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martes, 12 de septiembre de 2023

Olvido o machismo de las mujeres de Tomelloso obviadas en la cultura y en la economía. Y mi reconocimiento al pregonero de la feria Jaime Quevedo y al Viñador de Honor José Luis Albiñana


 


Agosto se ha despedido con el fragor de tracas y pólvoras lúdicas de ferias de los pueblos de España dejando en el recuerdo encuentros familiares y de amigos. Tiene este mes  magia de cometas extintas cruzando el firmamento de nuestros cielos haciéndonos soñar a través de ese camino sideral y lejano. En agosto oramos, sin saberlo, a deidades sobrenaturales presentes en nuestro inconsciente desde hace milenios deseando la paz y prosperidad de los pueblos. Y en ese afán colectivo e individual se celebran nuestras ferias.

Ferias nacidas en el ayer basadas en la economía y hoy celebradas lúdicamente para esparcimiento del quehacer diario. Celebración con preponderancia  localista para dar a conocer raíces y costumbres de cada uno de nuestros pueblos. Y en ese estado de emoción y ánimo vivimos nuestras ferias.

En Tomelloso el auge de empatizar con hechos y personajes ha creado eventos de importancia para los días de feria, dados a conocer por el alcalde de Tomelloso, Javier Navarro, y la concejala de Cultura, Inés Losa. Como es el pregón de la noche del veinticuatro de agosto con el que se inicia la feria en honor de nuestra Patrona y protectora Santísima Virgen de las Viñas, y que magistralmente  lo pregonó el periodista y editor Jaime Quevedo Soubriet. Pregón que debería haber pregonado -valga la redundancia - muchos años antes por su trayectoria profesional y su vivencia de Tomelloso.


El auge de los días feriales se viven conviviendo con el desfile de carreros y reatas, mercadillo tradicional, celebrado gracias a la idea y tesón de Alejandro Serna, concebido por la pasión que siente por todo lo referido al campo y sus trabajos del pasado; además  de corridas de toros, conciertos…Y el día dedicado a los Viñadores donde se reconoce a quienes, han dedicado parte de su vida y quehacer, cultural y económico de Tomelloso.

 Este año 2023 has sido Víctor Ferrandis, la U.M.C.T., el Bar Avenida y la AECC. Eugenio Ruiz Moreno recibirá el título de Vendimiador del Año Entre los elegidos con este galardón, dignos representantes de la sociedad de Tomelloso, está el Viñador de Honor, designado y elegido por el Ayuntamiento de Tomelloso, éste honor ha sido elegido, José Luis Albiñana Masó, personaje entrañable y conocido tomellosero, digno de ese reconocimiento por su labor divulgativa a través de decenas de años en diferentes medios de comunicación locales y provinciales. José Luis Albiñana es memoria activa del acontecer de esta ciudad al que se le debería haber reconocido mucho antes el amor a su pueblo; olvido reiterado injustamente a través de los años desde que se instituyo este galardón por ser  donde el alma racional tomellosera enardece de orgullo, al recibir el racimo de uvas los galardonados, símbolo de nuestro acontecer y permanencia en nuestra tierra.


Además José Luis Albiñana, ha sido gacetero de todos los periódicos que han existido en Tomelloso desde los años sesenta. De memoria prodigiosa y dialogo  ágil y simpático se le pide en medios de Internet, por sus seguidores, la publicación de sus memorias por ser fuente de acontecimientos que se olvidarán si no se recogen en un libro.  Mi felicitación a este Señor del periodismo local y provincial al que Dios le ha concedido vida para recoger su título de Viñador de Honor. Pata Ti José Luis Albiñana Masó mi aplauso y admiración, además de mi cariño.

Lamentablemente las generaciones jóvenes ignoran todo la sapienza de este tomellosero, embarcado continuamente en la labor generosa de contribuir al bien común de su pueblo por demostrar sobradamente, su amor patrio, a este solar de tierra pobre y gentes esforzadas en continuar poniendo, no una pica en Flandes, que no nos hace falta, más bien de procurar salir de apuros salvando la contrahecha economía de esta mancha santiaguista a la que casi nunca nadie ha regalado nada. Ni regala actualmente.


El espíritu localista se enardece  de orgullo en ámbitos grupales que no siempre es conocido fuera del propio solar tomelosero. Ante esta pasión local en Tomelloso, entre unos y otros, al creerse el ombligo del mundo, se ignora la historia localista de otros lugares interesantes y con festejos parecidos, sobre todo por tener en común la agricultura y la religión. Pero la feria es fiesta y se vive profano con el apartado devino dedicado a la Patrona la Virgen de las Viñas. Agosto se culmina y despide con el adiós a la feria de cada año y después queda el sabor de los elegidos un poco diluido, salvo entre los amigos y cercanos con los que se comenta lo acertado de las elecciones.

Lo curioso es lo que durante medio siglo se repite y se escribir de literatura local, centrada únicamente en los nombres de hombres escritores y pintores a los que no voy aludir, para evitar caer en el tópico repetido por escritores recientes de nueva generación que se nutren de lo anterior publicado, y  por los ediles políticos de todos los partidos políticos. Y, asómbrese, las mujeres con nombre propio  de este municipio no existen. Se escriben de las terreras exaltando ese trabajo, obviando todas las demás profesiones que las mujeres de Tomelloso, han hecho contribuyendo por igual con los hombres, con su esfuerzo,  para la riqueza de la ciudad cultural y económicamente.


Se escribe sobre feminismo y machismo: género, y todo cuanto germina sobre esta realidad donde ni todo es verdad ni todo está dicho y conseguido. En fin me guardo nombre personales de todos aquellos que hurgando en anales y libros, publicaciones periodísticas… vuelven a escribir sobre los mismos temas como si fueran hallazgos personales y a los que nadie nos atrevemos a denunciar para evitar la crucifixión personal.  Pobreza local sostenida en un machismo sostenido desde siempre y callado por sistema.

Agosto se nos fue  y cuando miramos la trayectoria de sus días en esta llanura manchega siento que todavía las mujeres de este pueblo seguimos siendo invisibles y anónimas a pesar de tanto orgullo patrio. Lástima de la escasa evolución de esta realidad.

 

                                                                                              Natividad Cepeda 

 

 Fotografías cogidas de la red

martes, 27 de agosto de 2019

Revista Pámpanas: Francisco García Pavón, Una trayectoria Imborrable


La Asociación  Cultural de Tomelloso en Madrid publica su número 22 en agosto de 2019 un monográfico  dedicado  al centenario de del nacimiento del escritor Francisco García Pavón, 24 de septiembre de 1919 – 2019, que será presentado el 27 de agosto en el salón de la Casa de Cultura de Tomelloso a las 12,30 horas. 
Presidirán el acto el presidente de la asociación, José Vicente Cepeda Plaza, el escritor José López Martínez  y en representación de la familia el periodista, Jaime Quevedo Soubriet. 
Ha sido coordinada  por Ramón González Reyes, José Vicente Cepeda Plaza y Eduardo Jiménez Ruíz. La ilustración de la portada es de Andrés Ruiz  Paraíso. Las fotografías  del Álbum de la familia García Soubriet: con la colaboración del Ayuntamiento de Tomelloso. 
Las colaboraciones las firman José V Cepeda Plaza, José Ignacio  Andujar Cantón, Valentín Arteaga, José Belmonte Serrano, Natividad Cepeda,  Sonia García Soubriet,  José López Martínez, Tomás Perales Benito  y Juan  Van-Halen.
Cada uno de los artículos diserta sobre la extensa obra dejada  por García Pavón y su  huella en la literatura española por lo que hay que leer con atención los artículos  dedicados al estudio de sus obras literarias,  entendiendo de  manera neutral, la visión que se  tienen del autor en los diferentes artículos de la revista.
Personalmente creo que se abusa, en ocasiones, del halago gratuito del autor al cual se le dedica un reconocimiento, no es éste el caso, intentando igualar la personalidad del creador con los personajes  de sus novelas; cuentos y relatos, olvidando la independencia de la persona y de sus personajes. Es por eso interesante el recorrido que hay en la revista, Pámpanas;  Francisco García Pavón, una trayectoria imborrable, de los colaboradores a raíz de la celebración de su centenario.
No se puede negar que cada una de las firmas tiene su experiencia y visión particular y también que el espacio no da para un ensayo sobre éste autor tan prolífico, por lo que queda mucho que decir sobre  García Pavón y la literatura que él nos ha dejado. La cercanía de su vida no nos deja ambigua su trayectoria, aunque no por ello se  puede indagar en los recónditos entresijos del alma y el pensamiento de Paco García Pavón, como lo llaman los que le conocieron y trataron como amigos. 
Siempre las semblanzas son interesantes porque creemos, quizá equivocadamente, que nos acercan a los autores que leemos, aunque lo real es leer lo que escribieron que es donde queda plasmado su talento. Las claves  de su ingenio está en haber sabido escuchar, y ver, a través de otras personas, lo esencial que hay detrás de cada ser humano  y estructurar desde esa perspectiva  sus novelas y vivencias infantiles, que tanto le marcaron, y que se descubren, cuando sin prisa y sin pausa, abrimos sus libros.


                                                                                                 Natividad Cepeda


martes, 18 de septiembre de 2012

Escrito en Tomelloso de Valentín Arteaga pacto de amistad reciproco


        

         No es fácil enumerar la lista de los amigos porque ni se tienen tantos amigos verdaderos ni se nos ocurre ponerles una etiqueta a los amigos que amamos. Sin embargo es este un equipaje harto maravilloso por ser escasa su pertenencia a lo largo de la vida. Los amigos llegan y pasado un ciclo de tiempo, algunos por exigencia del guión del vivir, los dejamos de ver por dejación y otras  veces por la distancia.  Lamentablemente nadie ocupa ese lugar y cuando acumulamos años en las alforjas de la vida rebuscamos en el recuerdo aquella nostalgia amiga que perdimos.
 
No ha ocurrido así con un poeta de ancha andadura y amplio territorio recorrido por su doble vertiente de sacerdote y de escritor. Para definir ese milagro de amor entre Valentín Arteaga y Tomelloso hay que escribir muchos nombres propios, de ellos algunos nos contemplan desde el silencio dulce de la eternidad, sendas de luz en el alma callada de los que los recordamos, y otros concurrimos a su encuentro para volver a vivir y recordar gratos acontecimientos que nos cambiaron la forma de pensar y nos abrieron caminos de ensueños literarios.

Leer poesía es explorar el paso del aire entre un manto de estrellas dejando que florezcan frutales en el árbol del alma. Más complicado y confuso es escribir y analizar poemas escritos por un poeta sumergido en la poesía continuamente, casi, caminando por ella; incluso, cuando habla y escribe prosa periodística. Pero no extraña, a los que lo conocemos que, Valentín Arteaga rescate versos de amplio bagaje literario, y menos aún que dé al editor, Jaime Quevedo Soubrit, algunos de esos versos escritos al aire entrañable de Tomelloso, que lo quiere y añora desde hace décadas.
El tándem del periodista y editor Jaime Quevedo Soubriet y Valentín Arteaga es la unión armoniosa, por ambas partes, de amistad y respeto donde se complementan desde sus distintas actividades profesionales y actividades públicas. Dos personalidades  que se complementan a la perfección entre un puente tendido sin edad que ha sabido sumar décadas sin dañarse lo más mínimo. Antes, me atrevo a afirmar, se han apoyado en esa amistad, dando, gracias a ella, logros editoriales de éxitos notables para ambas partes.
Porque no es posible conocer los últimos libros publicados de Valentín Artega obviando a su editor. Flaco favor se haría a sus libros sin esta puntualización.

El sello editorial  Ediciones Soubriet, ha venido a llenar en Tomelloso un importante espacio dentro de las editoriales provinciales y regionales, traspasando estas fronteras en muchas de sus publicaciones. No voy a enumerar sus muchos títulos ya que eso abarcaría unos cuantos artículos y que sin duda alguna son datos interesantes. Tampoco enumeraré todos los  libros que Valentín Arteaga tiene con esta editorial, sólo señalaré los dos últimos libros publicados por su nexo común, al ser dos libros rescatados del olvido. Me refiero al poemario “Porque ya soy pobre” publicado el 28 de noviembre de 2010 y escrito por Valentín Arteaga en Roma en el año  1960; libro de frescura lozana dado que es uno de los primeros libros escritos por el autor, donde se comprueba que el poeta era lo que hoy conocemos que es. En el prólogo escrito por Federico Gallego Ripoll bajo el título  “El don de la pobreza” incluye, además de su visión acertada por la obra, el rescate de este libro gracias a Mercedes, esposa del desaparecido escritor José González Lara, que al descubrirlo entre las carpetas de su marido, se lo envío al autor. Descubrimiento extraordinario que Ediciones Soubriet no dudo en sacar a la luz.


Después ha llegado esta recopilación de algunos de los muchos poemas que esperan pacientemente entre las carpetas de este sacerdote escritor que, por su vocación religiosa, ha renunciado en gran parte a escribir poesía. Porque los poemas que integran el libro de poesía “Escrito en Tomelloso” no son todos los que Valentín Arteaga escribió durante su estancia entre las paredes tomelloseras, hay muchos más escritos y entregados a los amigos generosamente, dispersados entre cajones y libros de hombres y mujeres que contaron con su amistad y cariño. “Escrito en Tomelloso” es sobre todo un libro testimonial y cercano, como lo son casi todos los libros de este autor, plagado de nombres propios conocidos, con la sustancia inequívoca de pertenecer al universo privado del quehacer cotidiano sin caer en la mediocridad, que en ocasiones, suelen caer los poemas dedicados a otros. Por los poemas recuperamos a los personajes que desfilan por las páginas de este libro, se descubre la humanidad del poeta, y también la de aquellos sobre los que escribe. Creo que la definición de la prologuista y periodista Isabel Lozano, lo acentúa en  la cabecera acertada del prólogo al llamarlo “Sonrisa ancha y versos que abrazan”  empezando con el relato de la preciosa fotografía de Valentín Arteaga hecha por Javier Carrión, hace años que, como ella escribe, da la bienvenida a todo el que se acerca  por la redacción de El Periódico del Común de La Mancha en Tomelloso.  Continúa Isabel Lozano exponiendo razones emotivas de la conjunción entre ese periódico y el escritor, aclarándonos aspectos ignorados de ese común entendimiento,  hablando consigo misma de la emoción y admiración que le produce el que Valentín Arteaga mire los ojos de una niña y decirle  que está convencido de que cada mañana Dios mismo madruga más porque  quiere empezar a verla un poquito más temprano ¿Imaginan piropo más dulce? Nos pregunta, cerrando ella misma la respuesta al escribir, Imposible. Y así con este monólogo entre ella y el autor del libro se desliza la lectura del prólogo salpicado de vivencias, al tiempo que abre las puertas de las cinco partes en las que está dividido el poemario.
                                                                                                      
Isabel Lozano desgrana con detenimiento psicoanalítico la obra de este intelectual al que ella denomina, inquieto poeta, al versificar en sus poemas las artes plásticas y analizar la cuarta parte del libro bajo el título “Sala  de exposiciones”. Prólogo digno de crédito y fe, por parte de Isabel Lozano, que introduce a la lectura de poemas variados en composición y personajes, por los que ella deja a un lado su estilo periodístico para escribir desde la bonancible senda de su experiencia personal que rubrica al escribir: el poeta se siente unido por un cordón umbilical real y simbólico que nunca ha querido cortar del todo, sabedor de que tampoco sus paisanos adoptivos le hubiéramos dejado romperlo. Libro con fecha exacta de nacimiento fechado entre  1980 y 1988, con  las cubiertas de dos cuadros bellísimos de Ángel Pintado Sevilla, y dos versos del poeta Eladio Cabañero, que introducen a la lectura de un poeta universal y manchego  en este año de 2012, de la mano de una periodista, Isabel Lozano, que nos adentra en la belleza poética ayudada del teclado del ordenador; escribir es lo que importa y eso se traduce en materia viva cuando sostenemos entre nuestras manos el tesoro de un libro.


                                                Natividad Cepeda