sábado, 6 de enero de 2024

 



Se queda la palabra

cual rio de sombras en un ciclo

constante de regueros de sangre

 y metralla de juguetes rotos

en el salvaje ciclo de las guerras.

 

Allí, la vida humana, nada vale.

 

Se queda la naturaleza

sitiada de árboles y escombros   

sin nidos ni  abejas muriendo sin flores   

campando la muerte en  macabro

baile  de malditas guerras.

 

Allí, hay cementerios de muertas ciudades.

 

El mundo es pequeño  para tanto horror.

Por los cuatro puntos

de este año nuevo enero se tiñe

de luto y lamentos. Dos mil veinticuatro

traenos luz y vida y no destrucción.

 

 

Natividad Cepeda

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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