domingo, 20 de junio de 2021

Elegía para el recital y homenaje al poeta Manuel Muñoz Moreno con el libro “Palabras en silencio” en Argamasilla de Calatrava los poetas de Oretania


Como el verano viene con él regresas tú, desde ese lugar sagrado que está por encima de toda realidad en éste atardecer de junio poéticamente tuyo, Manuel Muñoz Moreno: y siento que ha pasado el tiempo sobre tu voz  que guardo en el ángulo del alma. Sobre esta tierra tuya se conjuga la desmesurada sombra del adiós signada  de antiguo canto de poetas, viajeros desde la noche de los tiempos de trovas que reposan en ese incesante viaje de amar a nuestros muertos.

Tus versos, y tú, son hoy el centro de la noche y todo, y todos, te pertenecemos en este pasaje de tu historia. Sobre el alero de la noche duermen golondrinas llegadas desde lejos, es posible que no sean las mismas que tu viste pero son golondrinas eternas que regresan al amparo de tu pueblos y de tu alero.

Volver querido amigo a dialogar contigo es un libro cerrado con resquicios de páginas de duelo en libre elección de nuestro espíritu. Mentiría, si en esta elegía no dijera a todos que  me duele estar hoy en tu pueblo sin tenerte. Y por ti, Manuel,  mi canción  es plegaria de nómada que espera encontrarte otra tarde cuando emprenda ese camino tuyo que me espera.

Hoy no puedo traerte una flor de manzano porque se han cubierto de hojas verdes y al verlos, Manuel Muñoz Moreno, recuerdo aquella despedida que nos dejaste escrita: “Emprendo mi vuelo como la hoja del manzano sin dueño” desde entonces cada manzano que contemplan mis ojos eres tú.  Y te veo en el viento que mueve sus ramas  como si tú, me hablaras.


Palabras de añoranza que buscan tu recuerdo. Palabras de tus amigos poetas, Manuel Muñoz Moreno, que se sucederán al contraluz de la tarde rabanera para quedarse entre tus calles, flotando en los rincones y subiendo al desván de la nostalgia, porque aunque duele no tenerte entre nosotros recitando tus poemas, hermano juglar, yo te siento custodio de nosotros. Y vuelas ahora entre las lluvias que nos mojan con tu voz y tu palabra entre el soplo de tu eterna despedida y no dudo que como tu dijiste "Nos vemos en otros lejanos soplos...Con cariño”…

Así nos llegó tú último poema a través del móvil, gracias al amor de Begoña, tu mujer, que nos hizo llegar como postrer regalo sin codicia, el hermoso poema de tu adiós. Y si, nos sirve tu palabra para comprender que un poeta se queda en sus poemas. Pervive en cada uno de sus libros, en cada uno de sus versos, cavando su belleza estrías en el latir del corazón.





Julio Criado Director editorial de Ediciones C&G junto con el Coordinador de Poetas de Oretania Luis Díaz-Cacho,  nos reúnen para rendirte homenaje, o para hacernos sentir que no te has ido y que tu palabra no es silencio. Y así a la caída de la tarde  “Palabras en silencio” el libro en el que tú participaste te hará visible en estos versos que son tuyos dedicados a Ana;

Todos los días Ana

se posa en mis pupilas

para que el desierto recuerde

en su forma de regar

de abrir estelas

que eviten el olvido

abriendo mares de sencillas certezas.

 


En los espejos de las tardes, Manuel, me apoyo para descifrar los versos que nos dejaste al marchar hacia el infinito.

 

 

Natividad Cepeda

 

 

 


viernes, 18 de junio de 2021

Llovió en Tomelloso un diluvio en menos de dos horas y todo se encharcó

 


Estamos en junio y el calor cae sobre campos y pueblos con su manto de sopor y calima sobre personas y plantas. En ésta encrucijada de submeseta sur, la orografía es poco accidentada y la altitud ronda los 700 metros sobre el nivel del mar. La mayor unidad geográfica de la Meseta Sur es la llanura de La Mancha, una gran comarca natural que se extiende por buena parte de las provincias de Ciudad Real, Albacete, Toledo y Cuenca.

Tomelloso, es donde resido y de donde procede mi familia desde hace siglos la mayoría de ellos, aunque también tengo por línea materna un abuelo nacido en Argamasilla de Alba y su madre nacida en Daimiel, todos ellos con apellidos lejanos en el tiempo desde la Reconquista castellana a los árabes. Tomelloso está situado en el mismo centro de la comarca manchega con  660 metros sobre el nivel del mar. Tenemos  clima mediterráneo continental por lo que  es frío en invierno y muy caluroso en verano. La lluvia es escasa sobre todo en las últimas décadas dándose el caso que en ocasiones las tormentas caídas nos anegan y destruyen cultivos,  nos inunda el pueblo, mucho más desde que las construcciones actuales y alcantarillado se olvida de estos fenómenos atmosféricos. Estamos enclavados en el extremo nororiental de la provincia de Ciudad Real, en la comarca natural de La Mancha a una altura de 660 metros sobre el nivel del mar.

El clima nos he hecho duros y soportamos el calor y el frío con el estoicismo de quienes habitan su tierra prometida y por ella luchan y perduran sin desanimo alguno. En mi infancia cuando las tormentas descargaban agua  las calles buscaban su corriente natural hacia la salida del pueblo; en una de ella, que por entonces se llamaba calle de Las Huertas, al principio y al final había en el centro tres hitos de piedra por donde cruzábamos por encima del agua de la calle que era similar al cauce de un río turbio. En otra calle principal las aceras estaban tan altas que en una de sus esquinas había tres escalones evitando así que el torrente inundara casas y cuevas. En la plaza  del pueblo, grande y redonda, se ponían bancos de madera para cruzar por ellos sin miedo a naufragar en las aguas vertidas de las nubes.


Para mí y todos los niños aquella era una aventura maravillosa y hasta hacíamos barquitos de papel  viendo cómo se alejaban navegando en aquellos ríos urbanos que eran nuestras calles. El alcantarillado nos privó de aquellas peripecias y al dejar las calles a la misma altura que el acerado surgieron los problemas de inundaciones en sótanos y garajes, cuevas y hasta en edificios emblemáticos como es la Posada de los Portales ha llegado la última inundación de hace unos días. Nos preguntamos el porqué de todo estos desastres ahora que tenemos especialistas en urbanismo ocurre estos desastres y, anteriormente cuando éramos más pueblerinos y teníamos menos concejales y funcionarios especializados no pasaba nada cuando llovía.

Algo falla en nuestra sociedad avanzada tan orgullosa de sus logros. Antes, los ancianos del lugar, hombres y mujeres, nos narraban donde  se hallaban los humedales manchegos y por donde fluían las corrientes naturales  subterráneas. Antes, se envejecía rodeado del cariño familiar  y había tiempo para niños y viejos. Antes, no íbamos al psicólogo ni al siquiatra con tantísima frecuencia como ahora; nos faltaba el Internet y el móvil, los viajes a Punta Cana y a las pirámides de Egipto, la Sesta Avenida de Nueva York solo la veíamos en las pantallas del cine. Algo está fallando en nuestros entornos se habla y se escribe del cambio climático pero casi nadie sabe situarse para conocer los cuatro puntos cardinales de su ciudad.

Ocurrió el pasado 5 de junio de 2021 el cielo encapotado descargo agua  más de 70, 80 y hasta 90 litros por metro cuadrado, dicen que un 30 o un 40 por ciento de lo que llueve ahora al año. Los bomberos y Protección Civil, policía y vecinos no eran suficientes ante las incidencias provocadas por la tromba de agua: después llegó la calma y los afectados limpian y reparan los daños causados con la inseguridad de que se vuelva a repetir en cualquier otro momento de cualquier día del verano.


Los niños van al colegio, los adolescentes a los institutos y muchos  jóvenes a las universidades pero ignoran donde están ubicados, de donde proceden sus antepasados y cómo actuar ante las inclemencias del tiempo. Algo está fallando en nuestra sociedad avanzada cuando a las nuevas generaciones no se les prepara adecuadamente para vivir y sobrevivir ante conflictos naturales. Tomelloso no es una excepción hechos similares vienen ocurriendo en otros puntos de España y desgraciadamente se repiten y nos aguantamos como si lo ocurrido fuera normal cuando no lo es. En la memoria de los pueblos  quedan las fotografías y películas de videos de estos sucesos, luego se olvidan y seguimos instalados en esta cobertura  antinatural que nos engulle sin reparar en ello y, sin exigir a los responsables que no vuelva a repetirse.

 

Natividad Cepeda

 

 

 

 

martes, 15 de junio de 2021

Volver a Calzada de Calatrava un 22 de mayo de 2021 en el XII Encuentro Oretania de Poetas «Palabras al campo»


Oretania es un grupo Literario de poetas coordinado por el poeta Luis Díaz-Cacho Campillo que también es alcalde de la Villa de La Solana de la provincia de Ciudad Real del reino de España.  El editor es  Julio Criado nacido en Puertollano de Ediciones C&G representante del Grupo de Comunicación Oretania desde hace más de dos décadas.  Sin esos dos pilares  el Grupo Oretania de poetas no sería posible su existir.

El pasado 22 de mayo de 2021  en el Patio de San Francisco del municipio de Calzada de Calatrava se presentó el libro “Palabras al Campo”, editado por Ediciones C&G con asistencia de un centenar de personas guardando todas las medidas preventivas para evitar contagios del Covid19, se dieron cita los poetas participantes, el prologuista Pedro Antonio González Moreno,  disertando sobre la actualidad de los pueblos manchegos y  la publicación del libro  Palabras al campo, dijo entre otras muchas palabras que  "no podía resultar más oportuno, en estos malhadados tiempos que vivimos, el tema elegido para el presente libro, porque no hay ventanas con mejores vistas que las que se abren hacia esos campos o hacia esos pueblos que durante años hemos tenido tan olvidados". Pueblos que se despueblan quedando vacios tierras de labor y viviendas.

El acto fue presentado por la Directora de la Biblioteca Municipal “Cervantes” de Calzada de Calatrava, Mª Mercedes Alonso Díaz.


El coordinador Luis Díaz-Cacho, argumento en su intervención  que  el objetivo de “Palabras al campo” es reivindicar la presencia de las personas en el medio rural, así como el mantenimiento de la población. El libro “tiene la intención de balancearnos en la memoria, de sumergirnos en los recuerdos, de abrazarnos con la tierra que amamos y en la que (muchos de nosotros) vivimos y permanecemos; dijo entre otras muchas palabras sobre el libro. 

 

Como viene siendo habitual en cada una de las ediciones, también en ésta estuvieron presentes los alfareros y ceramista llamados  “Poetas del barro” María de Gracia arias y Ángel Leal  del Alfar Arias y del Centro  Alfarero La Estación de Puertollano. Son ellos los que generosamente donan una pieza de cerámica para cada uno de los poetas participantes creada exclusivamente para cada año.

En el encuentro poético leyeron  los poetas Luis Díaz-Cacho, Luis Romero de Ávila, Natividad Cepeda, María del Carmen Matute, María José Redondo, Nieves Fernández, Pilar Serrano, Presentación Pérez, Teresa Sánchez, Alfredo Jesús Sánchez, Charo Bernal, Elisabeth Porrero, Eloísa Pardo, Eugenio Arce, Eusebio Loro, Juan José Guardia y Juana Pinés.

 Alfredo Jesús Sánchez, Charo Bernal, Elisabeth Porrero, Eloísa Pardo, Eugenio Arce, Eusebio Loro, Juan José Guardia, Juana Pinés, Luis Díaz-Cacho, Luis Romero de Ávila, María del Carmen Matute, María José Redondo, Natividad Cepeda, Nieves Fernández, Pilar Serrano, Presentación Pérez y Teresa Sánchez. Faltaron los poetas incluidos en la edición del libro por cuestiones personales Antonia Cortés, Cristina Díaz, Isabel Villalta, María del Carmen Romero de Ávila Torrijos y María Antonia García de León y Álvarez.


Palabras al campo es un libro monográfico donde para su realización han participado veintidós poetas de la provincia de Ciudad Real. La noche escuchó la música del quinteto CRquintet, grupo musical de Calzada de Calatrava.

Por encima de la música y la poesía cruzaban cigüeñas raudas en su vuelo ignorando al antiguo patio del convento franciscano perdido por aquella desamortización del progresistas Juan Álvarez Mendizabal de los bienes del clero y de los ayuntamientos en favor de una agricultura más avanzada, quedando al expolio  un importantísimo patrimonio, que fue en numerosos casos, saqueado y perdido, tanto en bienes materiales de edificios como en obras de arte incalculables. Cruzaban golondrinas y vencejos, pequeños jilgueros y gorriones y palomas y aves de rapiña camino de los cercanos montes calatravos donde dormitan los volcanes de  hace millones de años por encima de todos nosotros…Y pensaba mirando al cielo, mientras escuchaba a mis compañeros poetas en la magia de aquel entorno milenario de gran belleza y a la vez, tan olvidado y alejado de los núcleos de riqueza y poder actual…

Palabras al campo es una seria de poemas  que están guardados en las páginas del libro pero si los precios de los productos agrarios no suben nada podrá frenar la huida de sus gentes  hacia otros lugares donde vivir y prosperar sea posible. Soñamos los poetas y los que se lanzan a publicaciones románticas en favor de la auténtica voz de los poetas: poetas de aldeas y pueblos que en solitario crean lo que sus almas sienten.

Al final del acto se nos entregó, uno a uno, un precioso búcaro de cerámica de las manos de María Gracia Arias  y su marido Ángel Leal, tan generosamente como los versos de los poetas que se arremolinan entre las páginas del libro esperando lectores que valores lo que se escribió. Ser un miembro del Grupo de Poesía Oretania es un gozo y regalo de este tiempo que nos ha tocado vivir.

 

Natividad Cepeda

 

 

 

 

 

 

 

viernes, 14 de mayo de 2021

PREGON DE SAN ISIDRO ENCARGADO POR LA HERMANDAD DE SAN ISIDRO DE TOMELLOSO DIA 8 ABRIL DE 2021 EN LA PAROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCION DE TOMELLOSO.

 Buenas Noches a la Hermandad de San Isidro Labrador por el Honor de elegirme para  que pregone la exaltación de la vida de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza, lo que agradezco a don Manuel Ruíz Gómez Hermano Mayor y a toda la Junta directiva.

Al Rvdo. Sr. D. José Ángel MARTÍN ACOSTA, Párroco de la Parroquia La Asunción de Tomelloso y Consiliario de la Hermandad

Al Rvdo. Sr. D. Miguel Ángel VILLEGAS CALDERA, Vicario Parroquial de la Parroquia de la Asunción de Tomelloso y Párroco de la Parroquia de Nuestra Señora de la Blanca de Ruidera.

Al Rvdo. Sr. D. Jesús CAÑAS MORALES, Adscrito de la Parroquia La Asunción de Tomelloso.

A doña Tomasa  Paraíso Serrano por su excelente  presentación: gracias.

Mi felicitación a doña María del Carmen Navarro Perona por su merecido nombramiento de "Labradora"2021".

Mi saludo a la Coral Polifónica Asunción de Nuestra Señora y a su director don Antonio Javier Rodrigo Rodrigo por su acompañamiento.

A toda la Hermandad Presente hoy aquí, con mi recuerdo a la primera Junta Directiva  de esta Hermandad por recuperar la fiestas en Honor de San Isidro y con todos ellos los amigos y vecinos que llenan el templo y  nos acompañan.  Dios Nuestro Señor nos guarde y Nuestro Santo Patrón cuide nuestros campos y cosechas bajo la intervención de la Santísima Virgen María en sus advocaciones de las Viñas y la Asunción en el mes de mayo.

 

                                   Pregón a  San Isidro Labrador

 Gravada  en mi génesis llevo la fe de mis mayores. Señales  de júbilo que desde antes de nacer ellos me dieron, han sido y son, ventanas abiertas a la esperanza en el tiempo desde siglos. Mi existencia transcurre a la sombra de la cruz de Cristo  guardada en los bordes de mi corazón y en mis entrañas.

Mis ojos conocen las lindes de los  campos que mis antepasados  labraron dejando entre los surcos el sudor de su piel. De los campos sembrados. Del chozo construido con haces de gavillas, cuando no habían tenido tiempo de hacerlo con  lajas de piedra seca. 

Elevo mi canto en esta noche semejante a la oración que ellos elevaron al cielo, orando con el templo  del amanecer, tan solo eso, y la fe semejante a la de San Isidro Labrador, Patrón de los agricultores popularmente desde siglos y corroborado en el año 1960 por el  Papa Juan XXIII como santo patrón de los agricultores españoles.

Isidro de Merlo y Quintana, nombre que recibió en su bautismo. San Isidro, vino al mundo en torno al año 1080 en el Mayrit musulmán, en los arrabales de San Andrés, muy cerca de la iglesia del mismo nombre, donde su cuerpo sería encontrado incorrupto, varias décadas después de su muerte.

Es probable  que le llamaran Isidro en honor de san Isidoro, sabio y santo Arzobispo de Sevilla, en la época visigoda. Y también, porque el nombre de Isidro, significa, regalo de Dios.

Isidro fue un labrador mozárabe. Mozárabes eran los cristianos hispánicos que vivieron en territorio musulmán en el período que abarca desde la invasión musulmana  del año  711  hasta finales del siglo XI, conservando su religión y una complicada autonomía eclesiástica y judicial. Las prácticas religiosas las mantuvieron en los templos visigodos, que es de donde ellos provenían. La religión cristiana  era tolerada  con muchas limitaciones por lo que no eran autorizados a levantar nuevas iglesias. Las que se construían  eran en los extramuros, arrabales de las ciudades  y en aldeas  rurales,  siendo todas ellas muy pobres y modestas. Isidro, al igual que sus padres, oraba a Dios como cristiano hispano.

Según el poeta, Lope de Vega, recoge y escribe, que los padres de San Isidro se llamaban Pedro e Inés, y sitúa su vida inicial en el arrabal de San Andrés de la villa de Madrid. San Isidro nace de una familia de colonos. Los padres de Isidro tenían un contrato de arrendamiento anual, acuerdo que renovaban libremente, y que eran propiedad del caballero Juan de Vargas. Se cree, que Isidro, estuvo posiblemente al servicio de la familia Vargas y de otros tantos señores terratenientes como Francisco Vera.

San Isidro es el primer laico casado llevado a los altares tras un proceso de canonización instruido por la Congregación de Ritos de santidad Los promotores de esta canonización fueron varios personajes del siglo XVI, incluida la familia Vargas y la casa real de los Austrias. Isidro se casa con María Toribia, de Caraquiz, pertenece a Uceda, provincia de Guadalajara; tuvieron un hijo, de nombre Illán. Curiosamente, Illán, es nombre mozárabe que significa Julián, lo que confirma a la familia que pertenecía.

María Toribia, era creyente y practicante, como Isidro, tanto es así que de mutuo acuerdo los dos hacen vida contemplativa; María  cuida de la  ermita de la Piedad, cerca de Torrelaguna y al tener que cruzar el río Jarama para con su alcuza de aceite rellenar las lamparillas del Sagrario y altar; según recoge la tradición, tuvo que sufrir calumnias de algunos vecinos, que la acusaban de cometer adulterio, y estas habladurías llegaron a Isidro, quien decidió comprobar por sí mismo, su veracidad.  Isidro contempló a escondidas a su mujer, cruzando el río Jarama; María Toribia, extiende su manto sobre las aguas del río y, milagrosamente, cruza hasta llegar a la ermita. convenciéndose así, de su inocencia. 

 La actual urbanización de Caraquiz conserva el lugar, junto al río, donde sucedió este milagro. Cuando María Toribia, muere es enterrada en esa ermita, que ahora está ruinosa. Después  su  cuerpo es trasladado al convento de San Francisco de Torrelaguna, donde es venerada, pero en el año 1654 por orden del rey Felipe IV, es trasladada, en secreto a Madrid, para que reposen sus restos junto a los de su esposo San Isidro, porque los vecinos de Torrelaguna, se oponían. Desde el siglo XVIII, se conservan en la Colegiata de San Isidro de Madrid.

El ser llamada Santa María “de la Cabeza” se debe a que su principal reliquia fue su cráneo, venerado durante varios siglos, y que ahora yace en la urna de Madrid.

La vida de San Isidro la conocemos  por un códice, un libro escrito a mano, también llamados manuscrito  en la Edad Media, que fue encontrado en la Iglesia de San Andrés en 1504 (denominado como Códice de San Isidro y escrito a finales del siglo XII) y donde se denomina Ysidorus Agricola, con detalles y milagros de su vida. Y es ahí donde se dice que esta casado y tiene un hijo. Mencionándose  el milagro de los bueyes con los ángeles arando, el milagro del pozo subiendo las aguas para rescatar a su hijo, el de dar de comer a las palomas y el de la olla de comida para dar comida a los pobres, entre otros. Aunque no estaba santificado por la iglesia, los madrileños le rendían  culto desde el siglo XII, siendo conocido en otras partes de España. La iglesia  y la corona real española,  junto con el pueblo de Madrid y de otros muchos, iniciaron su proceso de canonización en el siglo XVI.

El 30 de noviembre de 1172 falleció: Es enterrado en el cementerio de la Iglesia de San Andrés donde había vivido. Se conoce este dato por mencionarlo el códice que acompañaba a los restos del cuerpo incorrupto de Isidro.

El mundo ha crecido San Isidro, y consoladamente, la fe  en Dios nos mantiene unidos junto a ti, en el amor y en la oración en este magma de continentes países y ciudades  por donde  naufragamos en tiempos de pandemia.

Tenemos fe, a pesar  de los que vocean que Dios ha muerto, y llegamos a ti, pidiendo que nos guardes la cosecha del alma, y las otras cosechas que labramos con nuestras manos de labriegos ajadas, con frentes surcadas de arrugas y fracasos. Manos orantes pidiéndote ayuda. Manos las que ayer, como tú, sujetaban con fuerza arados, y a voleo el trigo en las besanas.  Manos  obstinadas hoy  en perdurar,  generación tras generación labrando viñas, olivos, maíz y melón,  cebada, lino y almendros, para vivir…

Aquí estoy, San Isidro, con mi voz que declama  palabras  varadas en los que te seguimos. Desde que mis antepasados, aquellos que ni recordamos sus nombres, cavaron aquí, el primer pozo para abrevar ganados en éste pueblo de cruce de caminos y  posadas, rodeado de tomillos, espliego y encinares  Un pozo si, como los  que tú  también cavaste, santo zahorí de Madrid, cuando allí  faltaba el agua, calmando la sed de la tierra árida y de tus vecinos: fuentes y pozos de Madrid que han llegado a nuestros días benefactores para la salud humana. Agua, que con la ayuda de Dios hiciste brotar, entre torrentes de polvo de sequía en  esta tierra sin mares ni grandes ríos, orando en los templos al venir el día, delante de la lamparilla alimentada con aceite  del sagrario, vestido de estameña y lino. En tiempos donde tú, no eras nada, al no pertenecer  a la clase de la nobleza ni a la eclesiástica…Sorprende  al estudiar tu trayectoria  el hermoso relato de un padre de familia y esposo fiel, en aquella sociedad donde, como también hoy, importaba escasamente la familia. No eres Isidro labrador un santo normal en el santoral católico. Un campesino, no instruido culturalmente, honrado, generoso y tan humilde como callado; vida la tuya sin pretensiones  de envanecimiento ni menosprecio a los demás…Con tu natural bondad de hacer el bien. Necesitamos conocerte para seguir tu ejemplo. El sentido esencial de tu humanidad, austera, como lo han sido las gentes de esta tierra.

Gentes alegres con esos canticos de plenitud en la soledad del campo cuando por barbechos y heredades se escuchaba la voz fuerte y monocorde de una “gañanada”. Yo la escuché en mi infancia cantar a mi abuelo paterno y a mujeres con letras de oraciones, hoy olvidadas.

Alcánzame para todos los pueblos que labran la tierra y nos dan alimentos, lo esencial de tu vida, tan amado por Dios, que te hizo acreedor a que por tu santa intercesión, te pidamos ayuda para que nuestros campos expuestos a la intemperie con el techo del sol y las estrellas, no mermen las cosechas de las que vivimos. Vamos cargados de sueños junto a la tierra que es nuestro sustento y volamos haciendo proyectos semejantes a águilas para sacar el fruto del trabajo. Y nos marchitamos y continuamos infatigables sin temor a la escarcha ni a los cardos…Tú, San Isidro eres la longitud de nuestro espíritu, la razón del alma que no avienta el cansancio, ni la muerte cuando nos convierte en tierra y polvo porque vamos amortajados de amor, y el amor nos guía hasta Dios.

Somos gentes que aún creemos en los ángeles, y nos lo callamos por si alguno se ríe de nosotros, porque en la soledad del campo el viento, a  veces trae susurros  que nos dice que volemos por las espirales de los atardeceres.

Te ruego, nos dejes entre los párpados la luz de tu silencio que nos llama y convoca a ser tus aprendices y oremos, sin temor a perder el tiempo, para encontrar a Dios. 

Bajo este cielo, hoy San Isidro,

crece la súplica de  estos labriegos

junto al altar. Somos tu gente

los que miramos pasar las nubes

pidiendo lluvia, los que rogamos

a Dios que  nuestros campos

nos den el pan de cada día.

Ruego sencillo de esta jornada

hoy de oración en Tomelloso.

Al fin y al cabo somos pequeños

como la yerba de los caminos,

como el repique de las campanas

que por sabido, casi ignoramos.

Somos el pueblo llano y sencillo

sin más tributo que este trabajo

de arar los campos; somos los tuyos,

los campesinos, Santo Patrón,

ruega por todos, pídele a Dios

por nuestros muertos, por las familias

y su sustento, por nuestro pueblo

sin más postigos que esta oración

a ti elevada. Pasa la noche

por sus zaguanes con San Isidro

por nuestros campos.

Todo es silencio.  Todo es amor.

 

                                                                            Natividad Cepeda