jueves, 19 de mayo de 2022

FRAGMENTOS DE VIKINGO de Ágata Navalón

 


Ágata Navalón


Vivimos una liberación de todo lo que llevamos adentro manifestado en grupos sociales distintos y diferentes. Esa liberación en la literatura se percibe y comprueba en los libros publicados en diversas editoriales a lo ancho y largo de nuestra geografía. En esa acción de exteriorizar los sentimientos es en la poesía donde su manifestación abarca emociones desiguales y similares que los lectores de poesía – no demasiados- comprobamos cuando abrimos un libro.

En el libro FRAGMENTOS DE VIKINGO hay prosa y verso y hasta elementos de valores sociales recogidos de la actualidad de cada día. El título nos adentra en una búsqueda no clasificable lo que incita a leer para encontrar esas claves de la figura literaria del vikingo, al que menciona y habla la autora, en un monologo filosófico con metáforas románticas en esa constante búsqueda de ella misma y de la sociedad que la rodea.

Pero, ¿quien es Ágata Navalón? En la solapa del libro editado por la editorial “el PETIT editor” se nos dice:

“Ágata Navalón puede ser un nombre o muchos nombres. Dedicada a la enseñanza de la Literatura a todos lo niveles,con periodos en el extranjero, especialmente en Reino Unido, y actualmente en España. Es licenciada en filología Anglogermánica por la Universidad de Valencia.

Su vida ha estado ligada a la formación, tanto a nivel universitario, en el Centro de Lenguas de la Universidad Politécnica de Valencia y en la Universidad de Castilla-La Mancha, dentro del Máster de educación, como en las aulas de de Secundaria , desarrollando en el centro mismo de La Mancha proyectos que aúnan poesía, vida, viales, inclusión Erasmus y formación del profesorado.

Con sangre de poetas, es slammer intermitente en la ciudad de Valencia y ha participado en festivales urbanos como Vociferio, Cabanyal, Intim, Benimaclet Confusion, entre otros, además de colaborar en eventos aque aúnan arte y literatura como Poemaeye.”


Un nombre desconocido entre muchos de nosotros pero que a pesar de ser éste su primer libro en solitario, llega con larga trayectoria literaria. Poesía suficientemente descriptiva en las imágenes que nos trasladan y sumergen en metáforas filosóficas mostrando rebelarse en muchos de sus poemas ante el egoísmo imperante y la destrucción de los ecosistemas, de la Tierra que son los ciudadanos, e hijos a la vez de la tierra que no cobija.

Es éste un libro con claves y misterios arcanos en muchos de sus poemas. Es, una identificación con los demás, con los otros, en esas imágenes que hacen detenerse al lector, cerrar el libro, meditar, y volver a abrirlo para diseccionar cada poema, porque en ellos se encierra las preguntas que muchos hombre y mujeres nos hacemos en nuestra intimidad, sin compartirlo con casi nadie.


Todo libro de poesía reconstruye y construye pasajes vivenciales humanos, y a veces son tan importantes en su verso que se han considerados perjudiciales para la sociedad de cualquier tiempo.

Ágata Navalón, nos dice en el poema, El Escudo


“La sangre es liquida como el agua, vikingo,

ese tejido conectivo también se evapora.


Y en el poema Lavandería…


“El ascensor se ha vuelto a parar en el piso equivocado,

respira vikingo, llegaremos a tiempo de izar las velas”


Leer poesía es transitar por los silencios anacoretas de uno mismo. No de otra manera se sentirá si su mística no nos sale al encuentro. Si un libro de poesía no nos redime de las caídas y de los fraudes que nos rodean, entonces esa poesía no nos elevará por encima de la vulgaridad creciente.

Tampoco nos hará reflexionar sobre lo injusto y las tiranías, por eso Platón quiere expulsar a los poetas de su república ideal. FRAGMENTOS DE VIKINGO, clama en sus poemas por tanta insensatez y deterioro de los valores humanos ante los que la mayoría de nuestra sociedad calla.


Así en el poema, El entierro del niño vikingo…



“Los vecinos salen al fresco a buscar estrellas tras remendar heridas,

localizando las áreas rasgadas del universo hilvanan la vida,

las costuras recosidas guardan en forma de brocado sus posesiones,

imitando galaxias,

el costurero reguarda el polvo del origen de la gravedad.


Repetirse y escribir paralelismos en niveles de estándares

de dificultad milimétrica.



La pantalla mágica ha dormido al niño.

El viejo lo acurruca,

ya no es nuestro.

No es nuestro, es de otros.”


Ágata Navalón, trascendencia de la realidad en los poemas del libro. Metáforas de los ámbitos por donde vamos y venimos quedan reflejados en FRAGMENTOS DE VIKINGO.

El mar y la llanura marcan la personalidad de la autora que ella misma reconoce entre los hechos acaecidos en su vida. El libro esta dedicado “A los que aún aman”, dividido en tres partes y publicado dentro de la Colección Piel de Poesía El Petit Editor.






Natividad Cepeda












'Fragmentos de vikingo', de %3�gata Naval%3%3n - Lanza Digital https://www.lanzadigital.com/opinion/fragmentos-de-vikingo-de-agata-navalon/

viernes, 15 de abril de 2022

Bienaventurados los que buscan la paz en medio del dolor


 

Rictus de dolor violado por los hijos cainitas de los pueblos que vemos dejados en despojos tirados en las calles de Europa una vez más en su historia de muerte, poder y destrucción intermitente. Hay tantas imágenes ante las miradas de los Internes que en medio de ese Gólgota y calvario de los hermanos humanos extendido en calles y edificios similares a los nuestros, la desventura no sólo ofende, contamina y la razón se nubla.

En éste Viernes de muerte donde Cristo agoniza el tiempo sin edad ni ciclos de memoria yace sufriendo la muerte de otros Cristos en diferentes Gólgota. Porque a pesar del avance tecnológico el mundo, nuestro mundo sofisticado y endulzado con cuentos en pantallas de plasma, se envilece y es fiero y tan osado, que juega a atajar la barbarie de la destrucción de la guerra con el cautiverio de la paz.

Me sigo preguntando quienes escribirán nuestra historia tan enriquecida de caprichos y de adoración al dinero con nuestra torpe venda tapando nuestros ojos para dar lustre a los gobernante sin ética.

La paz es fruto de convivencia y justa distribución de bienes. La paz no se sustenta en el engaño para acumular posesiones y gloria fatua de quienes se sienten por encima de los demás. La paz no es un canto poético premiado en los escaparates de fiestas literarias o de muros aplaudidos por seguidores al poeta de turno que curiosamente parece desdeñarlo todo. No. La paz no es falsedad y engaño, envidia que derroca al que no se vende y busca la verdad en medio de todos aquellos que la desprecian.

En éste Viernes Santo cristiano donde volvemos a recordar el ajusticiamiento de un Hombre diferente en su pensamiento y en su obrar en favor de toda la Humanidad; Jesús de Nazaret. Cristo ajusticiado en el Monte de la calavera, de aquella sociedad brutal a nuestros ojos, y en la que no nos vemos representados, y menospreciamos porque nos sentimos por encima de toda esa sociedad, y que salvando las distancias de vestimenta y lujos conseguidos, somos tan iguales y parecidos.

Si, somos similares en envidias y en genocidios, en asesinatos y en ostentar cargos pisoteando a los honrados, y a los pobres que mueren también hoy de Hambre, de Enfermedades, de Miserias, de Violaciones y en las Guerras promovidas por miserables humanos en aras de sus propios beneficios.

En éste Viernes Santo, contemplando con los ojos del alma al reo nazareno, inocente de toda culpa y condenado al martirio terrible de ser clavado en una cruz, inimaginable para mi físicamente, le ruego, que mis pasos sigan la senda de la vida con rectitud e imparcialidad ante tantos desmanes cometidos.

Fue una muerte de otro tiempo. Es hoy la muerte de miles de personas en montes con nombres distintos y semejantes, con la desdicha y altibajos de seguir siendo, unos tiranos y la mayoría victimas.

Ahí queda Mi Cristo de Paz y de Amor, yerto, quebrado sus huesos y sangrando su cuerpo. Llagado, perseguido, olvidado ejecutado en cada niño asesinado y violado en la guerra de Ucrania país de Europa, tan cercan y señalada por los teletipos. Y en aquellas otras donde el exterminio sigue su macabra marcha.

Ahí está en cruz, madero de horror y madero de Redención, por cada uno de los cristianos que ayudan a mitigar la pena, el abandono de los heridos y el enterramiento de lo muertos por parte de aquellos que prestos al mandamiento de Jesús de Nazaret siguen sus palabras y ayudan amando a sus semejantes y haciendo realidad su mandamiento de amor.

“Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros como yo os he amado. La señal por la que conocerán que sois discípulos míos, será que os amáis unos a otros”.

Viernes Santo mi esperanza en la cruz. Y Sábado Santo repitiendo... Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

Bienaventurados los que buscan la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.




Natividad Cepeda




miércoles, 6 de abril de 2022

“Canto de gratitud a las manos alfareras de Graci Arias y Ángel Leal” del libro donde participo junto a treinta y un poetas con el título “Palabras de Barro” del XIII Encuentro Oretania de Poetas.



Fue presentado el 2 de abril de 2022 en el Salón Noble del ayuntamiento de Alcázar de Alcázar de San Juan. Fuimos recibidos por su alcaldesa doña Rosa Melchor que nos acompañó durante todo el recital. Además presidente del Patronato de Cultura, don Mariano Cuartero y, don Julio Criado y don Ventura Huertas, de Oretania Comunicación. El Presidente del Ateneo Cultural de Alcázar de San Juan don Ángel Luis Agenjo y el numeroso público que llenó por completo el salón. El acto lo presentó el coordinador de los poetas de Oretania, don Luis Díaz-Cacho, que dijo;
“Alcázar de San Juan ha sido la ciudad elegida para este año ya que manifiesta su compromiso con la alfarería, con la cerámica y el barro a través del Museo de la alfarería de La Mancha, el Museo FORMMA”. Es una oportunidad de reunir a los y las poetas de la provincia, decía Luís Cacho. Nos acompaño con su música al piano, el profesor del Conservatorio de Alcázar de San Juan don Eusebio Fernández-Villacañas.



Estuvo filmando el acto con su maquina fotográfica el Editor y periodista don Julio Criado. Y los alfareros ceramistas doña Graci Arias y su esposo y compañero en el alfar, don Ángel Leal. Mi gratitud a ellos por el regalo maravilloso que durante trece años, ininterrumpidamente, nos hacen al crear para nosotros, los poetas participantes, una pieza artística y única de su preciosa cerámica. En el acto se presentó el libro que se ha editado, cuya recaudación se destinó a Cruz Roja de España.

La velada y el recital fue, una vez más, un encuentro de los poetas de la provincia de Ciudad Real para demostrar que la poesía está viva y no porque nos paguen con euros nuestro arte y trabajo literario, que no sucede, si no por amor a la palabra escrita. Y porque a pesar del olvido de muchos poderes actuales los poetas somos juglares y trovadores también en este siglo XXI.



Declamar, recitar, leer y escribir poesía en tiempos de penuria y tristeza ocasionada por la maltrecha economía y los estragos de la pandemia del COVID19, que nos ha dejado y deja, un rastro de perdidas humanas de familiares y amigos, sumados ahora, por la invasión de Rusia en Ucrania y sus amargas y desastrosas consecuencias humanas, terribles por el genocidio que se está cometiendo a personas inocentes… el poema es bálsamo para el alma tan herida y lastimada.

Un libro de poesía es un conjunto de salmos profanos para leerlos cuando sintamos caer el ánimo y la esperanza, porque hasta nuestro barro es frágil y se nos puede quebrar ante tanta violencia y desatino como nos ha tocado vivir.

Mi palabras poéticas para los artesanos Graci y Ángel son estas...




Canto de gratitud a las manos alfareras de Graci Arias y Ángel Leal


Alfareros, esperanza que guardo en mi regazo

detrás del vuelo de la tarde cuando los ojos se llenan

de quietud y se duerme el sol en las montañas

por donde el viento tiembla escondido en los valles.


Mujeres alfareras, conocedoras a través de milenios

de secretas ternuras nacidas del agua de la lluvia

y del polvo de arcillas. Para ellas la tierra es huella

permanente de sueños moldeados por sus manos.


Mirarlas trabajar con las manos manchadas

de barro creadoras de formas. Ellas son hijas

de montañas deshechas por antiguos diluvios.


Admiro vuestro oficio mujeres y hombres

alfareros de nombres olvidados en la estela del tiempo.

Vosotros, artesanos en vastos continentes dejasteis

legados de cerámicas que son biblias de barro.


Palpita el barro en las manos cuando se golpea

y amasa. Solemnes los dedos van creando cuencos,

jofainas, cántaros para el agua, tinajas para vino y aceite…

Todo es bello. Todo necesario y hermoso.


Escuchadme, saber que estoy hecha de barro,

que mi sangre es de lluvia y relámpago y de siete

colores visto mi desnudez cada mañana.


Saber, que cada alfarero es bucle de Dios señalando

la vida desde el cielo a la tierra. Somos barro

y asombro del Edén venidos desde el Cosmos

de insondables estrellas.


Alfares de mil lenguas los hay por caminos

y estepas, por ciudades y pueblos

amando las arcillas nacidas de la tierra.


Irrumpisteis en aquella Edad de la Piedra Pulida

adornando con punzones y conchas, cerámicas

modeladas por manos alfareras. Así fue nuestra

voluntad desde el primer umbral de la Historia.


Vuelta a vuelta en el torno del barro virgen surgen

anhelos y sueños de alfareros. Saberlo, todos ellos,

llevan el beso del universo en sus venas. Vienen

desde oscuras cavernas alumbradas con fuego.


No dejéis de admirar las manos peregrinas

de barro; mirarlas, porque ellas conocen el lecho

de los ríos, la humedad de los valles y el semen

de la vida viajando desde la vecindad de siglos.


Todas esas mujeres que amasaron tierra y agua

con sus pies y sus manos deshaciendo terrones

conocen las colinas y el rumbo de los días escrito

en las cicatrices dejadas en el barro. Bendecirlas,


son puentes del pasado avivando el presente

empapadas de ayeres con sus cuencos de barro.

Portentosas de arte apuntalan las horas bebiéndose

fracasos, silencios y ese olvido en la noche del tiempo.


En los alfares las manos son sagradas, no van

a la deriva ni se tornan vencidas; son manos

abnegadas, cautelosas, sencillas, transidas

de arreboles como la tierra que nos signa.


Así es ella, María de Gracia Arias Mora, alfarera

encendida de fe, buscado en cada pella de arcilla

recuperar el arte primigenio de la aurora cuando

amanece el sol en Puertollano en espejos de luz.

Callad, mientras cruzamos por la frontera suave

de sus ojos, ese lugar matriarcal de azul misterio

que deja en cada cuenco y ánforas nacidas

de sus manos un halo de temblor al contemplarla.


Volver a remover el barro es buscar el origen

unánime de la vida, deambular buscando

en los alfares ese primer cuenco cerámico

para beber en él y guardar en el hato el tesoro

de ser civilizados gracias al ingenio humano.


En el espejo de las aguas al final de las tardes

veo a una mujer ir a por agua con su cántaro

de barro hasta las fuentes.



Natividad Cepeda










miércoles, 23 de marzo de 2022

La Habitación del Santo




Allá en el horizonte, a través de la vejez de lo eterno, tiendo mi mano a los silenciosos corredores del ayer y en la soledad de la memoria, un tanto imprecisa, regreso a las celebraciones familiares del día de San José. Mis dos abuelos llevaron ese nombre. Pero fue uno de ellos, el padre de mi padre, el que tenía oratorio, aunque el verdadero nombre era “La habitación del Santo”. En una hornacina excavada en la pared, de tamaño casi natural, la imagen de San José con el niño Jesús cogido de su mano nos miraba desde el centro de la habitación mejor de la casa. Allí se recibían a las mejores visitas y siempre aquella estancia estaba impecable. El santo nos miraba con bondad y el niño cogido de su mano era bello y dulce.

El abuelo José rezaba delante de él arrodillado en silencio sin premura y el tiempo se detenía en silencio como si la tierra no girara sobre su eje. Por la tarde la casa se llenaba de gente que llegaban a felicitar al abuelo y para todos había dulces y licores, refrescos y acogida sin dejar de sonreír el abuelo al dar la bienvenida a unos y despedir a otros. El abuelo se fue muy pronto, un día de vendimia y nunca más se invitó a nadie el día de San José. La abuela Chon continuo a diario rezando en la Habitación del Santo encendiendo los altos candelabros con sus velas en las primeras horas de la tarde. Después, a diario se iba a misa. El día de San José, a media mañana, íbamos las dos al cementerio a rezar delante del retrato del abuelo. Nos volvíamos pausadamente mientras ella se limpiaba los ojos y recordábamos al abuelo al que sentíamos a nuestro lado.

Unos años después la abuela se marchó y junto a la fotografía del abuelo pusimos la suya en el silencio del cementerio donde también había con ellos una imagen del santo. La vida fue haciendo cambios, mi padre se convirtió en abuelo y el día de San José, sin olvidar la oración familiar muchos años lo celebramos en Valencia asistiendo al rito ancestral del fuego.

El Día del Padre era un día muy importante en mi familia: papá recibía regalos año tras año a pesar de sus protestas y de decirnos que tenía de todo. Cuando mi padre se marchó quedaron, perfumes, corbatas, bufandas y libros recibidos en ese día guardados sin gastar ni estrenar. Mamá lo siguió a los trece meses y desde entonces ese día no fue igual. El Santo sigue en su habitación más solo porque se han marchado muchos de nosotros. En éste día no me siento desamparada espero seguir sus pasaos cuando Dios así lo quiera. Mientras mi vejez avanza yo guardo el legado que ellos me dejaron, su fe y su esperanza en la infinita misericordia de Dios, con los pies en el suelo respetando a los vivos y rezando por todos.

Cuando el amanecer rompe las negruras de la noche de cada diecinueve de marzo salgo a recibir el adiós de la ultima estrella, la del alba; Venus. Y entonces en la brisa escucho sus voces amadas sin palabras, pero conmigo, leves como el tornasol escarlata del cielo que se va difuminando allá lejos... En esa lumbre celeste crezco y me elevo por encima de mi cuerpo. En silencio rezo el Padrenuestro que ellos me enseñaron y legaron, al Patriarca San José, protector de la familia, la mía, y todas la que forman la sociedad habitada en la tierra.

Hay muchos caminos que recorrer, misterios sin desvelar, mundos ignorados y guerras inútiles que atraviesan la paz de los pueblos dejando terror y heridas difíciles de cerrar junto a la ambición desmedida del poder y del dinero. El tiempo se nos escapa como agua en las manos: se nos diluye como los amaneceres y si nos falta fe y esperanza no tenemos nada.

La vida de cada persona es sagrada y por eso nadie debería manipularla ni atacarla. Nos falta amor fraternal y nos sobran huracanes de maldad. Allá en el horizonte mi plegaria vuela, algo torpe quizá, y en esa levedad desnuda de soberbia intento dejarle a los míos un legado de amor por encima del tiempo similar a la Habitación del Santo donde tanto aprendí.



Natividad Cepeda



https://www.miciudadreal.es/2022/03/19/la-habitacion-del-santo/



https://www.cuadernosmanchegos.com/opinion/la-habitacion-del-santo-706.html


https://www.lanzadigital.com/opinion/la-habitacion-del-santo/


martes, 15 de marzo de 2022

 

Me llegó éste mansaje hace unos días de un padre que intentaba salir con su familia  hacía Polonia para ponerla a salvo. Somos afortunados hemos visto morir a nuestros vecinos.  Todo está destrozado.

Los niños abrazan sus mascotas, perritos y gatitos. Los cubren con sus manos estrechándolos junto a su pecho. 

La carretera esta colapsada. Hace frío. seguimos con escaso equipaje. Apenas lo puesto y una maleta pequeña por si tenemos que correr y salir de los coches para salvar la vida de los niños. Atrás quedan  muchos ancianos que se niegan a dejar su hogar. Sabemos que  rezan por nosotros en los templos y en las casas. Jamás imaginamos que la libertad tendría este precio tan alto; el máximo, la vida. Algunos de nosotros volveremos para defender la tierra de nuestros hijos. es el legado que les dejaremos...






Miguel de Cervantes en el Capítulo LVIII de la Segunda Parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha dice:

“La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres“

Hoy esos valores defendidos por Miguel de Cervantes de libertad y justicia siguen vigentes en nuestra sociedad.

La guerra, cualquier guerra, es un genocidio. Recordar las injustas guerras del pasado no disculpa la invasión de un país. Hoy Ucrania. 

Dios Nuestro Señor los proteja y  libre de tanto mal. 

La vieja Europa llora y grita su desamparo. Lloramos sintiéndonos desamparado ante la barbarie rusa y sus amenazas. Yo escucho y  siento un nudo en mi garganta cuando se da el numero de victimas fallecidas...


Natividad Cepeda 





viernes, 25 de febrero de 2022

Ucrania paginas de guerra y muerte de nuevo en Europa

 


No puedo recordar la hora exacta  en la que mi hija residente en Berlín me dijo hace  días que fallaba el Internet a causa de Rusia en ataque de guerra no solo con el armamento también con las comunicaciones. Los corresponsales de las cadenas de radio y televisión  han venido informando de la eminente guerra provocada por Rusia y a la mayoría de nosotros percibía que nos quedaba lejos. No así a las familias que tenemos hijos en el extranjero y por ello si mantenemos mucha atención a la nefasta noticia. Hoy en esa página del día el corazón se ha estremecido ante la cruda realidad de la guerra. Y han ido brotando las palabras desde esas alacenas de las hondas donde casi todos nos sumergimos. Todo ha sucedido rápido y de pronto las imágenes y las voces de nacionalidad ucraniana residentes en España han surgido llenas de angustia por su país y los suyos.


Desde mi soledad he pensado en aquellas palabras escuchadas en mi infancia acerca de las cicatrices dejadas por la guerra, la hambruna y la miseria y el miedo a las bombas con el rastro de muerte y destrucción que dejan. 

De nuevo he creído escuchar  las historias familiares de las personas que convivieron con ellos evacuados de Madrid y acogidos en sus hogares, casi todos madres con niños y abuelos huyendo del Madrid sitiado. Refugiados que fueron acogidos ignorando la palabra solidaridad  incluso cuando en las familias tenían sus hombres en el frente o camino del temido frente. La quinta del biberón y la quinta del saco, llamados los primeros por su juventud y los últimos por haber cruzado la cuarentena. De aquellos hombres movilizados muchos de ellos no regresaron y yo escuchaba como las mujeres contaban su pérdida con una voz de ausencia y viento lejano.


Hoy mi hija me ha llamado y me ha pedido orar por unos amigos residentes en la ciudad de Lutsk. Preocupada y angustiada   me ha referido que la familia, el matrimonio y dos niños de corta edad además de los padres estaban refugiados en el sótano de su casa, que escuchaban el ruido de las bombas y que en las calles había muertos sin poder recogerlos. Que tenían preparado lo imprescindible para ponerse en camino enseguida que cesaran los bombardeos y que les pedían ser recibidos como refugiados de conflicto de guerra. Le suplicaban que lo hicieran oficialmente porque temían que de un momento a otro se quedarán sin poder comunicarse por estar destruyendo las antenas para impedir los contactos con los países libres europeos.  Mi hija me decía que escuchar hablar con ruido de armas y estruendo de paredes caídas a pesar de estar en el sótano ha sido una triste experiencia. Y reconozco que escucharla a ella poniendo nombres a personas determinadas y cercanas no ha sido lo mismo que escucharlo en las noticias dadas por lo medios informativos.


El carnaval se anuncia y se decreta con esas ganas enormes de salir de tanta oscuridad de la muerte y la enfermedad por culpa de la pandemia. Culpa, si. Así lo he escuchado en demasiadas ocasiones como queriendo encontrar una verdad de porqué ha sucedido.


Pero en este tránsito del olvido de lo malo y de lo triste está la muerte en las calles de Ucrania. Viene el dolor, una vez más, de la impotencia de no poder parar la maquinaria de la guerra sintiendo la impotencia de ser ciudadano de a pie, anónimo, asistiendo a ver como la ambición de un tirano destruye la vida inocente de muchos seres humanos que solo quieren vivir en paz.


Metralla y escombros.  Que poco vale una vida cuando las armas escupen muerte. Siento en mi lengua sabor a fracaso.  Hay en el aire de la vieja Europa ese idilio terrible de hacer morder el polvo a los europeos,  cualquier iluminado que  surge con infulas de feudalismo retrogrado, ahora Vladimir Putin y los que lo apoyan. Que se cree invencible, bogado y ex agente de la temible KGB.  Después de convivir con la pandemia a día de hoy también tenemos que soportar la vanidad y ambición de un nuevo Caín  en esta comedia social  atravesada por  el fracaso de Occidente en su economía y en los valores que ha perdido por lo que en demasiadas ocasiones pierde su timón y su norte.


                                                                                            Natividad Cepeda 

    

lunes, 7 de febrero de 2022

Poetas en busca de una ambulancia para África


El pasado 4 de febrero nos reunimos 23 poetas para recaudar fondos para un sueño y una necesidad. La necesidad una ambulancia para un pueblo de Senegal. El sueño poder conseguirlo.

  Llevamos libros de nuestra autoría, y un poeta y pintor. Eusebio Loro, donó además un cuadro, que se vendió. Con los euros recaudados creo que tendremos para una rueda de esa ambulancia necesaria para esos habitantes a los que vimos desde un video que nos enviaron.

Se nos informó del país de Senegal. Algunos, creo que todos, ya sabíamos dónde estaba ubicado y sus carencias. El promotor, un chico senegalés que ahora reside en España y concretamente en un pueblo de la provincia de Ciudad Real es quien ha hecho la petición, conocedor de que esa ambulancia salvaría muchas vidas de los suyos.  Tímidamente grabaron su mensaje con la sonrisa hermosa de quienes apenas tienen algo. 


 

Sentada en el salón del Museo López Villaseñor de Ciudad Real, asistí a ese evento y contemplé el video pensando en lo injusto que es nuestro mundo. Nuestra sociedad. Nuestros gobernantes, Nuestros iconos falsos y carentes de valores. Y pensaba que a pesar de conocer  esos rostros que nos acercaba el vídeo del teléfono móvil ellos estaba allí, lejos, y nosotros aquí, lejos.

Lejos los unos de los otros y lejos del corazón del prójimo necesitado de bienes y de amor compartido, porque muestras que en la globalidad, unos derrochen y otros carezcan de lo necesario, la tierra, nuestro mundo, seguirá siendo un triste lugar donde hay demasiadas lágrimas que no vemos.

 


Alfredo Sánchez Rodríguez, poeta y cantautor, nos amenizó con su voz y su guitarra poemas suyos y de otros. Recitó, cantó, cantamos, y uno a uno fuimos dejando el eco de nuetras voces en la sala del museo. Poemas de denuncia, poemas de protesta, poemas de los juglares de hoy tan infravalorados que ni nos dieron monedas, ni pan ni vino, como a aquellos otros de siglos anteriores.

 María José Redondo, a la que familiarmente llamamos, Mayu, una hermosa mujer de pelo negro y mirada profunda, poeta y organizadora de encuentros literarios  y un periodista del diario La Tribuna, Diego Farto, que nos saludaba yendo y viniendo sujetando su bastón nos indujeron al acto y a llamarnos días antes. Y como olvidar a Don Luis Molina, organizador y comunicador, director teatral, viajero internacional y habitante de La Veleta de Almagro, adonde llegan los enamorados del teatro y conectamos desde esta tierra manchega con el vasto continente  iberoamericano, elegante y afable, con ese aire de quien trae en sus ojos las miradas de otros muchos seres humanos…Todos, desfilamos delante del micrófono y recitamos para el público que llenó la sala. 

 


 

Fue una tarde noche de saludos y de pensar que ese otro rincón del planeta que se desangra teniendo tanto y a la vez careciendo de lo necesario.  Ignoro si la ambulancia llegará hasta el pequeño pueblo senegalés no es compra con un escaso puñado de euros pero henos empezado y todo es posible si persistimos en el empeño.

 

Natividad Cepeda