Mostrando entradas con la etiqueta ucrania. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ucrania. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de octubre de 2025

Miedo y terror humano en guerra

 


Pido, luz para caminar por la vida sin dañar a los que me acompañan en esta travesía. Luz para evitar la oscuridad del egoísmo y la brutalidad inhumana de las guerras de hoy en Ucrania por la invasión rusa, en Israel por el ataque terrorista de Hamás el 7 de octubre de 2023 empezando así el conflicto entre Israel y Palestina y la continua catástrofe humanitaria.  Pido luz para la República Democrática del Congo donde se asesinan a cristianos sin que nadie lo denuncie.  Guerra civil en Siria, en Yemen, en la región del Sahel… Entre otros conflictos por el crimen organizado en diferentes países de América latina en Haití, Colombia y México…Pido luz para Europa y que termine la guerra en nuestro suelo porque Ucrania es Europa.

 

Miedo y terror humano en guerra

 

Guerra,

             te nombro y mis silabas

se hunden en la nada; y en lo más profundo

se evaporan en el calor de mi garganta

y se ahogan en un cáliz de impotencia.

Guerra,

             rosa de metralla y pecado

de quienes te gobiernan y sostienen

envueltos en ese dolor contrito

y profundo del pueblo masacrado.

Guerra,


              profana palabra y templo de terror

abundante de llanto y exterminio

el semblante de tus hijos inmolados

por un precipicio de salvaje odio.

Guerra,

                  escribo mis palabras y en vano sé

que no sirven de nada y te invoco para que termines

con lágrimas y elevo mi oración en las huellas

de todos los semblantes hambrientos y mutilados

exhalando estertores de muerte y desamparo.

Guerra,

               guerra, miedo y terror humano en todas las guerras.

¿Hasta cuándo?

                                SI, hasta cuando dejaremos de matarnos.

 

 

 


 Poema © Natividad Cepeda. Fotografías de la web

 

 

lunes, 1 de septiembre de 2025

Ucrania es Europa

 



 

Ucrania,

                  Ucrania se desangra

y es vaga la certeza de que esa guerra

es un trozo de Europa.

Y se encharca la tierra de sangre

y no contamos los civiles muertos

ni los miles de soldados silenciados.

Desaparecen niños

                              entre bombas

y estruendo y no hay un grito

de protesta por tanto llanto ignorado.

Ucrania


              está menguada de ayuda

y de fuerza y el tiempo de batalla

y defensa ha dejado ceniza en sus ciudades.

Su defensa por quien fue atacada

es una herida enconada en su piel

rajada y no nos duele y seguimos

callados frente a la desesperada lucha

de un pueblo avasallado.


                                 Por gozne de codicia

Ucrania es atacada y nosotros deberíamos

temer al atacante. Europa es nuestra casa

y es occidente civilizador con la cruz

como símbolo de unidad.

                                          Ucrania somos

todos los que amamos la democracia,

no lo olvidemos; Ucrania es Europa.

 


Natividad Cepeda

miércoles, 28 de septiembre de 2022

Escultura de Madre con hijo muerto expuesta en Berlín

 


 

 

Yo estaba allí

mirando aquella madre rota de impotencia y dolor.

Miraba la escultura llena de ese mismo vacío

de soledad y pena.

Me acerqué indefensa,

débil,

como mujer y madre

pensando en el abismo de la guerra.

Yo estaba allí

sin lágrimas porque el dolor impide que salgan de los ojos.

Me acerqué y sentí el peso de la muerte.

La indefensión de la pérdida

de millones de madres…

de millones de padres…

de miles y miles de personas que lloran

el reguero de muerte que deja cada guerra…

Afuera ondeaban banderas ucranianas

en señal de protesta y de dolor.

Yo estuve allí, frete a frente

mirando la negra escultura de Käthe Kollwitz

“Madre con hijo muerto” en su misma ciudad:

Berlín.  Y con ella y conmigo

a todos los que el dolor los signa

por oscuros verdugos drogados de poder.

Dolor  por cada pueblo que es aniquilado.

Desgarro por inocentes victimas

y ese ahogado llanto que se aloja en el útero

de las madres del mundo.

 

Natividad Cepeda

 

Escribí éste poema después de  ver y quedarme mirando la escultura de Madre con hijo muerto expuesta en Berlín. De comprobar que ondean banderas de Ucrania en ventanas de viviendas normales en protesta alzada al viento del exterminio de la guerra en Ucrania.

Lo escribí recordando esta guerra actual en mi Europa y por cada una de las guerras actuales donde se sufre y perece. Y por todas las guerras acaecidas a lo largo de la Historia humana, tan deshumanizada.

El edificio de, La Nueva Guardia, fue construido en 1818 para conmemorar la derrota sobre las tropas napoleónicas y celebrar la liberación de Berlín. Es uno de los mejores ejemplos del neoclasicismo alemán. Presenta en su fachada un pórtico formado por columnas dóricas que le aportan un aire de grandeza.

 

A lo largo de los años el edificio ha cumplido diferentes funciones conmemorativas: a partir de 1931 fue tomado como monumento en homenaje a las víctimas de la Primera Guerra Mundial; en 1960, fue el lugar de conmemoración de las víctimas del fascismo alemán y, hoy en día, es un lugar que pretende homenajear a todas las víctimas del mundo, ya sean de las guerras, del fascismo, comunismo, fanatismo… o cualquier otra injusticia.

 

El gran edificio de La Nueva Guardia ha sufrido diversas remodelaciones en su interior, albergando durante diferentes épocas una llama eterna por los restos del  soldado desconocido.

…y yo agrego por los niños, ancianos, mujeres  y hombres que mueren a causa de las guerras, porque no solo caen jóvenes soldados en las contiendas de guerras, también sucumben personas de toda edad y condición social.

 

A fecha de hoy, está habitado tan sólo por una conmovedora escultura de una mujer que sostiene en sus brazos el cuerpo sin vida de su hijo (Madre con hijo muerto de Käthe Kollwitz).

La escultura, que se encuentra situada bajo una gran abertura en el techo, expuesta a las inclemencias meteorológicas, soportando el frío y la lluvia, representa el sufrimiento del pueblo. Es por ello un lugar que emociona hasta hacer reflexionar sobre el sufrimiento erróneo de la guerra.

La entrañable escultura de una madre que estrecha entre sus brazos a su hijo fallecido, resulta especialmente conmovedora en contraste con el grandioso edificio, que hace que aún parezca más solitaria.

 

Se encuentra en la Avenida Unter den Linden, un lugar, La Nueva Guardia, y que hay que conocer si se visita Berlín por el mensaje humano que representa para concienciarnos de que la paz entre los pueblos es signo de amor, civilización  y continuidad entre todos nosotros.

 

 

Natividad Cepeda

 

https://anchor.fm/natividad-cepeda/episodes/Yo-estaba-all-e1og7pk



miércoles, 13 de julio de 2022

Se abandonan los campos por el mal negocio de la agricultura y la ganadería en el marco rural de nuestros pueblos.

 


Año tras año los precios agrícolas y ganaderos han ido cayendo en las  familias campesinas españolas.  Ha sido un deterioro incesante  que ha provocado que no haya seguimiento familiar en las explotaciones desde los cereales, con precios bajísimos, semejantes a los de hace veinte años atrás, las cosechas de vinos, frutales y ganaderías  de leche de vaca, oveja y cabra repercutiendo en las economías de esas explotaciones familiares tan negativamente que se han abandonado.

El sentimiento del  pequeño empresario agrícola es sentirse abandonado por las políticas agrarias creándose un envejecimiento del sector al  buscar sus hijos otros empleos para vivir mejor que sus padres. Los impuestos al campo español y los robos sucesivos en las propiedades han socavado, no solo la economía, también la ilusión de los hombres y mujeres que aman sus tierras y animales asistiendo impotentes ante el abandono que sufren por las leyes vigentes y, la caída de los precios  en favor de las multinacionales.

Muchos  pueblos de las comunidades españolas se han despoblado a causa de la falta  de oportunidades en el sector agrario. Los jóvenes, han emigrado a las grandes ciudades y al extranjero.  Quedan trabajando en el campo y en la ganadería una población envejecida y falta mano de obra que, además no se puede pagar en muchos casos. Se han potenciado las exportaciones, dañando así la producción autóctona lo que ha propiciado una caída en picado de los propietarios rurales.  Todo ha sido programado en contra de la economía rural.

Y de pronto los precios de los combustibles se disparan y la gente del agro español siente que se hunden en una ruina continua y precipitada. La  esperanza de la subida de los cereales a causa de la guerra en Ucrania no ha sido posible por el calor acaecido en los últimos días del pasado mayo. Un calor superior  que no habíamos sufrido desde hace más de veinte años.

El grano no granó y hay quienes  ni han podido pagar a las cosechadoras, o ante esta grave problema no se ha recolectado. Los controles  de los mercados  son los que marcan las economías rurales. Ruralidad que no puede subsistir  a base de fiestas pensadas para un turismo interior y de mostrar, y dar a conocer, las gastronomías, exquisitas en la mayoría de los lugares, pero insuficientes para el sostenimiento de los pueblos.

La despiadada economía del sector rural maltrecha  por el incremento de los precios de las eléctrica, gasoil, abonos… sumadas a la caída sufrida continuamente por los precios, siguen multiplicando la pobreza del sector agrícola y ganadero haciendo insostenible su continuidad. Un sector que no interesa a los demás sectores sociales, despreciado en ocasiones y utilizado en demasiadas ocasiones para  la chanza cómica.  Aun así, todavía  en las gentes del campo hay dignidad, orgullo y escasas quejas que le proporcionen ayudas reales para el sostenimiento de sus propiedades. Propiedades pequeñas de no demasiados hectáreas han causado el retroceso de esas explotaciones,  sin olvidar los reducidos ingresos de sus propietarios.

Degradación y rebajamiento del tejido rural que afecta a la población en general por incidir en la alimentación y carestía de la vida. Hecho de triste realidad dentro del proceso económico actual. Y de pronto en la sociedad feliz que vive de espaldas al campo las consecuencias de las energías ese factor incide en otras ocupaciones por el cambio económico del mercado. Y esto  no es una cita filosófica ni una metáfora poética, no. Es el clamor  de un deterioro en el trabajo y de éste irrefrenable pozo donde nos hundimos en un presente incierto. Ante este panorama reconozco mi incapacidad para jugar al despiste y al olvido. Y no huyo de mi entorno, ni cierro la puerta a la esperanza en este camino plagado de egoísmo, ansias de poder y riqueza  por encima de los que quedan abandonados en la miseria.

Para mí, la verdad es mi libertad. Es la libertad de quien escribe y da fe de lo que ocurre jugándose halagos y prebendas personales de aquellos que mueven los hilos sociales. En medio de este destrozo económico me fortalece la humanidad que no miente ni redacta tratados para manipular al semejante. Porque si mi lenguaje no es real tampoco lo será mi amor, ni mi palabra desnuda  de artificios. A veces hay que crucificarse para poder resucitar a pesar de tantas muertes.

 

                                                                                     Natividad Cepeda


 https://www.miciudadreal.es/2022/07/13/se-abandonan-los-campos-por-el-mal-negocio-de-la-agricultura-y-la-ganaderia/

https://www.cuadernosmanchegos.com/opinion/se-abandonan-los-campos-por-el-mal-negocio-de-la-agricultura-y-la-ganaderia-en-el-marco-rural-de-nuestros-pueblos--761.html

https://www.lanzadigital.com/opinion/se-abandonan-los-campos/

 


viernes, 15 de abril de 2022

Bienaventurados los que buscan la paz en medio del dolor


 

Rictus de dolor violado por los hijos cainitas de los pueblos que vemos dejados en despojos tirados en las calles de Europa una vez más en su historia de muerte, poder y destrucción intermitente. Hay tantas imágenes ante las miradas de los Internes que en medio de ese Gólgota y calvario de los hermanos humanos extendido en calles y edificios similares a los nuestros, la desventura no sólo ofende, contamina y la razón se nubla.

En éste Viernes de muerte donde Cristo agoniza el tiempo sin edad ni ciclos de memoria yace sufriendo la muerte de otros Cristos en diferentes Gólgota. Porque a pesar del avance tecnológico el mundo, nuestro mundo sofisticado y endulzado con cuentos en pantallas de plasma, se envilece y es fiero y tan osado, que juega a atajar la barbarie de la destrucción de la guerra con el cautiverio de la paz.

Me sigo preguntando quienes escribirán nuestra historia tan enriquecida de caprichos y de adoración al dinero con nuestra torpe venda tapando nuestros ojos para dar lustre a los gobernante sin ética.

La paz es fruto de convivencia y justa distribución de bienes. La paz no se sustenta en el engaño para acumular posesiones y gloria fatua de quienes se sienten por encima de los demás. La paz no es un canto poético premiado en los escaparates de fiestas literarias o de muros aplaudidos por seguidores al poeta de turno que curiosamente parece desdeñarlo todo. No. La paz no es falsedad y engaño, envidia que derroca al que no se vende y busca la verdad en medio de todos aquellos que la desprecian.

En éste Viernes Santo cristiano donde volvemos a recordar el ajusticiamiento de un Hombre diferente en su pensamiento y en su obrar en favor de toda la Humanidad; Jesús de Nazaret. Cristo ajusticiado en el Monte de la calavera, de aquella sociedad brutal a nuestros ojos, y en la que no nos vemos representados, y menospreciamos porque nos sentimos por encima de toda esa sociedad, y que salvando las distancias de vestimenta y lujos conseguidos, somos tan iguales y parecidos.

Si, somos similares en envidias y en genocidios, en asesinatos y en ostentar cargos pisoteando a los honrados, y a los pobres que mueren también hoy de Hambre, de Enfermedades, de Miserias, de Violaciones y en las Guerras promovidas por miserables humanos en aras de sus propios beneficios.

En éste Viernes Santo, contemplando con los ojos del alma al reo nazareno, inocente de toda culpa y condenado al martirio terrible de ser clavado en una cruz, inimaginable para mi físicamente, le ruego, que mis pasos sigan la senda de la vida con rectitud e imparcialidad ante tantos desmanes cometidos.

Fue una muerte de otro tiempo. Es hoy la muerte de miles de personas en montes con nombres distintos y semejantes, con la desdicha y altibajos de seguir siendo, unos tiranos y la mayoría victimas.

Ahí queda Mi Cristo de Paz y de Amor, yerto, quebrado sus huesos y sangrando su cuerpo. Llagado, perseguido, olvidado ejecutado en cada niño asesinado y violado en la guerra de Ucrania país de Europa, tan cercan y señalada por los teletipos. Y en aquellas otras donde el exterminio sigue su macabra marcha.

Ahí está en cruz, madero de horror y madero de Redención, por cada uno de los cristianos que ayudan a mitigar la pena, el abandono de los heridos y el enterramiento de lo muertos por parte de aquellos que prestos al mandamiento de Jesús de Nazaret siguen sus palabras y ayudan amando a sus semejantes y haciendo realidad su mandamiento de amor.

Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros como yo os he amado. La señal por la que conocerán que sois discípulos míos, será que os amáis unos a otros”.

Viernes Santo mi esperanza en la cruz. Y Sábado Santo repitiendo... Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

Bienaventurados los que buscan la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.




Natividad Cepeda




viernes, 25 de febrero de 2022

Ucrania paginas de guerra y muerte de nuevo en Europa

 


No puedo recordar la hora exacta  en la que mi hija residente en Berlín me dijo hace  días que fallaba el Internet a causa de Rusia en ataque de guerra no solo con el armamento también con las comunicaciones. Los corresponsales de las cadenas de radio y televisión  han venido informando de la eminente guerra provocada por Rusia y a la mayoría de nosotros percibía que nos quedaba lejos. No así a las familias que tenemos hijos en el extranjero y por ello si mantenemos mucha atención a la nefasta noticia. Hoy en esa página del día el corazón se ha estremecido ante la cruda realidad de la guerra. Y han ido brotando las palabras desde esas alacenas de las hondas donde casi todos nos sumergimos. Todo ha sucedido rápido y de pronto las imágenes y las voces de nacionalidad ucraniana residentes en España han surgido llenas de angustia por su país y los suyos.


Desde mi soledad he pensado en aquellas palabras escuchadas en mi infancia acerca de las cicatrices dejadas por la guerra, la hambruna y la miseria y el miedo a las bombas con el rastro de muerte y destrucción que dejan. 

De nuevo he creído escuchar  las historias familiares de las personas que convivieron con ellos evacuados de Madrid y acogidos en sus hogares, casi todos madres con niños y abuelos huyendo del Madrid sitiado. Refugiados que fueron acogidos ignorando la palabra solidaridad  incluso cuando en las familias tenían sus hombres en el frente o camino del temido frente. La quinta del biberón y la quinta del saco, llamados los primeros por su juventud y los últimos por haber cruzado la cuarentena. De aquellos hombres movilizados muchos de ellos no regresaron y yo escuchaba como las mujeres contaban su pérdida con una voz de ausencia y viento lejano.


Hoy mi hija me ha llamado y me ha pedido orar por unos amigos residentes en la ciudad de Lutsk. Preocupada y angustiada   me ha referido que la familia, el matrimonio y dos niños de corta edad además de los padres estaban refugiados en el sótano de su casa, que escuchaban el ruido de las bombas y que en las calles había muertos sin poder recogerlos. Que tenían preparado lo imprescindible para ponerse en camino enseguida que cesaran los bombardeos y que les pedían ser recibidos como refugiados de conflicto de guerra. Le suplicaban que lo hicieran oficialmente porque temían que de un momento a otro se quedarán sin poder comunicarse por estar destruyendo las antenas para impedir los contactos con los países libres europeos.  Mi hija me decía que escuchar hablar con ruido de armas y estruendo de paredes caídas a pesar de estar en el sótano ha sido una triste experiencia. Y reconozco que escucharla a ella poniendo nombres a personas determinadas y cercanas no ha sido lo mismo que escucharlo en las noticias dadas por lo medios informativos.


El carnaval se anuncia y se decreta con esas ganas enormes de salir de tanta oscuridad de la muerte y la enfermedad por culpa de la pandemia. Culpa, si. Así lo he escuchado en demasiadas ocasiones como queriendo encontrar una verdad de porqué ha sucedido.


Pero en este tránsito del olvido de lo malo y de lo triste está la muerte en las calles de Ucrania. Viene el dolor, una vez más, de la impotencia de no poder parar la maquinaria de la guerra sintiendo la impotencia de ser ciudadano de a pie, anónimo, asistiendo a ver como la ambición de un tirano destruye la vida inocente de muchos seres humanos que solo quieren vivir en paz.


Metralla y escombros.  Que poco vale una vida cuando las armas escupen muerte. Siento en mi lengua sabor a fracaso.  Hay en el aire de la vieja Europa ese idilio terrible de hacer morder el polvo a los europeos,  cualquier iluminado que  surge con infulas de feudalismo retrogrado, ahora Vladimir Putin y los que lo apoyan. Que se cree invencible, bogado y ex agente de la temible KGB.  Después de convivir con la pandemia a día de hoy también tenemos que soportar la vanidad y ambición de un nuevo Caín  en esta comedia social  atravesada por  el fracaso de Occidente en su economía y en los valores que ha perdido por lo que en demasiadas ocasiones pierde su timón y su norte.


                                                                                            Natividad Cepeda