miércoles, 13 de julio de 2016

DOLOR IMPUESTO




                                                                     
                                                        Ha muerto por un tiro en la nuca
                                                    a las 6,30 horas, de un domingo 13 de julio
                                                    de 1997 Miguel Angel Blanco Garrido.


      A todos a los que el terrorismo y sus mercenarios  de cualquier ideología
 a través de la Historia,
 usurpado a Dios, y en su nombre,
 anticiparon  la muerte de los seres humanos.
                                                   


 

Un hombre empuña una pistola
a su lado hay otro hombre maniatado.
Se escucha un disparo.
El hombre maniatado e indefenso cae.
Sólo  ha muerto un hombre.
Sólo.
El pistolero sin mirarle se guarda la pistola.
Es un terrorista que ha cumplido con su oficio.
Matar.
Caín se aleja sin mirar a su víctima.
Desde las alturas Dios enmudece.
Vuelan pájaros  temerosos de los hombres.
Un ángel de luz recoge gotas de sangre.
El ángel es una ráfaga de aire que nadie ve.
Innumerables veces  sobre la sangre vertida
ha dejado su aliento, su desamparo, su dolor
escrito en  las paredes del mundo.
La vida arrebatada  es siempre inenarrable.
Llora el ángel.
Lloran millones de víctimas.
Llora inconsolable la estatura caída del Hombre.
El muerto maniatado en su profundo silencio
grita libertad en el último estertor agónico.
El pistolero sin volver la cabeza
hecha a andar escondiendo su cobardía.
Avergonzada la muerte calla.
Se aleja  sin conciencia el terrorista.
Llora una mujer que no entiende de pistolas
Llora el pueblo bajo el peso de las lágrimas.
La madre recoge el despojo y se muerde sus entrañas.
Emerge un grito, seco, aterrador y  universal
Hay millones de corazones rotos.
Millones de voces que claman libertad,
justicia, paz...y el pueblo grita ¡BASTA!
Nada Más.
Con sabor agridulce se sacude el miedo
el pueblo que entierra al inocente.
La muerte no doblega ni pone de rodillas
a los que  aman la  libertad y la defienden.
Un hombre ha caído,
una mujer,
un  niño...
Riega el llanto la tierra y la fecunda.
Un ángel deja caer gotas de sangre;
sangre de la que nacen amapolas.
Amapolas de sangre, amapolas de vida
sobre la dolorosa cicatriz del pueblo.
Un pedazo de pueblo  que no huye,
el que entierra a sus muertos
y apuesta por la vida.
Nos redime el dolor,
Nos redime y nos salva el amor,
siempre nos protege del mal.
Porque  el terror jamás ahogará la libertad.
Dios no da la vida. Dios nos hace libres.

                                                                           Natividad Cepeda
   


Hoy hace 13 de julio de 2016  hace 19 años que Miguel Ángel Blanco  Garrido le  acallaron  su voz: Hoy sigue siendo injusta su muerte. Y la de todas las víctimas asesinadas por el terror.                                                                       

lunes, 20 de junio de 2016

Decadente sociedad occidental amaestrada


                  Me asombra la violencia  que nos lleva y trae por la senda  de Hades; ese infierno  que reparte trozos de injurias y combinados de veneno por las cavernas de las tribunas que incitan a la greña y al insulto, a la amenaza y la destrucción de todo cuanto sea posible, desde el mobiliario urbano, a las pintadas en paredes y bancos, paredes de edificios civiles y religiosos basados en hacer suyas, los habitantes de las calles, esas palabras de los Profetas  de prédicas civiles, o más bien de tinte incivilizado y errabundo entre el crujir de gritos y el recóndito ambiente de muertes anunciadas, porque unos son los malos, según, ellos; y ellos, los ángeles alados, que devolverán los sueños a la jauría humana que no respeta nada.

Callar es la nota silente de la mayoría de los habitantes, temen a las bandas de jóvenes jaleados por esos políticos que aluden al miedo de que la balanza de la suerte esté de su lado y no de ningún otro. Prometen paraísos imposibles, tan imposibles como esos que vivían al otro lado del muro: un muro construido por esa izquierda comunista  que ahora pregona libertades. La misma que ambiciona poder hacer milagros como en Grecia o ese otro lado oscuro de Corea del Norte donde la felicidad es la ambición de quien impone su criterio como dogma de vida. Y todos nos callamos.

El miedo se mete por todas las rendijas de nuestra sociedad amaestrada.  La sinrazón es la base de toda esa injusticia que nos sella los labios. Nos sentimos dichosos porque un equipo de futbol gana un partido y asistimos a ver miles de personas voceando como ganado estabulado, porque conviene tener a esas apersonas ocupadas en ver correr detrás de una pelota, a unos cuantos hombres, como si esos hombres fueran dioses.
Si hablo sin mordaza y sin tapujos  me siegan la hierba debajo de mis pasos. Se me levantan espadas sobre mi cabeza, machetes en mi espalda, espinas para mis pies y manos. En la caverna  se nos encadena delante de una imagen de plasma, se nos evita así, pensar  filosóficamente, porque pensar en peligroso e impide ser manipulado fácilmente. Por eso la libertad, la mía, se diluye como un azucarillo en un café con leche cuando me callo por miedo a que me tomen por desvariada, cuando me asombra que se pase a una iglesia y se insulte a los que celebran su fe, que es un culto privado. Un templo es un edificio que no se impone, que no agrede a quienes pasan a su lado: valientes son todos aquellos y aquellas, que se atreven a injuriar y destrozar los templos nuestros, los que marcan la diferencia arquitectónica, los que subsisten a espolios y vandalismos de otras épocas aterradoras, y permanecen para que los turistas, los observen y admiren porque son patrimonio nuestro y de generaciones pasadas y futuras.

Y me asombra que esas mismas personas que se atreven con la fe cristiana no les moleste ni se atrevan a levantar su furia en otros templos, mezquitas, por ejemplo; por qué no se atreven con esos edificios, quizá porque temen que no se lo permitan y entonces no se atreven, porque ellos ante esa otra fe, sí tienen miedo.

Se está herrando los procederes en demasiados ámbitos y no es bueno provocar por provocar y después pedir que seamos indulgentes. Pero los que no nos callamos somos pocos, y cuando hablamos se nos castiga negándonos el pan  social de las prebendas, de los reconocimientos y hasta el trabajo ganado en buena lid, por eso, porque no nos callamos y somos incorrectos. Yo siento que todo esto lo he vivido, que no es la primera vez que se me aparta de los salones del poder; no, ya lo viví antes, no recuerdo cuando fue, pero sí, sé que esto ha sucedido y que nunca termino bien.

Ya, ya, hablar así solo se lo es permitido a los que han padecido algunos ictus, a los locos poetas que se mueren de hambre y a los escritores pobres que nadie los contrata para escribir columnas de opinión, porque sus opiniones no se les debe dejar que otros las conozcan. Así para dejar que no nos tapen la boca tendremos que ser personajes de historias estrafalarias, algo así como quijotes trasnochados y decir que peleamos con gigantes, aunque nos demos de bruces con tanto descalabro que nos tiene atenazada la vida, porque la violencia y el miedo a ser pisoteados, maltratados, violados en derechos civiles y ahora tan disfrazados de eterno buenismo, nos deje como aquél gallo que perdió su plumaje, y el pobre cacareaba en vez de lanzar quiquiriquí, por si acaso se lo llevaba más pronto que tarde a la cazuela.  En otros momentos, otros siglos, vivieron atropellos y siempre perdieron todos, porque sin respeto, la anarquía solo engendra violencia y decadencia y siempre se da en las sociedades decadentes.


                                                                                                            Natividad Cepeda 

sábado, 18 de junio de 2016

La turbulencia de los días de junio

                                  
Me encuentro habitada de ráfagas de desencanto ante la publicidad del comercio desmedido de políticos y fanáticos  donde la ética  hace aguas, y se hunde en al mar  prevalecido de la ruina moral y económica donde estamos instalados. Seguimos anclados en las agresiones  globales  como si éste planeta nuestro fuera hacia su destrucción, dándole prioridad  a la tragedia de cada día sin buscar soluciones a las incursiones del capítulo macabro del crimen y el terror.

Entre nosotros, españoles sumidos en la hecatombe del no sé dónde voy  y de dónde vengo; los brotes de inseguridad y falta de respeto público  se suceden en recintos públicos y privados, donde la cobardía del desastre se asienta alimentada por  los que dan salida a sus rabias,  insultando y exhibiendo la cobarde acción de sobrepasarse con quienes de antemano saben, que no serán violentos ni les plantaran cara ante sus desmanes y provocaciones. 
Abro los ojos asombrada de tanta tumba abierta desde la hipocresía de los que se atreven a profanar creencias religiosas, exclusivamente católicas, y nada dicen ni  se atreven con otras religiones,  templos y edificios donde se adora a Dios también,  y por supuesto, no se atreven a traspasar el umbral de ellos, porque conocen que saldrían mal parados y mal paradas. nadie se escandaliza de esa contumaz cobardía tan criticada en medios públicos, tan ridiculizada en montajes fotográficos, dibujos y videos por muchos de ellos que se sienten intelectuales ilustrados, pagados desde facciones políticas  con el pretexto de querer mostrar lo impío y sucio de una religión concreta   y sus ministros y seguidores, obviando, esos mismos medios y vocingleros pagados, los mensajes macabros y la arengas de ausencia total de libertad, para sus seguidores.
Ciertamente que denunciar lo malo y podrido de cualquier grupo humano es loable  y  quitar sumisiones, mostrando el lado oscuro de algunas actividades deleznables,  es necesario,  tanto por medio de los grupos sociales como por las leyes vigentes en favor de la humanidad y las personas que las componen. 
Pero esos mismos motivos  que se dan y son conocidos en otras religiones no son atacados ni mostrados, no solo en suelo español, en sus ciudades donde los seguidores exigen aquí lo que en sus países de origen no nos permiten a los católicos y cristianos, manifestar libremente nuestros sentimientos religiosos, llegando incluso a prohibir y hasta asesinar, a nuestros hermanos en la fe.  
Y esas evidencias no son mostradas en canales televisivos que se rasgan vestiduras éticas en favor de las víctimas de los católicos y pasando por alto con el ignominioso silencio  de la palabra y la imagen de lo que ocurre en puntos geográficos dados a conocer por escasos medios, además de procurar silenciar los hechos aberrantes de violaciones de niños, niñas, personas quemadas vivas, mutilaciones, cabezas cortadas en el nombre de sus creencias.
Ese espectro nos rodea envuelto en la tela de araña de lo políticamente correcto, de los que aseguran ser laicos, y callan, y no denuncian, esos otros estados donde la religión es impuesta por la fuerza de armas y leyes.
Parece que los únicos que damos problemas somos los católicos, por eso algunos artistas a falta de ingenio tiran de la provocación cristiana para hacerse un hueco en esta sociedad cobarde. Sociedad  seguidora de ídolos  exento de valores éticos; valores tan imprescindibles para la familia humana.
Y si gracias a la técnica  hemos logrado avances desconocidos hace medio siglo, inimaginables, también es cierto que en lo moral  no hemos avanzado.   
Y  derivado de esa consecuencia  hay hoy  problemas demográficos, entre otros muchos,  porque si la vida no es defendida en todas sus manifestaciones y respetados los grupos sociales, desde cualquier actividad  política y social.  
Las consecuencias de esas arbitrariedades nos llevaran a un desencuentro difícil de prever y atajar. 
La racionalidad imperante esconde  la turbulencia de los días de junio y de otros muchos días y meses,  en la ausencia de apoyos reales,  ante los brotes violentos y falta de respeto, luego, escribimos mensajes y ponemos flores vegetales y de palabras,  en muros y calles   del mundo, como si al hacerlo, nos fuera perdonado el silencio cobarde de callar lo que hay que denunciar y no permitir.   



                                                                                    Natividad Cepeda

martes, 17 de mayo de 2016

Mirando desde la ventana la Bodega-Almazara Virgen de las viñas


           
Desde la ventana se ve la puerta del museo Infanta Elena de Arte Contemporáneo, estático y callado, filtrándose la luz  desde lo alto del cielo, hasta los recónditos huecos de esa pinacoteca donde se guarda  el murmullo de los que han traspasado sus umbrales. Al fondo los triángulos de tejas  del primer lagar que construyeron los fundadores de esta catedral del vino; casi todos se han marchado hacia el sol del olvido.  Y como una nebulosa los depósitos donde se almacena los caldos vinateros de miles y miles de cepas, madres de racimos colgando de los sarmientos verdeando por mayo.  
Desde ese alfeizar el núcleo del museo empequeñece al  redondo, ahora museo etnográfico y al mirarlo tengo la sensación de que aquello no pasó y sin embargo recuerdo como se arrimaban los remolques a  las aberturas donde los pisadores descargaban con sus manos y los rastrillos las uvas llegadas de las viñas. 
Todo se quedó en el pasado y el redondo mudo parece olvidar en su circunferencia tantos anhelos y trabajos de los hombres y mujeres que lo soñaron y nos lo legaron. Por esas tejas curvas se han posado muchas lunas llenas y el sol las ha ennegrecido con su beso de fuego. en el verano y con su beso de frío en el invierno.
Desde esa ventana lo miré un día esperando al presidente de esta Bodega-Almazara de la Virgen de las Viñas y sentí que volvía un tropel de recuerdo de infancia. 
Regresaba mi padre y el Consejo Rector, del que formó parte durante algunos años, las controversias de las asambleas y los presidentes que he conocido y son viento de olvido. Esperaba  a Rafael Torres Ugena, actual presidente  de esta inmensa cooperativa mayor que muchos pueblos de España  con sus creo que tres mil socios; inimaginable para aquellos fundadores, y miraba  la puerta del Museo donde se albergan cuadros que no todos los tomelloseros han mirado. 
Sentía  mi pequeñez ante su volumen y mi corazón  lo sentía redondo como el del pequeño lagar donde yo vi moler las uvas. Hasta este trozo de Historia los reyes de España llegan, para que este pueblo que presume de trabajo duro y esforzado, nos dejen con su visita el legado de su visita para mostrarlo como un escudo de orgullo para el futuro, porque este pueblo que  no tiene escudos nobiliarios se siente honrado con los regios visitantes y falta espacio para alojar a los habitantes de Tomelloso en el recinto de la cooperativa mayo de Europa, porque todos quieren ver a sus reyes. Aunque luego digan algunos que son republicanos que de todo hay en la viña de la vida. 
A contraluz veo la fotografía  y regreso a los recuerdos. Aquellos primeros socios no pudieron imaginar que sería una alcaldesa, mujer joven y rubia como las espigas del trigo para la siega, la que  escogería ese lagar para recibir a los Reyes de España, porque cuando ese proyecto fue realidad, no teníamos ni rey ni reina por este reino español. Y nos faltaba voz a las mujeres en las leyes vigentes a pesar de saber sumar fanegas y cortar racimos.  Ninguno de ellos  imaginó  tantos cambios. 
Miro desde la ventana el Museo de Arte Contemporáneo Infanta Elena  que se inauguró el día 23 de noviembre de 2011. Tiene una superficie de 1700 metros cuadrados repartidos en 4 plantas, alberga la colección permanente que la Cooperativa Virgen de las Viñas ha ido adquiriendo a lo largo de los años a través de los certámenes de pintura que organiza anualmente. El día de su apertura  e inauguración fue presidida por Su Alteza Real la Infanta Doña Elena, y por eso lleva su nombre… Fue un acto protocolario  con la multitud sintiendo su orgullo al mostrar a una Infanta de España, lo que la pobre tierra manchega logra de las manos de sus labriegos.
Dejo de mirar a través de la ventana y escucho a   Rafael Torres Ugena, habla  pausadamente, con la mirada un tanto desvanecida entre lo que ven sus ojos y lo que percibe en el interior de su alma; dice estar contento, porque en las liquidaciones anuales la cooperativa está dentro de las mejores de España.  Pero no ignora que el mercado nacional del vino está difícil,  hay que salir a vender a Rusia, China, a otros países. Proseguir, dice, porque estamos desfavorecidos en muchos aspectos, hay que arraigar a las personas para que no emigren, la viña evita que la Mancha sea un desierto…  
Desde que se hizo cargo de la presidencia de la cooperativa mayor  de Europa,  ha introducido en ella cambios notables, la han modernizado, elevándola con las inversiones realizadas, hasta hoy, en una apuesta clara de futuro. Ese futuro que todos deseamos sea el legado que dejemos a nuestros hijos porque queremos  ser casi tan permanentes e inmortales como Cervantes y su inmortal novela, porque la historia se repite  y  entramos en el zaguán del libro y nos vemos reflejados en ese lugar sin nombre donde todos queremos habitar, porque necesitamos seguir teniendo ideales y soñar con un  hermoso porvenir. 
Rafael Torres Ugena, mira desde las fotografías oficiales con su porte serio e impecable a ese futuro donde, junto a Inmaculada Jiménez, regidora de este pueblo que se dice ser ciudad, han logrado que ocupemos una página en el diario de los acontecimientos que será relatado  por los archiveros de turno para demostrar que  por Tomelloso también  los reyes dejaron su firma en las barricas de nuestra bodega.

                                                                                                                         Natividad Cepeda
Arte digital; N. Cepeda


lunes, 9 de mayo de 2016

Retrato Inacabado del pintor Isidro Antequera


Un pintor nacido en La Mancha solanera y enamorado en La Mancha criptanense, Isidro Antequera López de Haro, cuando atesora más de nueve décadas en su memoria y en su andar por estas tierras nuestras, lo adoptarán como un hijo en ese pueblo alto donde los molinos son saludo y seña de permanencia y vida: Hijo adoptivo de Campo de Criptana, reconocimiento válido y lleno de gratitud a quien ha amado a lo largo de su existencia a esta villa molinera. 
Isidro Antequera, pintor de luz y color que camina por encima de este tiempo con su equipaje de pinceles y memoria de personas y acontecimientos narrados desde su voz que, al escucharlo nos devuelve a vivir en el pasado, que es el que nos da legado y presencia en el presente; pintor manchego, donde, desde su obra nos muestra etapas y vivencias atesoradas y plasmadas desde su visión pictórica y la luz casi extinguida, ahora de sus ojos. Se alojó niebla en su mirada y sus manos dejaron de trazar la belleza del color y la forma en los lienzos; le quedó una profunda tristeza alojada en el alma y la nostalgia de acariciar sus pinceles sin poder trazar figuraciones en los lienzos. Hijo de La Solana y ahora preferido y ensalzado en Campo de Criptana, el pueblo que él eligió libre para perpetuar su genética y su andar a través de la vida. Cuando ese acontecimiento solo sea un recuerdo recogido en fotografías y videos, en su corazón de anciano venerable quedará la dulzura de las palabras ensalzadoras, junto a la ovación de las manos anónimas que lo acompañarán cuando en el silencio siga escuchando las voces del recuerdo de ese día. Igual que el homenaje que se le brindó en el Auditorio Municipal de Ossa de Montiel, en la entrega del Premio Internacional de Poesía "Antonio Ruiz L. de Lerma" abril de 2011 donde fue el Invitado de Honor de esas Jornadas Poéticas el ilustre pintor D. Isidro Antequera, y los poemas a él dedicados. Vivencias y recuerdos de acontecimientos labrados en la piel inmaterial de nuestros lugares amados; de nuestro paso rápido por estos lares donde seguimos soñando al amparo de poetas, pintores y gentes de buen vivir y a veces, escaso pasar. Nosotros los que habitamos pueblos y ciudades en el corazón mismo de la llanura manchega. Para Isidro Antequera mi legado de palabras de afecto y admiración con los veros de este poema que él escuchó un día también de primavera.



Ruidera en mayo con Isidro Antequera

Por los cielos del Cerro Lobero
el crepúsculo dibuja la figura
de un viejo pintor,
y deambula
su sombra buscando la luz
a través de los ojos del alma.

Asegura Valentín Arteaga,
-poeta y servidor de Dios-
que Isidro Antequera,
solanero de bien,
es el que inventó la metáfora
pictórica de Campo Criptana
en el Rincón del Conde,
sin olvidar la lejana Toscana.

Yo lo he visto
pasear por la Mancha
con su mirada limpia y su sonrisa
amplia, y he tenido mis manos 

en las suyas, con la misma reverencia,
de quien recoge
agua de la pila bendita.

Porque Isidro Antequera es hombre
de paz y de templanza
Dios le besó
una madrugada la mirada;
fue tanto el amor que recibió,
que desde entonces,
no pudo ver otra cosa

que no fuera el latir
del corazón humano.

Desde ese día, Isidro Antequera,
es un retrato inacabado
de dulzura en la costra astral
de la melancolía.
Y también, es amor
de materia cromática, en las creaciones
que plasmó en sus cuadros.
Porque nadie ignora, amigo mío,
que la vida es similar a la sonrisa
bellísima de un niño,
o a la esperanza, que alberga
tu mirada, a pesar de la oscuridad
de tus ojos, yo bendigo haberte conocido.

Por los cielos de mayo, Antequera,
retrata el alma de Ruidera,
en el paisaje eterno de su alma de artista.



                                                                              Natividad Cepeda


Mancha Información  08/05/2016




sábado, 9 de abril de 2016

Miguel de Cervantes: en las entrañas de los pueblos cuatro siglos después de muerto.

La distancia que hace desaparecer a las personas cuando su caminar termina en esta tierra es para algunas de ellas, el bebedero donde saciar la sed  durante siglos. Y ha sucedido que, de aquél hombre que se afanó escribiendo en medio de penas y quebrantos múltiples, el paso del tiempo le ha dado dimensión sin límites.
La oscuridad sobre él y su obra literaria se ha incrementado constantemente haciendo indagaciones no solo sobre lo que es su legado; toda su extensa obra publicada, si no también, rebuscando retazos de su vida, familia y enemigos. Y así en ese paisaje humano exiguo la fábula ha ido tejiendo un entramado por entre la arboleda de los siglos. De Miguel de Cervantes no tenemos retrato alguno verdadero; se dice que fue retratado por  Juan de Jáuregui nacido en Sevilla, 1583 y falleció en Madrid, 1641, pintor y escritor y amigo personal de Cervantes a quien defendió y retrató. Aunque ese retrato no ha llegado a poder ser contemplado y nadie sabe cuándo desapareció. Su físico es un autorretrato  escrito por el autor del Quijote  que él mismo escribió en sus Novelas ejemplares, que dice así:
“Éste que veis aquí, de rostro aguileño, de cabello castaño, frente lisa y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva, aunque bien proporcionada; las barbas de plata, que no ha veinte años que fueron de oro, los bigotes grandes, la boca pequeña, los dientes ni menudos ni crecidos, porque no tiene sino seis, y ésos mal acondicionados y peor puestos, porque no tienen correspondencia los unos con los otros; el cuerpo entre dos extremos, ni grande, ni pequeño, la color viva, antes blanca que morena, algo cargado de espaldas, y no muy ligero de pies. Este digo, que es el rostro del autor de La Galatea y de Don Quijote de la Mancha,…”  Por lo que esa imagen que vemos en libros es falsa por haberse  pintado mucho después de acaecida su muerte.
El llamado “Príncipe de los Ingenios” y la mayor figura literaria española, gracias a la novela Don Quijote de la Mancha, universalmente reconocida como la primera novela moderna; hasta hoy se admite lo que dijeron en el siglo XVIII sobre su lugar de nacimiento; siendo debatida esa “verdad” por Alcázar de San Juan, al aparecer y poseer otra partida de nacimiento con el mismo nombre y apellido. Pero admitido oficialmente el lugar de nacimiento de Miguel de Cervantes en Alcalá de Henares, se cree fuera el día de San Miguel Arcángel, 29 de septiembre y por lo que le impusieron ese nombre para su protección terrena, como era aplicado entre los cristianos devotos y de fe. Bautizado un 9 de octubre del 1547 en la parroquia de Santa María la Mayor, como consta en el acta de su bautismo.          
Estos y otros muchos aconteceres ha sucedido y pasado desde que ese libro universal fuera escrito por un escritor al que le faltó fama y fortuna, pero que jamás dejo de escribir y crear obras literarias. Cervantes no dudó de su talento creativo en una España vencida y empobrecida. Años difíciles para los que no podemos ni imaginar penurias y desencantos del escritor del que indagamos. Porque indagar en su vida es hurgar en el misterio que solapan los siglos. Sí se sabe que murió en Madrid en la que hoy se conoce como “Casa de Cervantes” en el hoy llamado “Barrio de las Letras “a los sesenta y ocho años, y se dice que fue diabético. Murió junto a su esposa  Catalina de Salazar Palacios, mujer incomprendida por críticos e historiadores, casi se puede afirmar que olvidada y silenciada en un afán machista y excluyente de una mujer que siempre supo esperar y amar, además de ser poseedora de patrimonio y cultura pues sabía leer y escribir, algo nada habitual en esa época.
Se asegura que Miguel de Cervantes falleció un 23 de abril del 1616; antes había ingresado en la Orden Tercera de San Francisco y amortajado con ese hábito.   Según su propio deseo fue enterrado en la iglesia del convento de las Trinitarias Descalzas, en recuerdo y agradecimiento  por ser los trinitarios los que pagaron su rescate en Argel. Diez años después  un treinta  de octubre de 1626, su esposa Catalina de Salazar fue enterrada en el mismo convento de las Trinitarias, junto a su marido.
Cuatrocientos años hace de todo aquello: y ahora cuando el silencio es olvido sobre el polvo de sus huesos se han removido tierra y sepulturas en busca de un hallazgo imposible, como si encontrar una esquirla del esqueleto de Miguel de Cervantes nos lo devolviera e hiciera mucho mejor e importante…  No olvidaré jamás mi fijación y admiración de unas cajas enormes de carne membrillo donde yo veía a Don Quijote y Sancho  Panza caminar por los  campos manchegos a lomos de Rocinante,  el caballero, y del rucio o burrito, el escudero; y al preguntar quiénes eran, mi madre   sonriendo empezar a contarme sus hazañas. Ese es el legado que Cervantes nos dejó en nuestros pueblos, por eso no ha muerto, revive cada vez que su nombre cabalga en los labios de generación tras generación sin fronteras ni tiempo.
Lo que sí me asombra y entristece es que los pueblos manchegos se dividan y peleen literariamente por competir por donde pasó, pernoctó, durmió y escribió su famosa novela: debate encarnizado y exento de veracidad ya que los estudioso del tema olvidan con demasiada frecuencia  los caminos, veredas y cañadas por donde transcurría la vida de los viajeros de esa época. Y también que una novela, por muy afamada que esta sea, es una ficción en la que el autor mezcla a su antojo personajes y situaciones; que es lo que nuestro genial Miguel de Cervantes hizo. Conmemoramos en este 2016 los cuatrocientos años de su muerte, y a mi parecer el homenaje que él preferiría sería el de leer sus obras, todas ellas, por el inmenso placer e información que nos deparan. Y no dudo que recorrió nuestra tierra y algunos de sus pueblos, sobre todo porque nos retrató en el carácter de sus dos personajes a la perfección.


                                                                                                        Natividad Cepeda


 Arte digital: N. Cepeda

martes, 29 de marzo de 2016

Tomelloso: cruce de caminos cervantinos

                             Cuando se llega a la plaza de Tomelloso se puede contemplar un edificio del siglo XVII, es la Posada de los Portales, declarada monumento histórico-artístico, es uno de los edificios amados y emblemáticos de nosotros, los tomelloseros. La Posada de los Portales  representa nuestro carácter acogedor. Desde su estructura señorial y sus balaustres de color almagre nos dice que por sus puertas pasaron muchos viajeros, arrieros, comerciantes, cómicos de la media legua, muleteros, compradores de vinos y licores, joyeros y orfebres, turroneros y ópticos, esquiladores y carboneros, vendedores  de miel y mazapanes, fotógrafos y cantareros, recaudadores...Todos ellos traspasaron sus soportales y se apoyaron en sus columnas toscanas, mientras veían pasar por la plaza grande y redonda de Tomelloso la actividad de un pueblo trabajador y pobre sin escudos ni hidalgos. La Posada, aún hoy que está restaurada, al verla desde el exterior, no podemos dejar de ver en ella a las antiguas ventas manchegas. Esa venta donde sitúa el autor del Quijote, que éste fue armado caballero. 
Se dice de Tomelloso erróneamente, que es un pueblo joven. Nada más incierto y falaz. Tomelloso está asentado en una estepa, plana, por eso sus calles son rectas, y sus contornos se ven desde la lejanía, por la carretera sin obstáculos; sencillamente porque Tomelloso es netamente manchego.
Escribe D. Lorenzo Sánchez López investigador y Doctor en Geografía e Historia en su libro "EL BOMBO TOMELLOSERO espacio y tiempo en el paisaje", "El paisaje manchego no es un paisaje cambiante en cada curva. No, aquí sólo hay un paisaje, a él sólo acceden los ingeniosos como el hidalgo caballero, sólo pueden verlo - si no se lleva la frecuente prisa de los modernos turistas - los caballeros andantes, los viajeros de a pie, pues aquí el paisaje está conseguido por el fruto del trabajo del hombre.
“Tomelloso nació alrededor de un cruce de caminos y de un pozo; y como tal asentamiento de almas se le nombra  en el año 1490 Isabel Rodríguez -la zamorana -  funda una capellanía a la que deja miles de hectáreas de tierra -Archivo de Socuéllamos, publicado por Porfirio San Andrés - "una heredad en el término de Tomelloso".
También Tirado Zarco afirma:  "Pedro Muñoz, Posadas Viejas, Villarejos Rubios y Tomelloso fueron sacudidos por las pestes de 1371 y 1400, y después de diezmados se despoblaron con las tercianas de 1410".
El investigador  Francisco Javier Escudero Buendía en su libro "Tras los orígenes de La Mancha de Vejezate escribe entre otros muchos  datos: "Los Tomillosos fueron tomados como punto de referencia  a la hora de establecer las particiones medievales, (1294) El mismo autor, Escudero Buendía, recoge: “La declaración de Pedro Alonso de Belmonte, labrador, no deja lugar a dudas : "A  estado mucha veces en el dicho Tomilloso, e que le parece que ha sido poblado de antiguo tiempo porque ha visto el villar, e ciertas tapias e cimientos que hay hechos antiguos en el Tomelloso, e sitios de casas, e por esto cree este testigo que fue poblado el dicho Tomelloso de población de gentes de antes de ahora, porque hay un pozo antiguo junto al villar e hay muchos cimientos viejos e pedragales ". Escudero Buendía continúa diciendo que "Tomelloso fue tomado como mojón porque fue una población equiparable a otros lugares". Poblaciones que en el pasado fueron  "íberas, y romanas, con población medieval que se poblaron y abandonaron  a lo largo de la historia".  De la misma forma que ocurrió en muchos otros pueblos de España y La Mancha.
"Que Tomelloso fue Íbero - Romano, lo atestigua el hallazgo  hace varias décadas en obras de la calle D. Víctor, de cuatro denarios de plata". Datos fiables y demostrados de que este pueblo no es un recién llegado dentro de nuestra propia y común historia. Lorenzo Sánchez López dice: "Las Relaciones histórico-geográficas-estadísticas de Felipe II son, sin embargo, lo suficientemente amplias como para  reconocer anteriores ocupaciones", y continúa diciendo. "Aparte de que el pozo declarado, es decir, Los Tomillosos, fuera también un villar con casas destruidas y alguna que otra alquería junto a un pozo, elemento éste fundamental para repoblar.
Sanchez López sigue aclarando que la existencia en 1531 hace menos difícil la ocupación definitiva de Tomelloso, pues  poblar junto a un pozo, no lejos de varias alquerías, y en la transitada cañada ganadera de los Serranos. y cerca, de la no menos transitada real cañada de Carreteros, por donde transcurre el camino real de Villarobledo, no suponía en aquél tiempo ninguna proeza. Testimonios y datos todos ellos de que jamás hemos sido los últimos en llegar a esta tierra llana y manchega.
Juan José Serrano Córdoba, mi abuelo materno, nació en Argamasilla de Alba, de él escuché contar muchas viejas historias del pasado, que a su vez le fueron contadas a él. Una de ellas es la que se refería a Miguel de Cervantes y su enamoramiento de la mujer del alcalde, y a cierto requiebro, dicho a la dama, por lo que se decía fue puesto en prisión. Mi abuelo decía que así se había venido contando desde que sucedió, de padres a hijos, y que el tal Cervantes,  tenía fama de enamoradizo y mujeriego. La citada leyenda la recoge Pascual Antonio Beño Galiana en su libro: Argamasilla de Alba. El lugar de la Mancha. Yo la escuché antes de que el libro estuviera escrito. Si hay que admitir y defender, que D. Rodrigo de Pacheco, es el personaje en el que se inspiró Cervantes, para su hidalgo, loco y cristiano, por su parecido con la descripción cervantina de don Quijote.
Si  en el capítulo II de la primera parte se lee: "cuando el famoso caballero Don Quijote de la Mancha, dejando las ociosas plumas, subió sobre su famoso caballo "Rocinante", y comenzó a caminar por el antiguo y conocido campo de Montiel". Si, "su rocín y él se hallaron  cansados y muertos de hambre, y que mirando a todas parte, por ver si descubrían  algún castillo o alguna majada de pastores... vio la venta... “y más adelante se sigue leyendo lo que el posadero le dice a Don Quijote. - "Si vuestra merced, señor  caballero, busca posada, amén del lecho...
" Si Tomelloso está en el campo de Montiel, a una legua de Argamasilla de Alba que pertenece al campo de San Juan, si además recordamos que Tomelloso desde antiguo ha vivido alrededor de un pozo, y que en este pueblo hasta los años sesenta ha habido posadas, y muestra de esa verdad es la simbólica Posada de los Portales, además de la majada de pastores que va buscando y con los que come en el capitulo XI  titulado: "De lo que sucedió a Don Quijote con unos cabreros", donde se nombran, también en el capitulo X, los chozos; nombre que se le daban a los bombos. Bombos tomelloseros que elevado a la perfección de las construcciones de piedra seca, son en la actualidad un símbolo inequívoco de nuestra permanencia durante miles de años en estas tierras.  Y si Argamasilla es un lugar cervantino, no lo es menos Tomelloso, ya que desde aquí hasta Pedro Muñoz, y desde éste, al Toboso, el paisaje es auténtica Mancha. Tierra llana, tierra seca, estepa y horizonte, molinos cercanos los de Campo de Criptana, lugar cervantino indiscutible.
Tan cervantino como Tomelloso con su carácter sentencioso y franco, a la buena de Dios, como lo era Sancho Panza, con su miaja de ironía, y su realismo a la hora de valorar más, lo que deja dineros, que aquello otro de soñar sin tener cuartos y cosquillas en las tripas.  Si Argamasilla de Alba aspira a ser la patria de Don Quijote no es menos cierto que por estos parajes tan cercanos los unos de los otros, sin lugar a dudas, que pasó Miguel de Cervantes, y a buen seguro que pernoctó en alguna posada de las muchas que había.
Para sacar a relucir la historia a veces hay que saber leer en las piedras desgastadas de los edificios que permanecen de pie a través de los siglos.  Porque de no hacerlo así se cometen errores que el paso de los siglos se ocupa de desmentir.
Porque no se lo logrará obviando a Tomelloso. Hasta hoy los tomelloseros hemos sido sanchos, que es tanto como decir rudos, porque subsistir ha sido para nosotros prioritario
Ahora tenemos el sagrado deber de reunir entre todos, ese patrimonio cultural e histórico, que nos pertenece, y erradicar el desconocimiento de pueblo sin historia, novato y con cierto complejo de advenedizos porque nos sentíamos con las manos vacías, cuando en realidad siempre las hemos tenido ocupadas en vivir de nuestro trabajo, ese ha sido y es nuestro linaje, nuestro orgullo y nuestra casta.

                                                                                                 Natividad Cepeda


 Arte digital: N. Cepeda
Publicado en el Diario  La Tribuna de Ciudad Real