lunes, 24 de julio de 2023

La soledad de la calima

 

                            


 

Julio tiene labios de fuego y desaliento por las centrales horas del día.  El calor estalla en las aceras sin sombra y se cuela por fisuras de paredes calentando el interior de las viviendas. A solas añoro lo que dicen las viejas crónicas, aquellos regatos de agua de los humedales manchegos, hoy inexistentes.

En verano hay luz cegadora y sombras en los atardeceres  cuando la calima deja soledad por las esquinas de los pueblos. Cerramos puertas y ventanas para evitar que el aliento de julio se cuele por todos los postigos de la casa. Y aun así el calor es como un alarido que se queda pegado a la epidermis.

Si a esto sumamos los sucesos de los días  encontramos esa febril manera de enfocar las últimas elecciones generales españolas tan cargadas de agitados clamores donde las soluciones del vecindario parece que no encuentran acomodo.

Y es en este paisaje desabrido donde la calima se cuela sin otro proyecto que continuar aguantando el calor de igual manera que aguantamos la política y su excesiva y voraz vorágine sin que las ideologías apuesten por lo fundamental que es el bien público y no la estafa de una pelea continua donde el sufrido pueblo sale apaleado demasiadas veces.

Tristemente la mayoría de los políticos han olvidado que es un servicio público y no un tráfico de influencias. Porque el mundo en el que vivimos los políticos se malogran igual que las flores se secan envueltas en la calima. 

Se nos agostan demasiadas veces las promesas electorales por los embaucadores  que incumplen sus promesas. Se habla y habla de lo obtenido en las votaciones del pasado domingo con argumentos de guiones subliminales sin que percibamos hasta donde se nos ha coartado la conciencia para decidir libremente. Hay demasiado calor en los días y en los acaloramientos de los políticos mientras el pueblo soporta la calima de julio y sus consecuencias.

Calima, vacaciones para unos y trabajo para otros. Es nuestro sistema desarrollado en favor de la norma social, necesaria, pero no siempre posible para todos. Calima y fiestas, argumento para encontrarnos y departir en torno a tradiciones, pese a las infidelidades religiosas, se mantienen para el disfrute colectivo. En la calima hay horas huecas, deshabitadas y ocultas en siestas dormidas o despiertas por donde se deambula en busca de frescor. Y también para encontrar soledad  beneficiosa en favor del espíritu tan vapuleado por la prisa y el ajetreo constante.

El estío y sus noches plenas de ruido y vida con vagabundos por plazas y terrazas en nuestros pueblos sin mar y  escasos ríos. Noches de verano y verbenas populares conviviendo con rapsodas de justas literarias que a casi nadie importan. Noches  donde nos bebemos el calor y la calima de las horas centrales del día en cucuruchos de helados y vasos de granizados y horchatas apostando por durar en esta vida a pesar de los bandazos recibidos.

 

                                                                             Natividad Cepeda

Publicado este artículo en estos  Diarios Nacionales 

https://www.elsemanaldelamancha.com/articulo/opinion/soledad-calima/20230725202204180530.html

https://www.lanzadigital.com/opinion/la-soledad-de-la-calima/

https://www.miciudadreal.es/2023/07/25/la-soledad-de-la-calima/

https://www.facebook.com/cuadernos.manchegos/?locale=es_ES

https://www.cuadernosmanchegos.com/opinion/la-soledad-de-la-calima-942.html


martes, 11 de julio de 2023

Tomelloso aldea de Socuéllamos

 

                     

Venimos de la precariedad de ayer y de las leyes que se nos dieron. Por eso indagar en esa trayectoria es mirarnos en el espejo de hoy Socuéllamos y Tomelloso. Y para ello hay que ir hasta donde se lee…

El licenciado Diego de Piña, teniente de gobernador en esta villa de Alcázar y su partido por el ilustre señor licenciado Mieses, gobernador y justicia mayor en esta dicha villa y su gobernación por ilustrísimo señor don Antonio de Toledo, prior de San Juan del partido de León, mi señor. Hago saber a vos el concejo, justicia y regimiento de el lugar Tomelloso, jurisdicción de la villa de Socuéllamos, que para la descripción que Su Majestad manda hacer en estos reinos para la historia y grandeza de ellos recibí una cédula de Su Majestad firmada de su mano real, refrendada del secretario Juan Vázquez con cierta memoria de pueblos en que se ha de hacer la dicha descripción. Su tenor de lo cual es el que se sigue: Tomado del libro de “Los pueblos de Ciudad Real en la Relaciones Topográficas de Felipe II  del autor Javier Campos y Fernández de Sevilla”.

Ir a las fuentes fundacionales de los pueblos es bucear en sus orígenes y escribir sobre Socuéllamos es primordial a los nacidos en Tomelloso a pesar de los escasos contactos mantenidos entre los habitantes de las dos poblaciones. La Historia de los pueblos de España  recogida en las Relaciones Topográficas  por orden de del Rey Felipe II es una fuente detallada de los asentamientos, y fiables, por lo que en mi opinión es imprescindible traer a este Congreso algunos datos escritos en esas Relaciones; en las que se sigue diciendo en otro párrafo:

 “Fecho en la villa de Alcázar, a cuatro días del mes de octubre de mil y quinientos setenta y ocho años. Diego de Espinosa (rubricado). Por mandado del señor gobernador, Pedro de Vargas Almerna, escribano (rubricado).”

Estudios posteriores han documentado la trayectoria humana de Tomelloso a través de los siglos, no separada del acontecer de  los pueblos limítrofes, sobre todo por la dependencia del pueblo matriz; Socuéllamos, la aldea que creció y se hizo independiente teniendo que renunciar a ella a su pesar. Pero el silencio aquietado de los siglos ha olvidado tantos avatares vividos en esta tierra manchega tan dura que ha hecho, y sigue haciendo, que sus gentes continúen  sacándole a la tierra su sustento y su orgullo.

La vid nos une y signa en nuestro vivir diario junto a la tradición cristiana y las fiestas patronales heredadas por aquellos cristianos viejos  que con luces y sombras de convivencias  nos han legado. Así quedó  recogido en el  Diccionario Histórico, Geográfico, Biográfico y Bibliográfico de la  Provincia de Ciudad Real  escrito por Don  Inocente Hervás y Buendía al escribir sobre Socuéllamos  relata lo siguiente:

“Al mismo tiempo que el territorio de la Orden de Santiago se llenaba de aldeas y caseríos con los pobladores que venían de toda Castilla atraídos por el cebo de los privilegios y franquicias, que la misma concedía con larga mano, en los términos de la encomienda de Vejezate, una legua corriente arriba del Zancara, en el sitio llamado Socuéllamos y en una hondonada e establecían y levantaban sus pobres casas los primeros pobladores de este pueblo, que corriendo el tiempo había de absorber á las aldeas levantadas á so alrededor. El infante D. Enrique, que con sus numerosos privilegios y generosas franquicias tanto contribuyó al fomento de la población y al aumento de prosperidad y riqueza de la Orden, de que era Maestre, concedió tanto á los vecinos y habitantes de Socuéllamos, como á los pobladores que á él vinieren, el que todo aquel que hiciese una casa y plantase dos aranzadas de viña fuese libre de todo pecho y tributo, sin pagar otra cosa que el diezmo. Fue confirmada esta concesión por el Capítulo General de Tordesillas, tenido en tiempo de los Reyes Católicos. (1) Tan beneficiosa fué esta concesión y de tan sorprendentes resultados para el crecimiento y desarrollo de este pueblo, que de aldea pobre y reducida convirtióse como por encanto en pueblo rico y crecido, pues su justicia declara en 1575 ser el número de sus vecinos 700, de los cuales eran hidalgos 25.”

(1) Relación Topográfica

Venimos pues de aquellas aranzadas plantadas de vides  además de  esos privilegios que hizo de Socuéllamos territorio poblado. Y es cierto que el misterio de aquellos siglos nos llega hoy a razonar y a preguntarnos que no fue nada temporal ese asentamiento desde la experiencia profunda de la continuidad actual.  La viña ha perdurado a pesar de tantas vicisitudes, ruinas, plagas y pandemias sufridas en este ámbito rural donde el misterio de la permanencia generación tras generación es una fidelidad sucesiva en esta población. Quedaron atrás las alquerías desperdigadas de comunidades agrarias y exceptuando a los historiadores casi nadie conoce sus orígenes pero he aquí de nuevo vuelvo a leer en el libro Tomelloso pobladores y fundadores, Tierra del Quijote; libro escrito por Javier Escudero Buendía, Isabel Sánchez Duque y Juan Luis Segura Cobo, que analizando el nacimiento de Tomelloso explican  como  a Socuéllamos le convino repoblar aquella parte de su término  y adelantarse a Pedromuñoz: así lo explican.

Entonces, aquí al menos tenemos parte de la respuesta de porqué Tomelloso se fundó en el oeste del término de Socuéllamos porque en esta parte pensamos que sólo habría un despoblado que reunía condiciones: El Lavajo Rubio, situado en plena cañada, y con camino directo a Tomelloso [con curva], del que desconocemos sus posibilidades de agua, tierras y demás condiciones… Y evidentemente el pozo de Tomelloso y su cruce de caminos.

Por lo que el acierto ha perdurado hasta hoy. El camino iniciado de aquél pasado ha continuado en los dos municipios. Ni que decir tiene, que con los avances de la agricultura actual con estructuras y renta similares y la simbología del vino en sus mitos y contextos literarios y artísticos. Aunque separados en sus convecinos, quizá por ese individualismo manchego estoico y hacía a dentro.

Recuerdo que la primera vez que viajé hasta Socuéllamos fue en mi temprana adolescencia con un grupo de jóvenes que veraneaban con sus familias en el Balneario de La Hijosa, al igual que yo. Allí íbamos durante veinte días en mi infancia, para que mamá se curara de “un ataque de reuma” –así lo llamaban – en sus aguas medicinales sulfatadas. Para los adultos y niños teníamos dos piscinas y fue allí donde aprendí a nadar en la piscina grande, gracias a un joven socuellamino llamado Antonio, alto y guapísimo que parecía un actor de cine y que hizo amistad con mis padres porque al ver que no tenía miedo al agua se encargó, voluntariamente, de enseñarme a nadar.

En el último verano que fuimos coincidió con las fiestas patronales  de agosto de Socuéllamos y una pandilla de chicos y chicas de varios pueblos que veraneaban allí, con el permiso maternal y patriarcal, organizaron ir hasta Socuéllamos esa mañana del 15 de agosto a comer chocolate con buñuelos y regresar al mediodía. Me invitaron a ir, a pesar de mis doce años, y mamá me dio permiso, rogando encarecidamente a los jóvenes, me cuidaran bien. La distancia del balneario a Socuéllamos era pequeña, apenas  cuatro kilómetros, por lo que llegar no era problema. Recuerdo que al poco de ir caminando por el arcén de la carretera se detuvo un tractor con un remolque invitando a subirnos. Se le agradeció y así llegamos a Socuéllamos descansados y felices.

Pasamos a la chocolatería y nos sirvieron el chocolate y los buñuelos. La mañana se nos hizo corta aunque yo empecé a sentirme algo molesta  a causa del chocolate. Regresamos al balneario algo más tarde de la hora de comer y Socuéllamos me pareció grande, sobre todo su iglesia y su ubicación. Por la noche un cólico terrible hizo que a la mañana siguiente viniera un médico a verme y ya no obtuve permiso alguno para volver con la pandilla a Socuéllamos. Aquel fue nuestro último verano en los baños de La Hijosa, mamá se puso bien y se sustituyó el mar levantino por  el balneario manchego. Aquellos veranos en La Hijjosa fueron maravillosos. Jamás los he olvidado.

Volví a Socuéllamos en la década de los años noventa con la asociación “Albores” de las Amas de Casa de Tomelloso, de la que era presidenta, en una jornada donde visitamos la Cooperativa y Bodega Cristo de la Vega, por su trayectoria e importancia en Castilla la Mancha. Nos recibió y acompaño su presidente en la visita a las instalaciones y conferencia sobre el vino siendo obsequiadas con sus vinos Yugo. Después volví a La Biblioteca Pública Municipal “Casa Carmen Arias” años después donde dejé mi libro “Poemas para un hombre”. Por diferentes circunstancias no regresé a la biblioteca donde se habló de volver. Una amiga nacida en Socuéllamos me invitó a ir a ver las cruces de mayo por lo celebradas que son y también la invitación de Marisol se esfumó y jamás he visto sus cruces de mayo.  Socuéllamos ha estado ahí, cerca y lejos, incluida su estación ferroviaria y el tren cuando íbamos hacia levante.

Compartimos la misma Historia por esos asentamientos humanos alrededor del pozo del Tomilloso y sus casas  de labranza o quinterías, que crecieron hasta convertirse en calles de un pueblo  que peleó por su independencia, primero en el año 1589, reuniendo los difíciles maravedíes como pago al rey Felipe II, que de nada sirvieron, porque la apelación de Socuéllamos fue escuchada siguiendo los tomelloseros unidos a Socuéllamos. Hasta 1769, reinando Carlos III, las dos poblaciones firman acuerdos y Tomelloso queda independiente de Socuéllamos. 

Nos identificamos con Socuéllamos como municipios de la Mancha Norte y por lazos familiares recíprocos  a través de los siglos partiendo de los textos históricos y mencionados en mi ponencia. Compartimos la misma naturaleza  geográfica y el patrimonio inmaterial cultural y, hasta el desgarro impotente de cuando la economía no nos es propicia.  Somos una realidad en la tradición religiosa y folclórica, junto con la sanitaria, lo que nos hace valorar nuestro pluralismo en el marco social actual.

Creo que redescubrirnos es encontrarnos en ese pasado del que formarnos parte desde hace milenos y al que no debemos renunciar por egocentrismos locales absurdos. Tenemos un gran desafío por delante para perdurar en nuestro ámbito manchego, para ello es imprescindible aunar esfuerzo ante la globalización y su concepto de engullir los pequeños núcleos urbanos diseminados en nuestra geografía, tan despoblada; un sistema de frías estadísticas que desconoce el alma de los pueblos. Somos dimensión humana heredada de los antepasados, los cuales tampoco lo tuvieron fácil. Perdurar es no eludir nuestros orígenes porque gracias a ellos hoy estamos aquí.

 

 

                                                              


                    
Natividad Cepeda

 

Ponencia del XIX Congreso de la Asociación de Escritores de Castilla-La Mancha celebrado en Socuéllamos 15 y 16 octubre 2022

 

 https://www.lanzadigital.com/opinion/tomelloso-aldea-de-socuellamos/

https://www.miciudadreal.es/2023/07/06/tomelloso-aldea-de-socuellamos/

https://www.cuadernosmanchegos.com/opinion/tomelloso-aldea-de-socuellamos-934.html

 

15/10/2022Consejería de Educación, Cultura y Deportes

El Gobierno regional resalta la labor que realiza la Asociación de Escritores de Castilla-La Mancha en favor de la cultura

Socuéllamos (Ciudad Real), 15 de octubre de 2022. El director general de Universidades, Investigación e Innovación, Ricardo Cuevas, ha resaltado la labor que durante sus años de existencia ha venido desarrollando la Asociación de Escritores de Castilla-La Mancha (AECLM) en difundir, a través de sus publicaciones, el patrimonio, la historia y la cultura en general de la Comunidad Autónoma. Cuevas, que ha asistido a la inauguración del XIX Congreso de esta asociación que se celebra en Socuéllamos durante este fin de semana, también ha valorado la defensa que ejerce la misma de los intereses profesionales de los escritores nacidos, residentes o cuyos trabajos están vinculados con la región. La AECLM fue fundada el 13 de junio de 1997 por los escritores Alfredo Villaverde Gil (quien actualmente la preside), Nicolás del Hierro Palomo y Antonio Herrera Casado e inició sus actividades en 1999 con el nombramiento de su primera junta directiva. Forman parte de esta asociación más de un centenar de escritores de reconocido prestigio en Castilla-La Mancha. A este acto también ha asistido la alcaldesa de Socuéllamos, Elena García Zalve.
 

 

lunes, 26 de junio de 2023

Sueño en tener alas para no perder mi norte.

          


Amanece y el universo es lumbre y cielo. Sol que despierta o que gira el planeta  sin otra duda sobre su eje.  Frente a la aurora yo me pregunto  de dónde vengo. Y mientras pienso vuelan alegres las golondrinas  en esta calle donde yo vivo.  No soy retorica en mis palabras, tan solo busco sentir mi alma.  En estos días oigo palabras, discursos huecos muchos de ellos. Y al escucharlos yo me pregunto  ¿Dónde se aloja lo que es verdad?

La democracia no es callejera riña, ni insulto necio, ni grosería dicha a gritos. No debería ser viejo combate entre vecinos. La democracia debiera ser aprendizaje de convivencia, fruto del pueblo, luz de justicia y no tiniebla  ocasionada demasiadas veces por el descuido  de obligaciones ineludibles.

Y en tantas ocasiones es innombrable la libertad del individuo que mi recelo es gran congoja dentro del pecho. Estereotipo, viejo cliché que casi nadie respeta y ama como se debe.

Hoy, cuando amanece, desde las altas chimeneas de las antiguas fábricas alcoholeras, hoy tan inútiles, se alzan majestuosas cigüeñas blancas, alas al viento de la mañana surcan en Tomelloso todo su espacio; yo las contemplo y en mi silencio sé que desde mi infancia, sueño en tener alas y no las tengo.

La democracia nos representa a cada uno pobres o ricos,  cultos e incultos y en esa fuente de libertad nos protegemos de mil abusos, o al menos, lo pretendemos desde la aldea más pequeñita hasta las grandes urbes tan orgullosas y vanidosas de su poder. Poder ilícito de lo que no se debe jamás hacer.  Porque cuando la democracia  carece de equidad la ley es barro pisoteado y en ese cieno todos perdemos.

Ley es justicia sin la afrenta de ser usados para el escarnio de la mentira, de la bajeza y el exterminio de la verdad. De esa fuente nace la democracia para desde la libertad no ser esclavos jurídicamente ante el poder. Y es alternancia de cambiar lo que no gusta al pueblo llano, ese en democracia es su poder.   

En la mañana pasa el panadero vendiendo el pan, nos trae el cartero esa misiva de quien escribe carta o tarjeta sin móvil ni ordenador, se oye la música de la armónica del afilador y al escucharlo los gorriones gorjean  y vuelan…Pasan los coches y allá a lo lejos escucho una sirena de policía o de ambulancia mientras arriba un avión deja su estela en el azul celeste de las alturas. Sigue la vida y no acertamos a que se extingan guerras y hambrunas y aún hay muchos pueblos sin democracia ni libertad.

Todo es ofensa. Todo es  no acatar que el pueblo pobre, que el pobre pueblo, elige al votar a quien lo representa para bien o mal. Eso es democracia sobre todo cuando los que nos gobiernan cumplen lo que prometen para mejorar la vida de  cada día. Para ganar el pan sin abusos de argumentos falseados bajo apariencia incompleta de verdad. Porque cuando eso ocurre, y ocurre demasiadas veces, entonces no solo perdemos la esperanza en los elegidos, también se pierde el norte al carecer de brújula.

Lamentablemente carecemos del radar de las aves que no equivocan su rumbo ni las estaciones  al extender sus alas y volar en plena libertad. Las admiro y las respeto a pesar de que en nuestras ciudades algunas de ellas, las palomas, son plaga consentida. Volar es no sentirme oprimida en mi ámbito por no reconocer a los que manejan el lenguaje para lograr sus propios fines en cualquier grupo social. Volar  es admirar en el amanecer  su maravillosa luz que no altera la alternancia política a pesar de tanto grito desabrido en medio de tantas necesidades que la ciudadanía tiene sin cubrir.

 

     


                                                             
Natividad Cepeda

 

https://www.cuadernosmanchegos.com/opinion/sueno-en-tener-alas-para-no-perder-mi-norte-925.html

 

martes, 16 de mayo de 2023

Crónica del encuentro poético con el grupo Literario del Ateneo de Alcázar de San Juan y la Tertulia Literaria de la Media Fanega de Tomelloso

 








         Natividad Cepeda

Crónica del encuentro poético con el grupo Literario del Ateneo de Alcázar de San Juan y la Tertulia Literaria de la Media Fanega de Tomelloso

Por encima del tiempo transcurrido  procuro que la confusión no me trabe el camino andado porque olvidar  con los que anduve  sería tanto como traicionarme a mí misma.  Y es en esa senda donde a través de los años he mantenido amistades y 

encuentros con la poesía y con los que la sienten como voz propia. En ese periplo he perdido amigos y he encontrado otros y me caben en mi vida como tesoros recibidos hasta el día de hoy.  Entre ellos los integrantes del Ateneo de Alcázar de San Juan a través de los años y los de la Tertulia Literaria de la Madia Fanega de Tomelloso con los que asistí a su fundación hace casi una treintena de años.

El amor, incluso en literatura, es compartir y abrir puertas para conocerse y brindar encuentros y ampliar amistad, también en lo poético, y ha sido así como se ha dado el encuentro entre dos grupos cercanos geográficamente, Alcázar de San Juan y Tomelloso, alejados a través de los años. Todo surgió el pasado mes de abril  en la presentación de mi último libro publicado, “Con la sed de todos” en el Centro Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Tomelloso donde fui acompañada por miembros de las dos agrupaciones -entre otras- y al finalizar el acto, los del Ateneo sugirieron hacer su primera parada de las veinticuatro horas de poesía itinerante  que hacen anualmente en Tomelloso, y en el salón del Centro por ser excelente marco para ello; se me sugirió y se lo comuniqué al párroco José ángel Martín Acosta que accedió a ese encuentro.  Y esa misma noche, del  quince de abril, pensé que los anfitriones debía ser  la Media Fanega comunicándoselo  a la actual presidenta Pilar Valentín. El encuentro se preparó y como antaño la iglesia acogió en su centro a los poetas de ambos grupos.

Regresar a los orígenes de donde se representaban obras literarias al pueblo llano ha quedado en el olvido de las gentes, salvo de los eruditos, pero he aquí que en la mañana del doce de mayo de 2023 la poesía de los poetas de los pueblos se unió creando un puente de amistad gracias a los versos y al salón de una iglesia que generosamente les abrió sus puertas.

La crónica fotográfica de esa mañana la hizo, Javier Cepeda, de la Media Fanega, recogiendo imágenes del acto y de los poetas que intervinieron. Escuchamos al  presidente del Ateneo Luis Ángel Ajenjo, atento al reloj, por la premura del viaje itinerante que realizaban. Al finalizar nos hizo entrega de libros, vinos y las famosas tortas de Alcázar de San Juan, pagando así nuestra acogida. La actual presidenta de la Media Fanega, Pilar Valentín les hizo entrega de un pergamino con un poema referente al nacimiento de la Media Fanega…Entre los asistentes,  Mariano Lizcano, que fuera presidente del Ateneo y María Moreno, presidenta anterior de la tertulia Literaria de la Media Fanega durante diecisiete años: muchos otros nombres de poetas y amigos desgranaron versos en ese recital por lo que escribir esta crónica es una especie acta notarial  imprescindible para el recuerdo de lo acontecido.

 No siempre se abren puertas a los demás primando lo personal por encima del encuentro sin tomar la palabra, así lo hizo el sacerdote José Ángel Martín Acosta, asistiendo a la lectura. Las palabras de los poetas rozaron el sol de la mañana de mayo calentando el corazón de los asistentes: solo ellos, poetas de los pueblos vestidos de palabras esperanzadoras e ilusión:  sus voces se fueron sucediendo como juncos mecidos por la brisa de  la mañana.

Sumar versos es sumar sueños abandonados en el desván de la vida y al hacerlo se escriben de la memoria y derrotas personales que se guardan en las alforjas íntimas de cada uno.  Tan increíble y necesario es que los encuentros se dan en infinidad de lugares geográficos ignorando que si nos asomamos a nuestras propias vibraciones escuchamos al juglar de hace siglos reencarnado en nosotros mismos.




Vivir es tan apasionado que sin pasión estamos muertos. Con pasión olvidamos que la vida pasa rápida como un aleteo de alas por el azul del cielo, y con ese aleteo  

permanece la ilusión de los poeta. De los aprendices de enlazar palabras hasta convertirlas en versos. 

Julio Llamazares  ha escrito que “Las librerías están llenas de libros escritos por gente que no son escritores. Escritor es aquel que seguiría escribiendo aunque no le leyeran ni publicaran, porque tiene la necesidad de escribir”. Es una certeza a medias, nada más que a medias, porque  gracias esos escritores desconocidos fluyen libros  diversos en el mar  de la literatura actual. Y me atrevo a asegurar que entre esos escritores  hay  hallazgos literarios como también entre los escritores de grandes editoriales los hay mediocres.

Por todo ese fluir es positivo encontrarse y escucharse los grupos literarios y estrechar encuentros con los más cercanos porque las barreras kilométricas ayudan sin necesidad de gastos excesivos en desplazamientos. Sobre todo cuando la economía es flaca para invertir en poesía. Es evidente  que hay que leer, y volver a leer a diario, para no desmayar de hambre de buena literatura pero sin olvidar que soñar y crear no evitará sentir la soledad de la muchedumbre al no ser escuchados. Escuchar es aprender a conocer a los demás, incluso a los poetas anónimos que nos rodean.

Natividad Cepeda

domingo, 7 de mayo de 2023

Congreso de Escritores de Castilla-La Mancha celebrado en Petrer

 


El Congreso celebrado en Petrer ha sido un éxito rotundo. Gratitud a sus gentes acogedoras al máximo por su amabilidad en todo momento y en especial a Luis Manuel Moll Juan organizador del congreso junto con el Presidente Alfredo Villaverde, al vicepresidente Miguel Romero con el que comparto vicepresidencia y a todos los asistentes. En el mismo acto se presentó el libro de las Ponencias del Congreso celebrado en Socuéllamos con el que mostramos en la fotografía junto con los escritores y escritoras que asistieron Isabel Villalta, Jesús Lara, Nery,  Joan Antonio Abellán, Manuel Méndez, Pedro Pascual, Luis Miguel Sanmartín, María Antonia García, Roberto Peralta, José Francés, María del Valle Hidalgo...al concejal de  Cultura Fernando Portillo que excusó a la alcaldesa Irene Navarro por no poder asistir. Y al publico asistente. Con Carlos Morcillo y su gran profesionalidad de fotógrafo. Y la colaboración de CEDRO y su valiosa información para los socios de Pedro Sánchez al que representó Naomi. Una jornada maravillosa  de literatura e investigación sobre la Villa de Petrer.



La Asociación de Escritores de Castilla-La Mancha  carece de fronteras para escritores y escritoras de cualquier lugar por lo que quedan invitados  los que quieran pertenecer.



martes, 2 de mayo de 2023

“Campo de Criptana Patrimonio Inmemorial de Siglos”

 Este trabajo literario lo leí la noche del viernes  28 de abril de 2023  en el Teatro Cervantes  de la Villa de Campo de Criptana, absolutamente lleno de  publico.

 


A la Villa de Campo de Criptana hay que llegar  con pasión porque vivir sin pasión es no sentir los aconteceres de la vida en plenitud. Y en ese contexto se encuentran los llamados Patrimonios inmateriales. Aquellos que no son tangibles pero si nos conmueven y apasionan y por todo ello hay que protegerlos.

Pisar la sierra criptanense por primera vez es una experiencia única porque nos sentimos sublimes y algo en lo más profundo de nuestro ser, intuimos que en esa elevación sucedieron misterios insondables, tan profundos que nos quedamos en silencio como si ese lugar nos detuviera y atrapara sin poder evitarlo. No estamos preparados para vivir ese impacto emocional a causa del ruido que nos rodea y aturde para escuchar  el eje invisible de la tierra. Y se olvida; olvidamos, que la tierra se mueve constantemente. Como se olvida la magnitud   y fuerza que emana de las piedras, su grandeza  y su sonido.

Quedarse a ver caer el sol por el horizonte en su ocaso, en la sierra de Campo de Criptana, es  sentir  en sus cambios de color el poder del planeta en nuestro mismo corazón. Y es entonces cuando el misterio nos cerca en su silencio de siglos, de milenios y millones  de años los que hicieron elevarse gracias al magma volcánico, rocas incandescentes del interior y que al asentarse nació la sierra.  Abertura materna de Gea o Madre Tierra. Aquella  diosa  mitológica de los griegos. Los nuestros, de ellos somos los nacidos en  Occidente.

Gea, olvidamos su nombre y nos olvidamos  de ella, diosa femenina, de ella  nacieron los dioses y nosotros, hombres y mujeres pobladores de la tierra.   Y es  en el silencio cuando sentimos la búsqueda que llevamos dentro en lo alto  de los montes: de nuestra sierra milenaria, alzada al cielo, sin cobijo alguno, para  que hasta ella llegue la música de las esferas celestes. Después vinieron los molinos, pero antes de los molinos esta villa ya era tierra de gigantes.

Tiempo y profecía,  esa extraña secuencia de creer  en lo que se necesita para compartir el presente con el pasado. Así es como seguimos el hilo conductor de la vida que nos lleva hasta nuestra dimensión  o relevancia. Y bajo este trazo de  sierra hallamos  un pueblo asentado en ella permanentemente.

Campo de criptas; silencio para los que se van en el recinto subterráneo de una cueva. Circulo de piedra para no olvidar a los nuestros. Y así han perdurado los pueblos desde antiguo. 

Cripta  para el culto divino, en lo más alto, la Señora  de estos campos, la que protege  y ampara, la que  bajo su amparo el pueblo se congrega; Nuestra Madre la Virgen milagrosa de Criptana.

Creer  es ver, sin ver lo inaudito y maravilloso del alma. Aquello que sentimos y nos brota a pesar de no querer escucharlo. La tierra alzada  al cielo en su gigantesca  sierra desde donde se divisan los pueblos tendidos al sol de la llanura. Asomada en esa plataforma me he sentido pequeña, porque que estaba en los brazos poderosos de un gigante.

Piedra, matriz de lo que perdura, energía  que nos inunda por su conexión con Gea; Madre Tierra. Y aquí estamos  bajo las aspas de molinos centenarios y sus conos de piedra admirados, amados , cantados en poemas, modelados en barro, pintados y esculpidos en hierro, como lo hicieron sus hijos Eloy Teno, Francisco Balbuema... Como lo hace Miguel Balbuena, Socio de Honor   de  este año.

Y con ellos tantos otros, Isidro Antequera, Ángel Morales, José Díaz, José Manuel Cañas, Andrés Escribano, Valentín Arteaga, Raimundo Escribano, Carmen Manzaneque,, Ana Iris Simón

Patrimonio de esta villa alzada al sol manchego que la hace imperecedera en la música de Luis Cobos, en la maestría de Maribel Beltrán y las voces de su maravillosa Coral. Con María Zaragoza, María Manjavacas, Carlota Violero, Sara Montiel, Lola Madrid, a la que le debemos su pasión inmemorial de amor a sus molinos y a su gente, por encima de sus tristezas y de su edad…

Nombres admirados a los que hay que recordar, Manuel Angulo Sepulveda, Rafael Calonge, Manuel Angulo Lopez-Casero, Bernardo Gomez, Ángel Arteaga. Los Manzaneque, Purificación Ortiz… y el Caballero Hidalgo Enrique Alarcón, alma de cineasta y Profesor de la Escuela Oficial de Cine. Domingo Miras

Nombres de hoy enlazados con los de ayer, Jose Antonio Diaz Hellín, José González Lara, José Aureliano de la Guía José Antonio Sánchez Manjavacas, Micaela de Peñaranda y Lima… Aquí están esta noche con nosotros. En ellos está el espíritu cervantino, Nicolás Ramos Pintado, Miguel Ángel Mellado Fernández, otro Hijo Predilecto  y Maestro de la Información apasionado por el periodismo y su tierra  y la poetisa Isabel de Perillán y Quirós

Quedan nombres, de mujeres y hombres de ayer y de hoy, ninguno anónimo, políticos, maestros, albañiles, modistas, tenderos, agricultores, bodegueros… Gracias a ellos  Campo de Criptana es tierra de gigantes  porque en sus hombros se sostiene este hermoso lugar manchego.  

Gigante en su Historia de casas Nobles y escudos que vemos sin recordar a quien pertenecieron. Retratos  claves del hechizo de un lugar por donde todavía el encanto de sus calles se percibe sobre el fondo azul del cielo criptanense,  que es su patrimonio  inmemorial de siglos.

Podría asegurar, quizás soñando, que entre nosotros,  sentado entre el público, Miguel de Cervantes nos escudriña con su mirada sagaz de novelista, porque en poco ha variado el interior de sus habitantes.

Necesito creer que por los caminos llega  don Quijote a defendernos de tantas injusticias actuales. Nacimos para amar y lo olvidamos. Nacimos para sentir la lluvia en nuestra piel y se nos secan las lágrimas. Nacimos para  olvidar las heridas y nos empeñamos en que no cicatricen.  Cuantas veces me he sentido amada en estas calles, por sus gentes… Todas ellas, todos, sois regueros de luz en mi corazón.

No busquéis, queridos criptanenses  la belleza y el amor fuera de vuestras paredes, recordar,  que en la sierra se tocan las estrellas, y el cielo  todavía es vuestro, para beber el misterio que os circunda y os hace diferentes y únicos en la estela del tiempo.

                                                        Natividad Cepeda



Publicado en prensa:Carmen Teresa Olmedo pone en valor la Semana Cervantina de Campo de Criptana  acudiendo  a la clausura de una edición que premió a Pepe Rodríguez, Ernesto Sáenz de Buruaga, Alfonso Arteseros, Mariló Montero, Manuela Picó, Aracely Alarcón, Miguel Valbuena y Natividad Cepeda

 

La delegada de la Junta de Comunidades en Ciudad Real, Carmen Teresa Olmedo, resaltó  la Semana Cervantina, organizada por la asociación 'Hidalgos Amigos de los Molinos', al ser "un evento primordial en la cultura de Campo de Criptana".

En nombre del Gobierno de Castilla-La Mancha, Olmedo trasladó la felicitación a todos los homenajeados que, en la presente edición, han sido el chef Pepe Rodríguez, y los periodistas Ernesto Sáenz de Buruaga y Alfonso Arteseros como Hidalgos de Honor; la periodista y escritora Mariló Montero y las artistas Manuela Picó y Aracely Alarcón en calidad de Molineras de Honor; Miguel Valbuena como socio de Honor y la mantenedora del acto, Natividad Cepeda.

 

La delegada de la Junta tuvo palabras de agradecimiento y felicitación para Lola Martínez de Madrid  como presidenta de la Asociación de Hidalgos Amigos de los Molinos, reconocimiento que hizo extensivo al resto de integrantes "por la difusión del cervantismo y por el dinamismo social y cultural que aportan a Campo de Criptana.

 

Publicado en el diario  de La Tribuna de Ciudad Real (España)

  sábado, 29 de abril de 2023