miércoles, 14 de enero de 2026

El Desafío de Mantener Viva la Luz del Venerable Ismael de Tomelloso en Nuestra Sociedad Manchega

 



La luz silenciosa de Ismael: fe, memoria y esperanza en la oscuridad, es la historia de España, marcada por las cicatrices de aquella Guerra Civil de donde emergen figuras que se convierten en faros de fe y esperanza. Una de ellas es Ismael de Tomelloso, un joven cuya vida como prisionero de guerra sigue interpelando nuestras conciencias. ¿Cómo es posible que, en medio del horror y el abandono, germinara una fe tan inquebrantable que aún hoy ilumina corazones? Yo reflexiono sobre el misterio de esa luz, sobre la fuerza de la oración y la memoria que lo rescataron del olvido, y sobre el desafío de mantener viva su Causa de Beatificación y Canonización esperando ese milagro que no dudo vendrá, cuando Dios lo crea conveniente.

Ismael representa la fuerza de la fe en tiempos de odio y violencia. Su vida es un llamado a la reconciliación y a la paz, valores universales que trascienden ideologías. El significado espiritual de Ismael es su testimonio que interpela a las nuevas generaciones: “La verdadera grandeza está en amar incluso en medio del sufrimiento”. Ismael no fue un héroe de guerra ni un personaje famoso. Fue un joven normal que eligió la paz en medio del odio, que prefirió la oración al enfrentamiento, que nunca renunció a su fe. Su vida es un faro para quienes buscan esperanza en tiempos difíciles. Nos recuerda que la santidad no está reservada a unos pocos, sino que se construye en lo cotidiano, en la fidelidad y en el amor.

Por eso hay que Recordar su Juventud y compromiso apostólico. Durante su adolescencia, Ismael participaba activamente en la vida parroquial. Era conocido por su espíritu de oración, su amor a la Eucaristía y su entrega a los demás. En los años previos a la guerra, Tomelloso no era ajeno a la tensión política y religiosa que se vivía en toda España. Las iglesias sufrían ataques, las imágenes eran destruidas y la práctica religiosa se veía amenazada. Ismael, lejos de esconderse, reafirmó su fe y su compromiso con Cristo. En su mensaje para hoy, Ismael nos enseña que la verdadera grandeza no está en el poder ni en la violencia de las sucesivas guerras, sino en la humildad, en la entrega y en la capacidad de amar incluso en los momentos más oscuros, su vida, es un faro para quienes buscan esperanza en medio de la incertidumbre. En una sociedad que a veces olvida sus raíces espirituales, recordar a Ismael es recordar que la fe puede transformar el mundo.

A veces no se comprende el silencio de Ismael; es un Silencio que Habla de Paz. En tiempos donde la violencia parecía imponerse sobre la esperanza, surgió la figura de este joven sencillo, alegre y profundamente espiritual: Ismael. Su vida, marcada por la fe se convirtió en un testimonio luminoso en medio de la oscuridad de la Guerra Civil española de 1936. Ismael no fue un héroe de armas, sino de espíritu. Movilizado en el frente de Teruel, eligió la paz por encima de la guerra: y rezó en silencio, implorando que cesara la barbarie. Aquella actitud desconcertó a quienes lo rodeaban, pero revelaba la fuerza de su convicción: la fe no se negocia, ni siquiera ante la muerte. Capturado y llevado a un campo de concentración, Ismael vivió el desprecio y la soledad. Sus compañeros lo ignoraban porque no protestaba, porque respondía al odio con silencio y oración. Con un rosario improvisado de cuerda de esparto, rezaba cada día, aferrado a la esperanza. El frío y la miseria lo enfermaron; la tuberculosis se apoderó de su cuerpo. Nunca pidió nada, salvo que fuera el capellán del campo de concentración para confesar y comulgar

Pero ¿podemos pensar en lo que vivió Ismael en aquella batalla? Ismael tenía veinte años.  Solo veinte años. Nunca imaginó verse atrapado en una guerra, la más cruel: aquella que enfrentaba hermano contra hermano, vecino contra vecino, amigo contra amigo. Jamás pensó que su fe cristiana pudiera ser motivo de odio. Él no se metía con nadie; rezaba cada mañana ante el sagrario antes de ir al trabajo, pedía por todos y sentía en su alma la luz de Cristo resucitado. Conocía la pobreza. A veces, camino al trabajo, algún hombre o mujer le pedía limosna. No tenía dinero, solo el pan destinado a su desayuno, y sonriendo lo dejaba en aquellas manos suplicantes.

Esperaba el domingo con ilusión: era el día de alegrar a los ancianos del asilo. Allí, entre paredes frías, vivían olvidados, esperando la muerte. Cuando Ismael llegaba, las miradas tristes se volvían alegres. Con su guitarra les cantaba, les ayudaba a comer intentando aliviar tanta soledad en su vejez. Las monjas cuidaban a quienes otros habían desechado. Nunca hubiera imaginado que sería perseguido por creer en Cristo crucificado, por amar a Jesús en el Sagrario. ¿Por qué?, se preguntaría atónito. Y ahora, en medio de la batalla, no fue capaz de disparar. ¿Cómo hacerlo, si todos eran hermanos? Tiró el fusil y elevó su oración al cielo, suplicando el fin de aquella lucha feroz, sangrienta. Los soldados lo miraban asombrados: ningún proyectil lo alcanzaba. Pasaron los días. El frío mordía los cuerpos: veinte grados bajo cero. Batalla de Teruel, terrible. Unos avanzaban, luego retrocedían. Al final, el silencio. La derrota del ejército republicano. En la larga fila de prisioneros, Ismael escuchó que quienes acreditaban pertenecer a asociaciones católicas no eran enviados al campo de concentración. Él era un joven de Acción Católica… Cuando llegó su turno, le preguntaron nombre y filiación. Solo dio su nombre y dos apellidos.

—¿Algo más? —preguntó el soldado.

—Nada más —respondió Ismael. Se quedó junto a quienes hasta ese día le habían vigilado, blasfemando a su lado para provocarle, para ejercer poder sobre los que sospechaban cristianos. Ismael callaba y rezaba. Oraba en silencio, cumpliendo el mandato del Maestro: Amaos los unos a los otros como yo os he amado. Amor a Dios y, por Dios, amor a todos, incluso a sus enemigos. Ese es nuestro Venerable Ismael de Tomelloso. Para mi confiar en la fuerza de la fe de Ismael en su enorme soledad, me abruma. ¿Cómo se mantiene viva la esperanza cuando todo invita a la desesperación? La respuesta está en la autenticidad de la fe de Ismael, su amor a Dios, su confianza en la vida eterna y su capacidad para seguir creyendo en la paz y en las personas son testimonio de una santidad que no necesita escenarios ni aplausos.  Es la santidad que se fragua en el silencio y en el amor, y que solo los auténticos creyentes elegidos por Dios pueden encarnar.

                          Natividad Cepeda

Secretaria General de la Asociación para la Beatificación y Canonización del Venerable Ismael de Tomelloso

 

jueves, 1 de enero de 2026

La siembra y el nuevo amanecer del año nuevo

 

Ha caído la noche,
sobre esta última frontera del año,
y la vida parece un río detenido,
aunque yo esperaba que fuera un torrente nuevo.

Esta mañana,
la niebla era un manto gris y húmedo,
como un pensamiento que no se despeja,
cubriendo las calles del pueblo,
cubriendo la siembra que verdea en los surcos
como venas abiertas en la piel de la tierra.

El teléfono dejó mensajes,
voces que son pájaros golpeando los cristales,
ecos de afectos que no llenan el vacío,
porque yo sentía la raíz antigua,
la voz de mi padre,
cuando el último día del año
íbamos todos a misa,
como quien vuelve al manantial
para beber memoria.

Por aquella madre que murió
un treinta y uno de diciembre,
cuando él era apenas un niño,
y la ausencia se hizo árbol
que aún da sombra en nuestras vidas.

Esta noche he ido al templo,
he rezado por ella,
por mi padre, por mi madre,
y he sentido que conmigo estaban
todos los que me faltan,
como estrellas encendidas
en el cielo secreto del alma.

Regresé a casa,
el frío filtrándose en mis huesos
como un huésped sin nombre,
y preparé la cena,
una cena sencilla,
porque ese es el espíritu:
despedir la noche vieja,
dar la bienvenida al año nuevo
rodeada de familia,
rezando por los ausentes
que laten en cada silencio.

Bienvenido sea el año nuevo,
bienvenido sea,
pidiendo que el camino
no sea demasiado incierto,
que la esperanza no se quiebre
como cristal en la tormenta.

Ahora todo está en silencio,
y yo pienso
en la gran incógnita
que es este año
que comienza,
como un libro cerrado
que guarda sus páginas en sombra.

Pero allá afuera,
bajo la niebla,
la siembra sigue verdeando en los surcos,
como versos escritos por la tierra,
como promesas que germinan
en la piel del mundo.

Que así sea este año:
un brote nuevo,
una raíz que se aferra al corazón del suelo,
un horizonte abierto
donde el sol disipe la niebla
y la esperanza florezca
como trigo dorado
cantando en primavera.

 

Natividad cepeda

Tomelloso 1 de enero de 2025

martes, 30 de diciembre de 2025

Inmaculada Lara Cepeda “Maku”, artista tomellosera, recibe un prestigioso reconocimiento en Berlín

 

 


Inmaculada Lara Cepeda “Maku”, artista tomellosera, recibe un prestigioso reconocimiento en Berlín

El año 2025 se despide con una excelente noticia para el arte manchego: la artista Inmaculada Lara Cepeda, conocida en el ámbito artístico como “Maku”, ha sido distinguida en Berlín, una de las capitales culturales más influyentes de Europa. Este reconocimiento internacional pone en valor una trayectoria marcada por la creatividad, la constancia y el compromiso con el arte contemporáneo.

Natural de Tomelloso (Ciudad Real), Maku ha desarrollado durante años una labor artística silenciosa, alejada de los focos mediáticos y de los circuitos populares, pero con una proyección que ha traspasado fronteras. Su obra, caracterizada por la experimentación y la búsqueda de nuevas formas de expresión, ha encontrado en Europa el espacio donde se aprecia su talento, a pesar de la escasa visibilidad que hasta ahora ha tenido en su tierra natal y en la comunidad de Castilla-La Mancha.

El reconocimiento otorgado en Berlín no solo supone un logro personal para la artista, sino también un motivo de orgullo para la cultura española, que ve cómo una creadora local lleva el nombre de su ciudad y su región a escenarios internacionales. Berlín, considerada actualmente uno de los epicentros del arte contemporáneo, ha valorado la calidad y originalidad de la obra de Maku, situándola entre las artistas destacadas del momento.

Este hito invita a reflexionar sobre la importancia de apoyar el talento local y reconocer la aportación de quienes, desde la discreción y el trabajo constante, contribuyen a enriquecer el panorama cultural. A partir de ahora, el nombre de Inmaculada Lara Cepeda “Maku” se suma a la lista de artistas que han logrado proyectar su arte más allá de nuestras fronteras.

LA ESCULTORA INMACULADA LARA CEPEDA "MAKU" ACCEDE A LA ÉLITE DEL ARTE EN ALEMANIA TRAS SU INGRESO EN GEDOK

 

BERLÍN / — 29 de diciembre de 2025 — La artista contemporánea Inmaculada Lara Cepeda, conocida artísticamente como Maku, ha sido admitida como miembro de pleno derecho en la Federación de Asociaciones de Mujeres Artistas y Mecenas de Alemania (GEDOK). Este ingreso representa un hito profesional excepcional, ya que esta institución —fundada en 1926— mantiene un acceso restringido mediante jurado que resulta altamente selectivo incluso para las profesionales alemanas, siendo muy escasos los nombres españoles que han alcanzado esta distinción.

Un hito profesional en Alemania.

Afincada en Berlín, la trayectoria de la artista —quien formara parte de la segunda promoción de la Fundación Antonio Gala— está avalada por los estamentos más exigentes del país germano. Su admisión en GEDOK la vincula a un linaje histórico que incluye a figuras de la talla de Käthe Kollwitz o Gabriele Münter.

Además, cuenta con la acreditación profesional de la Asociación Internacional de Artes Plásticas (IGBK/UNESCO), es miembro de la Asociación Profesional de Artistas Visuales de Berlín (BBK Berlin) y la Asociación Internacional de Escultores Monumentales (AIESM).

La artista nacida en Tomelloso mantiene una sólida vinculación con el tejido profesional español. Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca y Técnica Superior por la Escuela de Artes de Ávila, es miembro de la Asociación Española de Pintores y Escultores (AEPE), Artistas Visuales Asociados de Madrid (AVAM), VEGAP España. Con una destacada trayectoria en la escultura pública, este reconocimiento en 2025 reafirma la proyección del talento español en los entornos culturales más rigurosos de Europa.

 

Natividad Cepeda

 

lunes, 29 de diciembre de 2025

 

DE TOMELLOSO

CONFERENCIA DE NATIVIDAD CEPEDA SERRANO, SECRETARIA DE LA ASOCIACIÓN, EN EL 450 ANIVERSARIO DE LA PARROQUIA DE LA ASUNCIÓN DE NTRA. SRA. DE TOMELLOSO




Momento en que Natividad Cepeda recibe un obsequio de la Parroquia de la

Asunción de Ntra. Sra.

 

El pasado día 13 de diciembre de 2025, Doña Natividad Cepeda Serrano, Secretaria de la Asociación para la Causa de Beatificación y Canonización de Ismael de Tomelloso, acompañada por el Párroco Don José Ángel Martín Acosta y Consiliario de la Causa, impartió una conferencia llamada “Sobre la Causa de Ismael de Tomelloso” con motivo del ciclo de conferencias que se vienen dando en la Parroquia de la Asunción de Ntra. Sra. de Tomelloso por la celebración de su 450 aniversario.

D. José Ángel presentó a la conferenciante comentando su currículum, que tiene un peso no solo cuantitativo sino, lo que es más importante, cualitativo.

A continuación, Natividad tomó la palabra haciendo un repaso de la Causa de Ismael de Tomelloso desde su inicio hasta la actualidad, a la par de dar unos apuntes sobre la vida de Ismael, sobre todo en su etapa final cuando tuvo grandes sufrimientos físicos y espirituales en el Hospital Clínico de Zaragoza, pero que supo entregarlos en sacrificio por Dios y por la paz entre los españoles. Destacó algunas figuras que convivieron con el Venerable Ismael en sus últimos momentos que pasó por este mundo como el capellán Don Ignacio Bruna, o como la enfermera Aurora Álvarez, figura fundamental “sin la cual no tendríamos a Ismael”, según le dijo en su día Madre Asunción González Burillo, Abadesa que fue de las Religiosas Concepcionistas de Clausura de Manzanares (Ciudad Real); aquellos momentos de la Guerra Civil española que tan duros fueron y que tantos mártires dio a la Iglesia católica.

Resaltó también Natividad “lo que estamos haciendo con los mayores que acaban abandonados, y que deberían tener un lugar en la familia”, algunos de ellos devotos del Venerable Ismael.


Momento en el que la Señora Secretaria desarrolla la conferencia.

Para no olvidar a Ismael de Tomelloso, Natividad nos dice que “si no rezamos, no tenemos a Ismael. La oración es la fuerza que nos da para continuar”, por lo tanto, la oración constante es fundamental para que el Venerable Ismael conceda favores y posibles milagros por intercesión y pueda así alcanzar las siguientes etapas hasta su posible canonización, Dios mediante.

Respecto a la antigua tumba del Cementerio Municipal de Tomelloso, Natividad dijo con mucho acierto que “es un lugar sagrado que debe preservarse para futuras generaciones.” Y otro comentario en el que hacer hincapié es que “fue en Zaragoza y sus jóvenes los primeros que sintieron el resplandor de Ismael.” Y continúa: “Son los jóvenes de Zaragoza los que realmente nos devuelven a Ismael, los que creen en alguien que no han conocido, pero que ese misterio es un misterio que llega hasta ellos gracias a Aurora […] que explica a los jóvenes de Zaragoza cómo era Ismael”, jóvenes que eran de Acción Católica.

Público asistente a la conferencia.

Abundando en la fe de Ismael, comentó que “su silencio fue resistencia, fue fe radical, fue amor que no se doblega ante la violencia. Hoy su ejemplo nos interpela: ¿somos capaces de callar para escuchar a Dios? ¿Podemos aceptar ser incomprendidos por los hombres para ser comprendidos por Dios?”.

El acto continuó con un turno de preguntas y comentarios del público asistente, y se clausuró con la entrega por parte de la Parroquia de la Asunción de Ntra. Sra. de un obsequio a Natividad.

La Asociación para la Causa de Beatificación y Canonización de Ismael de Tomelloso da las gracias a su Secretaria por la constante entrega en su labor y por ser un faro al que seguir.

 



 



lunes, 22 de diciembre de 2025

Navidad: El Canto Perdido del Amor

 

                    


Diciembre se abre paso con su manto de luces, con plazas que parecen escaparates y calles que se visten de colores artificiales. Árboles inmensos, sofisticados, que nada tienen que ver con la sencillez de aquel pesebre donde comenzó todo. Y, sin embargo, entre tanto brillo, se apaga la llama más importante: la del corazón.

¿Dónde quedó el portal de Belén? ¿Dónde la Virgen y San José, el Niño Dios arropado por la mula y el buey? Hemos cambiado el misterio por espectáculo, la oración por consumo, la esperanza por indiferencia. Nos olvidamos de que la Navidad no es un estallido eléctrico, sino un susurro divino: Dios bajó a la tierra y fue uno de nosotros.

La Navidad es el mensaje más puro: Amaos los unos a los otros como Yo os he amado. Pero hoy, mientras las luces devoran electricidad y los presupuestos se diluyen en adornos, faltan manos en hospitales, faltan recursos en escuelas, faltan oportunidades para nuestros jóvenes. ¿Cómo no dolerse cuando la pobreza infantil crece y la dignidad se convierte en un lujo?

Y, sin embargo, la Navidad sigue viva para quien la busca. No en los escaparates, sino en el silencio de un templo, en el calor de una familia reunida, en el canto humilde de un villancico que atraviesa el tiempo. Porque la Navidad no es ruido: es paz. No es consumo: es entrega. No es apariencia: es verdad.

Esta noche, cuando el mundo corra tras lo efímero, yo me detendré. Rezaré. Cantaré. Recordaré a quienes me enseñaron que Dios es amor y que amar es nuestra misión. Porque la Navidad es el regalo más grande: la certeza de que no estamos solos.

Que volvamos a la sencillez, a la familia, a la fe. Que la Navidad sea luz en el corazón, no solo brillo en las calles. Que sea esperanza para el que sufre, abrazo para el que está solo, pan para el que tiene hambre. Porque la Navidad no se compra: se vive.


 


Luz en Belén

En la noche clara, la estrella brilló,
sobre un pesebre humilde, la vida nació.
El frío se aparta, la paz se acercó,
y el mundo entero su canto elevó.

María lo acuna con dulce ternura,
José lo protege con su fe y amor.
El Niño sonríe, regalo inmortal,
nos trae esperanza, nos da Navidad.

Los ángeles cantan con voz celestial,
la tierra responde con gozo y bondad.
Que el fuego arda en cada hogar
y que el amor reine sin descansar.

Que el Niño duerma en nuestro corazón,
que María y José nos den su bendición.
Que su luz eterna sea nuestra canción,
y que en Belén nazca ilusión y amor.

 

Natividad Cepeda

miércoles, 10 de diciembre de 2025

El Venerable Ismael de Tomelloso es el Silencio que Habla con Dios

 

 

¿Cómo entender el silencio de Ismael? ¿Cómo comprender la voz que no se pronuncia, la palabra que se guarda? Muchos se preguntan por qué, cuando pudo salvarse con una simple declaración, eligió callar. ¿Por qué no dijo que era católico, miembro de Acción Católica? ¿Por qué no buscó la salida fácil? Porque su respuesta no estaba dirigida a los hombres, sino a Dios.

El silencio de Ismael no fue vacío, fue oración. Fue su monte Calvario sin cruz de madera, con una cruz invisible, hecha de fidelidad y entrega. En medio del odio, eligió la paz; en medio del ruido, eligió la voz interior que susurra: “Sé fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida” (Apocalipsis 2,10).

La sociedad busca gestos visibles, necesita pruebas, quiere héroes que hablen y se defiendan. Pero Ismael eligió otro camino: el de los pacificadores, el de los que oran en secreto, el de los que confían en que Dios ve en lo oculto y recompensa en lo eterno. Su silencio fue resistencia, fue fe radical, fue amor que no se doblega ante la violencia.

Hoy, su ejemplo nos interpela: ¿somos capaces de callar para escuchar a Dios? ¿Podemos aceptar ser incomprendidos por los hombres para ser comprendidos por el Señor? El silencio de Ismael nos enseña que la verdadera victoria no está en escapar del sufrimiento, sino en permanecer fiel a la verdad, aunque cueste la vida.

Que su testimonio nos inspire a vivir con la misma fe, a abrazar la oración como fuerza, y a recordar que, en el silencio, Dios habla más fuerte que cualquier voz humana.


 

Oración en el Silencio

                                              «Estad quietos, y conoced que yo soy Dios»

                                                          (Salmo 46,10)

Señor,

enséñame a comprender el misterio del silencio,

ese silencio que no es vacío, sino encuentro contigo.

Como Ismael, quiero aprender a callar ante el odio,

a no responder con palabras humanas,

sino con la voz interior que susurra tu paz.

Hazme fiel en la prueba,

firme en la esperanza,

valiente para abrazar la cruz invisible

que se oculta en la obediencia y la oración.

Que mi silencio sea resistencia al mal,

que mi oración sea fuerza en la debilidad,

que mi vida sea testimonio de tu amor,

aunque nadie lo comprenda.

En lo oculto, Tú me ves.

En lo callado, Tú me escuchas.

En lo pequeño, Tú me engrandeces.

Dame, Señor, la gracia de vivir como Ismael:

con fe radical, con paz profunda,

con la certeza de que tu corona de vida

es más grande que cualquier victoria humana.

Amén.

 

Natividad Cepeda

Tomelloso. diciembre de 2025

 

 


Causa de Beatificación y Canonización de Ismael de Tomelloso: Estado Actual del Proceso

¿Cuándo se inicia la Causa?

En 2006: Un grupo de laicos de Tomelloso inicia formalmente la causa, creando una asociación para promoverla.

El proceso se inició a nivel diocesano en 2008 en la Archidiócesis de Zaragoza (donde falleció). La fase diocesana concluyó en 2009 y la documentación fue enviada a Roma.

2009/2012: La Santa Sede autoriza la apertura del Proceso Diocesano, que investiga su vida y fama de santidad y es declarado

Siervo de Dios:

La causa de beatificación y canonización de Ismael de Tomelloso (Ismael Molinero Novillo) está actualmente en curso, habiendo alcanzado la fase de ser declarado Venerable: El 23 de mayo de 2024, el Dicasterio para las Causas de los Santos reconoció sus virtudes heroicas, lo que llevó al Papa Francisco a firmar el decreto que le otorga el título de Venerable.

Próximos Pasos (Beatificación y Canonización)

Para la beatificación, se requiere la aprobación de un milagro atribuido a su intercesión, ocurrido después de su muerte y verificado por la Iglesia. Una vez beatificado, se necesitaría un segundo milagro para la canonización y ser declarado santo.

Sus restos mortales fueron trasladados a la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora en Tomelloso el 20 de febrero de 2025, a la espera de su posible reconocimiento como beato y santo.

martes, 2 de diciembre de 2025

Navidad perdida





Ha llegado diciembre y por las ciudades y pueblos se encienden luces brillantes anunciando la Navidad. Es una Navidad que ha perdido su autentico significado. El significado del amor. Amor universal porque para eso nació mi bendito niño Jesús en Belén. La Navidad era reunión familiar y sacar las figuritas de barro del belén y ponerlas una a una hasta completar aquellos maravillosos belenes en nuestras casas; en nuestros hogares sin necesidad de luces de colores pero si con mucho amor. Ahora eso lo hemos perdido y nos conformamos con las luces fatuas y eléctricas de las calles. Lástima de mi Navidad.





Diciembre llega, con frío en la piel,
con luces que arden sin alma ni miel.
Las calles se visten de oro y cristal,
pero en los corazones… ¿dónde está el portal?

Escaparates gritan: compra, consume,
mientras el amor se oculta en la bruma.
No hay pesebre humilde, ni canto de fe,
ni el Niño dormido en su lecho de pajas.

Añoro la risa sencilla y callada,
la mesa pequeña, la voz que abrazaba,
el barro del belén, la zambomba sonando,
y el pajarillo de barro cantando.

Hoy todo es ruido, banquetes sin norte,
luces que ciegan, monedas que escapan,
y el alma, desnuda, tiembla en la noche
buscando el calor que el tiempo arrebata.

Navidad… regresa con tu esencia primera,
con tu humilde cuna, tu amor que consuela.
Que el brillo no mate la luz verdadera,
que el corazón vuelva a ser tu frontera.

 

     


                                             Natividad Cepeda