedores  de miel y mazapanes, fotógrafos y cantareros, recaudadores...Todos ellos traspasaron sus soportales y se apoyaron en sus columnas toscanas, mientras veían pasar por la plaza grande y redonda de Tomelloso la actividad de un pueblo trabajador y pobre sin escudos ni hidalgos. La Posada, aún hoy que está restaurada, al verla desde el exterior, no podemos dejar de ver en ella a las antiguas ventas manchegas. Esa venta donde sitúa el autor del Quijote, que éste fue armado caballero. 
Se dice de Tomelloso erróneamente, que es un pueblo joven. Nada más incierto y falaz. Tomelloso está asentado en una estepa, plana, por eso sus calles son rectas, y sus contornos se ven desde la lejanía, por la carretera sin obstáculos; sencillamente porque Tomelloso es netamente manchego.
Escribe D. Lorenzo Sánchez López investigador y Doctor en Geografía e Historia en su libro "EL BOMBO TOMELLOSERO espacio y tiempo en el paisaje", "El paisaje manchego no es un paisaje cambiante en cada curva. No, aquí sólo hay un paisaje, a él sólo acceden los ingeniosos como el hidalgo caballero, sólo pueden verlo - si no se lleva la frecuente prisa de los modernos turistas - los caballeros andantes, los viajeros de a pie, pues aquí el paisaje está conseguido por el fruto del trabajo del hombre.
“Tomelloso nació alrededor de un cruce de caminos y de un pozo; y como tal asentamiento de almas se le nombra  en el año 1490 Isabel Rodríguez -la zamorana -  funda una capellanía a la que deja miles de hectáreas de tierra -Archivo de Socuéllamos, publicado por Porfirio San Andrés - "una heredad en el término de Tomelloso".
También Tirado Zarco afirma:  "Pedro Muñoz, Posadas Viejas, Villarejos Rubios y Tomelloso fueron sacudidos por las pestes de 1371 y 1400, y después de diezmados se despoblaron con las tercianas de 1410".
El investigador  Francisco Javier Escudero Buendía en su libro "Tras los orígenes de La Mancha de Vejezate escribe entre otros muchos  datos: "Los Tomillosos fueron tomados como punto de referencia  a la hora de establecer las particiones medievales, (1294) El mismo autor, Escudero Buendía, recoge: “La declaración de Pedro Alonso de Belmonte, labrador, no deja lugar a dudas : "A  estado mucha veces en el dicho Tomilloso, e que le parece que ha sido poblado de antiguo tiempo porque ha visto el villar, e ciertas tapias e cimientos que hay hechos antiguos en el Tomelloso, e sitios de casas, e por esto cree este testigo que fue poblado el dicho Tomelloso de población de gentes de antes de ahora, porque hay un pozo antiguo junto al villar e hay muchos cimientos viejos e pedragales ". Escudero Buendía continúa diciendo que "Tomelloso fue tomado como mojón porque fue una población equiparable a otros lugares". Poblaciones que en el pasado fueron  "íberas, y romanas, con población medieval que se poblaron y abandonaron  a lo largo de la historia".  De la misma forma que ocurrió en muchos otros pueblos de España y La Mancha.
"Que Tomelloso fue Íbero - Romano, lo atestigua el hallazgo  hace varias décadas en obras de la calle D. Víctor, de cuatro denarios de plata". Datos fiables y demostrados de que este pueblo no es un recién llegado dentro de nuestra propia y común historia. Lorenzo Sánchez López dice: "Las Relaciones histórico-geográficas-estadísticas de Felipe II son, sin embargo, lo suficientemente amplias como para  reconocer anteriores ocupaciones", y continúa diciendo. "Aparte de que el pozo declarado, es decir, Los Tomillosos, fuera también un villar con casas destruidas y alguna que otra alquería junto a un pozo, elemento éste fundamental para repoblar.
Sanchez López sigue aclarando que la existencia en 1531 hace menos difícil la ocupación definitiva de Tomelloso, pues  poblar junto a un pozo, no lejos de varias alquerías, y en la transitada cañada ganadera de los Serranos. y cerca, de la no menos transitada real cañada de Carreteros, por donde transcurre el camino real de Villarobledo, no suponía en aquél tiempo ninguna proeza. Testimonios y datos todos ellos de que jamás hemos sido los últimos en llegar a esta tierra llana y manchega.
Juan José Serrano Córdoba, mi abuelo materno, nació en Argamasilla de Alba, de él escuché contar muchas viejas historias del pasado, que a su vez le fueron contadas a él. Una de ellas es la que se refería a Miguel de Cervantes y su enamoramiento de la mujer del alcalde, y a cierto requiebro, dicho a la dama, por lo que se decía fue puesto en prisión. Mi abuelo decía que así se había venido contando desde que sucedió, de padres a hijos, y que el tal Cervantes,  tenía fama de enamoradizo y mujeriego. La citada leyenda la recoge Pascual Antonio Beño Galiana en su libro: Argamasilla de Alba. El lugar de la Mancha. Yo la escuché antes de que el libro estuviera escrito. Si hay que admitir y defender, que D. Rodrigo de Pacheco, es el personaje en el que se inspiró Cervantes, para su hidalgo, loco y cristiano, por su parecido con la descripción cervantina de don Quijote.
Si  en el capítulo II de la primera parte se lee: "cuando el famoso caballero Don Quijote de la Mancha, dejando las ociosas plumas, subió sobre su famoso caballo "Rocinante", y comenzó a caminar por el antiguo y conocido campo de Montiel". Si, "su rocín y él se hallaron  cansados y muertos de hambre, y que mirando a todas parte, por ver si descubrían  algún castillo o alguna majada de pastores... vio la venta... “y más adelante se sigue leyendo lo que el posadero le dice a Don Quijote. - "Si vuestra merced, señor  caballero, busca posada, amén del lecho...
" Si Tomelloso está en el campo de Montiel, a una legua de Argamasilla de Alba que pertenece al campo de San Juan, si además recordamos que Tomelloso desde antiguo ha vivido alrededor de un pozo, y que en este pueblo hasta los años sesenta ha habido posadas, y muestra de esa verdad es la simbólica Posada de los Portales, además de la majada de pastores que va buscando y con los que come en el capitulo XI  titulado: "De lo que sucedió a Don Quijote con unos cabreros", donde se nombran, también en el capitulo X, los chozos; nombre que se le daban a los bombos. Bombos tomelloseros que elevado a la perfección de las construcciones de piedra seca, son en la actualidad un símbolo inequívoco de nuestra permanencia durante miles de años en estas tierras.  Y si Argamasilla es un lugar cervantino, no lo es menos Tomelloso, ya que desde aquí hasta Pedro Muñoz, y desde éste, al Toboso, el paisaje es auténtica Mancha. Tierra llana, tierra seca, estepa y horizonte, molinos cercanos los de Campo de Criptana, lugar cervantino indiscutible.
Tan cervantino como Tomelloso con su carácter sentencioso y franco, a la buena de Dios, como lo era Sancho Panza, con su miaja de ironía, y su realismo a la hora de valorar más, lo que deja dineros, que aquello otro de soñar sin tener cuartos y cosquillas en las tripas.  Si Argamasilla de Alba aspira a ser la patria de Don Quijote no es menos cierto que por estos parajes tan cercanos los unos de los otros, sin lugar a dudas, que pasó Miguel de Cervantes, y a buen seguro que pernoctó en alguna posada de las muchas que había.
Para sacar a relucir la historia a veces hay que saber leer en las piedras desgastadas de los edificios que permanecen de pie a través de los siglos.  Porque de no hacerlo así se cometen errores que el paso de los siglos se ocupa de desmentir.
Porque no se lo logrará obviando a Tomelloso. Hasta hoy los tomelloseros hemos sido sanchos, que es tanto como decir rudos, porque subsistir ha sido para nosotros prioritario
Ahora tenemos el sagrado deber de reunir entre todos, ese patrimonio cultural e histórico, que nos pertenece, y erradicar el desconocimiento de pueblo sin historia, novato y con cierto complejo de advenedizos porque nos sentíamos con las manos vacías, cuando en realidad siempre las hemos tenido ocupadas en vivir de nuestro trabajo, ese ha sido y es nuestro linaje, nuestro orgullo y nuestra casta.

                                                                                                 Natividad Cepeda


 Arte digital: N. Cepeda
Publicado en el Diario  La Tribuna de Ciudad Real  
 



martes, 22 de marzo de 2016

Las bestias del Apocalipsis han vuelto a visitarnos en Bruselas

 Y ahora, cuando la sangre cubre el suelo de Europa ¿quién defenderá  la integración de quienes matan y asesinan a quienes les tienden la mano?   La población no lo dice; calla y silenciosa no confía en quienes beben el odio y salen de caza gritando el nombre de su dios.
La población, sin palabras, se pregunta por qué hay que cobijar a quienes no respetan la cultura europea.  Los que piden ser ciudadanos de Europa y cuando van y vienen por nuestras calles nos masacran una vez, y otra vez,  sin darnos tregua a llorar a los nuestros.
La población se pregunta  ¿quién les da las armas, quienes les dan esas monedas manchadas de terror para  trocarlas en sangre despedazada? La violencia en las ciudades de la vieja Europa ha creado un caldo de cultivo de repulsa: miedo a los que  son diferentes.

Hoy Bélgica  gime, grita en silencio, recoge los despojos de Bruselas y ordena  que la ciudad se detenga” porque el corazón de Europa de nuevo ha sido masacrado”   “Golpeado y por esto se ha de tener una lucha específica contra la falsificación  de documentos: unidos, juntos contra el tráfico  de armas y reforzar los servicios  de información dentro del nivel alto de  amenaza que hay sobre las ciudades de Europa. En estos términos lo ha declarado el ministro belga.
Y los que huyen a estas horas saben que el refugio ansiado está mucho más lejos de conseguir. Los suicidas que se inmolan ignoran que los inocentes que matan sin voz claman venganza. Y la venganza carece de misericordia y de cordura.
No basta con llorar con Bruselas: no será suficiente poner en los móviles banderas belgas, ni llevar flores a donde yacen los despedazados cuerpos; no. El miedo cegará el alma y crecerá el rechazo a los que no sean iguales a Europa.
El pueblo calla. Los pueblos del Occidente europeo han empezado a sentirse aplastados y poco a poco no querrán saber nada de los que llegan aquí para herir y golpear el corazón de cualquier lugar de Europa.
Dar posada al peregrino está dentro de las Obras de Misericordia del cristiano, pero hay que recordar que las personas no somos ángeles y una piedra golpeada con una maza continuamente termina por romperse. Por aquí, en las tierras que cultivan viñas, se dice que “el miedo guarda la viña”: más o menos que cada uno debe defender lo suyo. Ojalá que estos lodos ensangrentados no traigan barros donde nos impidan ser justos.
Las bestias del Apocalipsis   han vuelto a visitarnos segando la vida de los inocentes y cortando la esperanza de muchos otros. Hoy sí estamos ante una semana de dolor: La cruz vuelve a clavarse en el Gólgota. Que el amor no nos abandone para seguir amando por encima del odio.

                                                                                                  Natividad Cepeda


 Bruselas ha confirmado que las explosiones que se han producido durante la mañana del 22 de marzo de 2016 han sido provocados por una ataque yihadista suicida. La ciudad belga ha sido sacudida este martes por varias  explosiones en su aeropuerto y el metro de la ciudad, en el barrio donde se encuentran las instituciones europeas, dejando decenas de muertos y de heridos.

Fotografías  de las publicadas hoy  en  la Red




viernes, 18 de marzo de 2016

La esclavitud del poder y la riqueza frente a la libertad de Jesucristo


No es fácil elegir vivir en libertad ante las dificultades diarias. Ni es fácil seguir a Jesús de Nazaret  cuando dice que dejemos todo y lo sigamos. Y resulta casi imposible abandonar las redes y la barca y seguir a quien dice que todo eso no importa. La realidad es salir al mercado de la vida y luchar por conseguir la supervivencia cueste lo que cueste. Porque Dios, es ese misterio abrumador que nos promete reinos intangibles y premios dudosos en mitad del luto y del dolor humano.
Se ha escrito que Dios lo ve todo: que no hay brizna de hierba que su ojo vea brotar ni grano de arena que su aliento no mueva.
Se nos dice, que Dios que es el primero y el último, la respuesta que buscamos desde nacer hasta morir. Y en esa historia nuestra el legado verdadero es dejarnos elegir en libertad el camino a seguir.
Nos alegramos cuando escuchamos decir que Dios ama a cada uno de nosotros,  pero convivir es a veces terriblemente inhumano. Porque cuando caemos,  porque otros nos tiran   y no hay una mano que nos socorra y ayude,  dudamos de la existencia de Dios.
En medio de nuestro mundo actual y enfebrecido por todo lo conseguido por la ciencia y el estudio de las nuevas tecnologías, nos suena engañoso la palabra Dios y la fe en él. Y el laicismo con su rostro escrupuloso de autenticidad coopera a alejarnos de ese misterio que es Dios, porque no creemos nada más, que  en lo que vemos y tocamos. Aunque ese ver, sea una pantalla de ordenador, de plasma televisivo o de nuestra argolla particular del teléfono móvil.

Soñamos con un mundo mejor. Y para conseguirlo copiamos y pegamos en muros inventados por la tecnología, citas y frases que nos dicen que con eso es más que suficiente para lograr esa felicidad buscada desde la noche perdida de los tiempos, de los que no tenemos historia atestiguada. Y en este conformismo civilizado vamos nadando contra toda corriente humanizada. Las palabras de sometimiento nos inundan. Son una riada que avanza engullendo a su paso el espíritu sagrado que busca la existencia de Dios.  La ceguera es tan usual que nuestro estilo de vida ha conformado la disculpa de los que nos hacen esclavos y medran sin ética ni culpa de pecado, gracias a la hipocresía del mercado sin fronteras, donde una vida humana solo cuenta cuando aporta riqueza a los engranajes de los que ostenta el poder y la riqueza.

La palabra que  nos fue dada por Jesús de Nazaret: Cristo Jesús –El Mesías- es la fe de todos los cristianos; en Él creemos como Redentor nuestro. Creemos cuando nos conviene dentro de nuestra envoltura egoísta. Somos sus seguidores, cuando su mensaje y enseñanza, no aborta la ambición personal. Cuando nos escondemos detrás de telones que nos ocultan la realidad macabra de los que son perseguidos por ser creyentes en Cristo. Por los que son ultrajados por carecer de derechos, cuando todos, tenemos derecho a una vida digna.  Cuando con facilidad nos dejamos seducir por los juguetes que nos proporciona el Estado, cualquier  Estado actual para impedir que busquemos soluciones a la injusticia, al abuso de poder y la corrupción de legisladores y gobernantes olvidando, dar a Dios, lo que es de Dios, y al  Cesar lo que es del Cesar. Ósea, a todos aquellos regidores, presidentes, reyes o gobernantes llamados con nombres distintos, con el mismo significado para manejar la vida de las personas que viven y mueren bajo su poder y dominio.
Y por eso Jesucristo es molesto.  Tan nocivo que olvidamos su amor. En esto momentos de comunicación constante se habla  de solidaridad como una producción de abundante cosecha fraternal,  pero olvidamos que la solidaridad no es acoger por unos días a las personas y dejarlos después sin apoyos y sin defensas. Carecemos de verdadera conciencia    responsable. Y en estos días donde la primavera desgreña de madera muerta  árboles y arbustos, cubriéndolos de brotes y flores, vuelve ese Cristo Nazareno a preguntarnos qué hacemos al seguir crucificando a otros cristos, mujeres, niños, ancianos y hombres en el monte de la calavera del mundo.


Y yo me pregunto, ¿en qué espejo nos miramos cuando no vemos los infiernos consentidos?  Si  Dios es  ese Cristo que pasea por calles y plazas, alzado y exhibido en ricos tronos del fervor popular, que reclama con su ornamento y luces quitar tinieblas y pesares a tanto sufrimiento… ¿Dónde queda la palabra de Jesús de Nazaret?  ¿Dónde el amor?  ¿Dónde el pan de cada día y el perdón?
Semana Santa en España es el fervor popular; la catequesis del ocio y la fe de los que siguen orando en templos solitarios y olvidados. Semana de Pasión,  cuando recordamos a las religiosas asesinadas, hace pocos días de la Congregación de Teresa de Calcuta  y por cobardía y complejos no se dice en medios informativos.   Semana Santa de tantos perseguidos por su fe,  y sin fe,  por el terror de los fanáticos, sin Dios y sin amor. Dolor de Viernes  Santo; de  todos los viernes sin esperanza y con dolor. Y amor fraternal de Jesucristo cuando nos dice, también hoy “Yo soy la resurrección y la vida” “Yo Soy, el que habla contigo”  
No, la Semana Santa no es sólo imágenes religiosas talladas y mostradas para recordarnos una muerte: no lo es para mí.   La Semana Santa es para meditar sobre la esclavitud que tenemos y la libertad predicada por Jesucristo, actual y vigente en cualquier esfera del mundo conocido.




                                                                                          Natividad Cepeda

 Arte digital: N Cepeda


viernes, 11 de marzo de 2016

12 de marzo de 2004 millones de ciudadanos se manifiestan en toda España contra los atentados terroristas de 11-M en Madrid.

Pienso, por un instante, en los millones de ciudadanos con un dolor  crecido que se respiraba en el aire, aquel doce de marzo de dos mil cuatro, cuando tomamos las  calles. Las plazas y calles de nuestras ciudades, de los pueblos pequeños y olvidados, de los pueblos grandes  y orgullosos. 
Salimos  rotos, en vigilia  por el vacío dejado  de los que no volvieron a salir  de los trenes.  Recuerdo el temblor impotente y la voz apagada por una losa de muerte. 
Cayeron sobre todos nosotros los espejos rotos de ventanas que no tocábamos, y sentimos el grito desgarrador de aquellos que fueron masacrados. 
Errantes continúan sus pasos cuando marzo se asoma  al calendario. Las lágrimas vertidas se olvidaron. Y cayó el silencio de aquella crueldad  innecesaria. 
Por un instante vuelvo a remover el pasado. Los muertos abrieron las puertas de los palacios para unos, y para otros las mismas puertas se cerraron. Los reyes que ocuparon el palacio se marcharon pero los muertos siguen sin regresar al mundo de los vivos.
Desde aquél funesto día la sombra de la duda se quedó  entre cimientos de mentiras vertidas en aras del poder. Y una telaraña se retiene en el recuerdo del atentado de los trenes ocurrido en España. Algo se le cayó a nuestra democracia, su diadema impoluta de brillante señora nos ha venido oscureciendo la claridad de parlamentarios e informadores; y bajito, muy quedo, seguimos pensando, muchos más de los que parece, que lo ocurrido aquel once de marzo en Madrid de España,  guarda alientos nauseabundos  entre la garganta de los años transcurridos.  
Pienso, por un instante, que quizá en el ministerio del tiempo, esa serie televisiva que se adentra en el pasado, nos descubra quienes fueron los que nos robaron la vida de los nuestros y la confianza en los políticos. 
Hoy doce años después la duda sigue alimentando la cepa de la incertidumbre porque queda una cavidad que nadie ha llenado con datos fidedignos.
Pienso, por un instante, que las voces de los muertos siguen preguntándonos quienes fueron los que firmaron su sentencia de muerte.
Probablemente los acontecimientos actuales tienen algo que ver con lo que no se esclareció en el pasado.

                                                                                                                 Natividad Cepeda

Arte digital: N Cepeda