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jueves, 5 de junio de 2025

 

Tomelloso© Lanzadigital

Natividad Cepeda: “La inteligencia artificial está matando a los creadores”

La escritora y poeta pone broche al Plan Municipal de Lectura con una conferencia en el Instituto García Pavón

 




Cepeda durante el encuentro, Foto Ksenia

 

20 de mayo de 2025Carlos Moreno / TOMELLOSO

En un encuentro muy ameno, Natividad Cepeda ha ido respondiendo a las interesantes preguntas que le han ido formulando los alumnos

El Plan Municipal de Lectura de la Biblioteca Municipal Francisco García Pavón ha estado dedicado este año a la figura de Natividad Cepeda, la escritora, ensayista y poetisa de Tomelloso que ha confesado sentirse gratamente sorprendida por la experiencia vivida junto a estudiantes de todas las edades. “Unos niños me pidieron que escribiera un poema en una pizarra y fue algo bonito”. La escritora ha puesto broche al plan con una conferencia a los alumnos del Instituto García Pavón en la que ha estado acompañada por la concejala de Cultura, Inés Losa, y la directora de la biblioteca, Carmen Labrador.

En un encuentro muy ameno, Natividad Cepeda ha ido respondiendo a las interesantes preguntas que le han ido formulando los alumnos. “Hoy día no resulta complicado publicar porque está la fórmula de la autoedición que es mucho más accesible que la de una editorial que selecciona mucho más. El problema es que se lee poco”. Para ella “los libros de poesía deben contener muchos hallazgos poéticos y belleza. Esto no ocurre siempre. He formado para de algunos jurados de certámenes de poesía y aparece esa inteligencia artificial que está matando y anulando a los creadores. Para los artistas y creadores debería estar prohibida La Poesía es algo mucho más puro que expresa sentimientos y emociones”.

Ha hecho un repaso a su evolución como escritora, explicando que “en mis primeros libros se me catalogó como poeta del amor porque era una poesía basada en lo amoroso y carnal, después me centré en la tierra que nos rodea, sobre todo de la Mancha, me gusta hablar de nuestra tierra, de las injusticias que sufre y también he tenido etapas de focalizarme en la espiritualidad y de centrarme también en la justicia social”.  Para alguien que se inicie en la poesía ha recomendado “escribir de lo que siente y de lo que le rodea, no hay que irse a otras latitudes, el día a día inspira mucho a la hora de escribir”.

Natividad ha recordado sus tiempos en el grupo Jaraíz junto a Valentín Arteaga, “que fue la persona que me animó a llevar un poema y él me fue corrigiendo, reconduciendo y animando a escribir más”. Sus referentes fueron, ya en la infancia, Juan Ramón Jiménez con Platero, y más adelante Neruda y Valentín Arteaga. Recuerda con especial cariño la publicación de su primer libro “Poemas para un hombre” que presentó en Madrid donde estuvo acompañada por Eladio Cabañero y Valentín Arteaga. “Me sorprendió el éxito que tuvo, también en Tomelloso donde se agotó. Luego lo llevé a la Fundación Antonio Gala que apoya a jóvenes creadores y lo seleccionaron”.

Natividad Cepeda considerado esencial la lectura “porque es una forma de realizarse el ser humano. El contenido de una pantalla no lo absorbemos de igual manera que cuando leemos. Lo que escribimos estamos obligados a leer. Para mi leer es como beber y comer agua, sin lectura no enriqueces tu lenguaje y no puedes crear después”.

Escribe prosa, ensayo, artículos periodísticos…y confiesa que no es fácil cambiar de registro lingüístico. “Ahora tengo que dar dos conferencias, una sobre Ismael de Tomelloso y otra sobre los personajes del Quijote y para mí supone un reto. Tengo que hablar veinte minutos, no aburrir a un auditorio y esa conferencia se publicará después, con lo que la responsabilidad es todavía mayor”.

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martes, 27 de agosto de 2019

Revista Pámpanas: Francisco García Pavón, Una trayectoria Imborrable


La Asociación  Cultural de Tomelloso en Madrid publica su número 22 en agosto de 2019 un monográfico  dedicado  al centenario de del nacimiento del escritor Francisco García Pavón, 24 de septiembre de 1919 – 2019, que será presentado el 27 de agosto en el salón de la Casa de Cultura de Tomelloso a las 12,30 horas. 
Presidirán el acto el presidente de la asociación, José Vicente Cepeda Plaza, el escritor José López Martínez  y en representación de la familia el periodista, Jaime Quevedo Soubriet. 
Ha sido coordinada  por Ramón González Reyes, José Vicente Cepeda Plaza y Eduardo Jiménez Ruíz. La ilustración de la portada es de Andrés Ruiz  Paraíso. Las fotografías  del Álbum de la familia García Soubriet: con la colaboración del Ayuntamiento de Tomelloso. 
Las colaboraciones las firman José V Cepeda Plaza, José Ignacio  Andujar Cantón, Valentín Arteaga, José Belmonte Serrano, Natividad Cepeda,  Sonia García Soubriet,  José López Martínez, Tomás Perales Benito  y Juan  Van-Halen.
Cada uno de los artículos diserta sobre la extensa obra dejada  por García Pavón y su  huella en la literatura española por lo que hay que leer con atención los artículos  dedicados al estudio de sus obras literarias,  entendiendo de  manera neutral, la visión que se  tienen del autor en los diferentes artículos de la revista.
Personalmente creo que se abusa, en ocasiones, del halago gratuito del autor al cual se le dedica un reconocimiento, no es éste el caso, intentando igualar la personalidad del creador con los personajes  de sus novelas; cuentos y relatos, olvidando la independencia de la persona y de sus personajes. Es por eso interesante el recorrido que hay en la revista, Pámpanas;  Francisco García Pavón, una trayectoria imborrable, de los colaboradores a raíz de la celebración de su centenario.
No se puede negar que cada una de las firmas tiene su experiencia y visión particular y también que el espacio no da para un ensayo sobre éste autor tan prolífico, por lo que queda mucho que decir sobre  García Pavón y la literatura que él nos ha dejado. La cercanía de su vida no nos deja ambigua su trayectoria, aunque no por ello se  puede indagar en los recónditos entresijos del alma y el pensamiento de Paco García Pavón, como lo llaman los que le conocieron y trataron como amigos. 
Siempre las semblanzas son interesantes porque creemos, quizá equivocadamente, que nos acercan a los autores que leemos, aunque lo real es leer lo que escribieron que es donde queda plasmado su talento. Las claves  de su ingenio está en haber sabido escuchar, y ver, a través de otras personas, lo esencial que hay detrás de cada ser humano  y estructurar desde esa perspectiva  sus novelas y vivencias infantiles, que tanto le marcaron, y que se descubren, cuando sin prisa y sin pausa, abrimos sus libros.


                                                                                                 Natividad Cepeda


lunes, 19 de agosto de 2019

Donde Plinio no vendimia



Cuadernos Manchegos

C. Manchegos | Tomelloso | Literatura | 18-08-2019

Cuadernos Manchegos

C. Manchegos | Tomelloso | Literatura | 18-08-2019

Donde Plinio no vendimia



          Se apagó la voz del escritor y quedó su obra literaria y su costumbre narrada bajo su particular visión de lo que era antaño la vendimia. Mirar el paisaje de alrededor es deprimente y tan demoledor que ni siquiera leyendo ese vendimiario de Francisco García Pavón nos quita la tristeza por lo que se ha perdido y destruido. Él no escribirá sobre el campo yermo y los pueblos desalojados de riqueza; tampoco de sus habitantes envejecidos sin otro futuro que la muerte rodeados de casas vacías y abandonadas. No escribirán los doctos escritores apoyados por éxitos tempranos sobre esa desolación de cámaras sin uvas ni pasos  de mozas similares a la hija de Plinio, el policía que le preocupaba que su hija entrada en la treintena no estuviera casada.  Ahora los jóvenes que se van no vuelven ante la pasividad de la perdida de riqueza de los pueblos manchegos, ni buscan en la literatura costumbrista ese afán de ayer en permanecer  donde esta sus raíces.

         Se han perdido los modales de los que escribiera García Pavón en sus novelas policiacas, y de esta efemérides del centenario de su nacimiento no tengo muchas referencias que se estén vendiendo sus libros para leerlos. Porque si no se compran las obras de un escritor de poco sirven las notas de prensa y el folclore alrededor de unas fechas. Asegura Francisco García Pavón en un párrafo del Vendimiario de Plinio que “Bien mirado, todo parecía un teatro de gilipollas hinchados de ese aire tan raro que se llama vida” Palabras  las suyas actuales también hoy. Y también las televisiones siguen soltando royos a todo gas, como él asegura en ese vendimiario, ampliados en teléfonos móviles donde se pierde la libertad individual y colectiva.

       
 Pervive aquella cooperativa nacida  de unos cuantos dueños de viñas, escasas, según narra el escritor, llamada Virgen de las Viñas, que se unieron para elaborar y no tener que vender las uvas a las bodegas porque mantener jaraíces era ya penoso e imposible. Y Manuel, alias Plinio, se detiene al pasar por un “jaraíz antiguo, debía ser el último. Su dueño era un tercuzo, por mal nombre  Colifloro, que, a pesar de su corta cosecha, decía que a él, “No le tocaba nadie sus uvas”. Plinio viendo al padre y al hijo trabajar en el jaraíz tiene añoranzas del pasado. Un pasado familiar sin fama de grandeza pero orgulloso de sus afanes y logros. Vendimias donde el respeto mutuo era signo de convivencia y donde paladear un buen vino de la cosecha era entablar conversación con los amigos.


            La tierra de viñas era la alhaja familiar de aquellos años del novelista con su vocabulario vulgar y localista de un sector trabajador donde la violencia no mataba mujeres como se asesinan hoy. Leer a García Pavón es mucho más que la churrería de la Rocío y de los decires y dichos de algunos de sus personajes. Se desliza en el Vendimiario de Plinio esa tristeza de abandonar las tradiciones; las cuevas y las tinajas donde el mosto no reventará de gozo voluptuoso para convertirse en vino, y con ella espuertas, serillas de esparto y goma, remolques de madera y vendimiadores y vendimiadoras venidos de pueblos de alrededor y de Jaén que son leyenda de las páginas de sus libros. Filosofía de vid y vida enlazada en sus creaciones cuando a solas dialogaba con sus personajes. Pámpanas en parajes  donde todavía verdean las cepas: en vaso o en espaldera, vendimiadas las unas con manos humanas como antaño; las otras con máquinas de hierro.

               Uvas doradas las de Plinio. Sabrosa fruta amamantada de rayos de sol y arado, amor de hombre y también de Dios. Uvas labradas desde su origen por manos campesinas para conseguir vivir como hijos de la tierra desde el Padre Abrahán. Aquí en los pueblos manchegos, todos nosotros, tenemos nuestra tierra prometida y si los pueblos mueren también nosotros nos extinguiremos, se olvidará nuestra literatura, y toda creación nacida de nuestros artistas.

               Suprimir y abandonar bodegas y viñedos es enterrar El Vendimiario de Plinio en el olvido. Es perder el norte, y sin brújula interior el corazón pierde su propia naturaleza. “Ahora toda la gente del campo, así que conseguía unos cuartos, se compraba un coche. Y aquellas caras curtidas, que siempre se vieron tras el culo de una mula o de dos, meneando las orejas del animal y meneando las ramaleras, ahora ahí los tenías, encerrados entre cristales, calentitos con el volante en las manos y  a aquellas velocidades.” Francisco García Pavón y su inagotable versión de nuestras vendimias en sus libros, leerlos es similar a crecer y luchar por que no mueran nuestros pueblos. Si mueren, Plinio dejará de vendimiar otras vendimias.



Natividad Cepeda