
Se dice de Tomelloso erróneamente, que es un pueblo
joven. Nada más incierto y falaz. Tomelloso está asentado en una estepa, plana,
por eso sus calles son rectas, y sus contornos se ven desde la lejanía, por la
carretera sin obstáculos; sencillamente porque Tomelloso es netamente manchego.
Escribe D. Lorenzo Sánchez López investigador y
Doctor en Geografía e Historia en su libro "EL BOMBO TOMELLOSERO espacio y
tiempo en el paisaje", "El paisaje manchego no es un paisaje
cambiante en cada curva. No, aquí sólo hay un paisaje, a él sólo acceden los
ingeniosos como el hidalgo caballero, sólo pueden verlo - si no se lleva la
frecuente prisa de los modernos turistas - los caballeros andantes, los
viajeros de a pie, pues aquí el paisaje está conseguido por el fruto del
trabajo del hombre.
“Tomelloso nació alrededor de un cruce de caminos y
de un pozo; y como tal asentamiento de almas se le nombra en el año 1490 Isabel Rodríguez -la zamorana
- funda una capellanía a la que deja
miles de hectáreas de tierra -Archivo de Socuéllamos, publicado por Porfirio
San Andrés - "una heredad en el término de Tomelloso".
También Tirado Zarco afirma: "Pedro Muñoz, Posadas Viejas, Villarejos
Rubios y Tomelloso fueron sacudidos por las pestes de 1371 y 1400, y después de
diezmados se despoblaron con las tercianas de 1410".
El investigador
Francisco Javier Escudero Buendía en su libro "Tras los orígenes de
La Mancha de Vejezate escribe entre otros muchos datos: "Los Tomillosos fueron tomados como
punto de referencia a la hora de
establecer las particiones medievales, (1294) El mismo autor, Escudero Buendía,
recoge: “La declaración de Pedro Alonso de Belmonte, labrador, no deja lugar a
dudas : "A estado mucha veces en el
dicho Tomilloso, e que le parece que ha sido poblado de antiguo tiempo porque
ha visto el villar, e ciertas tapias e cimientos que hay hechos antiguos en el
Tomelloso, e sitios de casas, e por esto cree este testigo que fue poblado el
dicho Tomelloso de población de gentes de antes de ahora, porque hay un pozo
antiguo junto al villar e hay muchos cimientos viejos e pedragales ".
Escudero Buendía continúa diciendo que "Tomelloso fue tomado como mojón
porque fue una población equiparable a otros lugares". Poblaciones que en
el pasado fueron "íberas, y
romanas, con población medieval que se poblaron y abandonaron a lo largo de la historia". De la misma forma que ocurrió en muchos otros
pueblos de España y La Mancha.
"Que Tomelloso fue Íbero - Romano, lo atestigua
el hallazgo hace varias décadas en obras
de la calle D. Víctor, de cuatro denarios de plata". Datos fiables y
demostrados de que este pueblo no es un recién llegado dentro de nuestra propia
y común historia. Lorenzo Sánchez López dice: "Las Relaciones
histórico-geográficas-estadísticas de Felipe II son, sin embargo, lo
suficientemente amplias como para
reconocer anteriores ocupaciones", y continúa diciendo.
"Aparte de que el pozo declarado, es decir, Los Tomillosos, fuera también
un villar con casas destruidas y alguna que otra alquería junto a un pozo,
elemento éste fundamental para repoblar.
Sanchez López sigue aclarando que la existencia en 1531
hace menos difícil la ocupación definitiva de Tomelloso, pues poblar junto a un pozo, no lejos de varias
alquerías, y en la transitada cañada ganadera de los Serranos. y cerca, de la
no menos transitada real cañada de Carreteros, por donde transcurre el camino
real de Villarobledo, no suponía en aquél tiempo ninguna proeza. Testimonios y
datos todos ellos de que jamás hemos sido los últimos en llegar a esta tierra
llana y manchega.
Juan José Serrano Córdoba, mi abuelo materno, nació
en Argamasilla de Alba, de él escuché contar muchas viejas historias del
pasado, que a su vez le fueron contadas a él. Una de ellas es la que se refería
a Miguel de Cervantes y su enamoramiento de la mujer del alcalde, y a cierto
requiebro, dicho a la dama, por lo que se decía fue puesto en prisión. Mi
abuelo decía que así se había venido contando desde que sucedió, de padres a
hijos, y que el tal Cervantes, tenía
fama de enamoradizo y mujeriego. La citada leyenda la recoge Pascual Antonio
Beño Galiana en su libro: Argamasilla de Alba. El lugar de la Mancha. Yo la
escuché antes de que el libro estuviera escrito. Si hay que admitir y defender,
que D. Rodrigo de Pacheco, es el personaje en el que se inspiró Cervantes, para
su hidalgo, loco y cristiano, por su parecido con la descripción cervantina de
don Quijote.
Si en el capítulo
II de la primera parte se lee: "cuando el famoso caballero Don Quijote de
la Mancha, dejando las ociosas plumas, subió sobre su famoso caballo
"Rocinante", y comenzó a caminar por el antiguo y conocido campo de
Montiel". Si, "su rocín y él se hallaron cansados y muertos de hambre, y que mirando a
todas parte, por ver si descubrían algún
castillo o alguna majada de pastores... vio la venta... “y más adelante se
sigue leyendo lo que el posadero le dice a Don Quijote. - "Si vuestra
merced, señor caballero, busca posada,
amén del lecho...

Tan cervantino como Tomelloso con su carácter
sentencioso y franco, a la buena de Dios, como lo era Sancho Panza, con su miaja
de ironía, y su realismo a la hora de valorar más, lo que deja dineros, que
aquello otro de soñar sin tener cuartos y cosquillas en las tripas. Si Argamasilla de Alba aspira a ser la patria
de Don Quijote no es menos cierto que por estos parajes tan cercanos los unos
de los otros, sin lugar a dudas, que pasó Miguel de Cervantes, y a buen seguro
que pernoctó en alguna posada de las muchas que había.
Para sacar a relucir la historia a veces hay que
saber leer en las piedras desgastadas de los edificios que permanecen de pie a
través de los siglos. Porque de no
hacerlo así se cometen errores que el paso de los siglos se ocupa de desmentir.

Ahora tenemos el sagrado deber de reunir entre todos,
ese patrimonio cultural e histórico, que nos pertenece, y erradicar el
desconocimiento de pueblo sin historia, novato y con cierto complejo de
advenedizos porque nos sentíamos con las manos vacías, cuando en realidad
siempre las hemos tenido ocupadas en vivir de nuestro trabajo, ese ha sido y es
nuestro linaje, nuestro orgullo y nuestra casta.
Natividad Cepeda
Arte digital: N. Cepeda
Publicado en el Diario La Tribuna de Ciudad Real