España
huele a humo y está mojada de lagrimas por el fuego que ha arrasado campos,
cultivos, establos de animales y bosques de esas más de 400. 000 hectáreas quemadas
por el fuego. Nos falta esperanza para solucionar la ruina de los afectados
porque paliar tantas perdidas es casi imposible. Y nos sumimos en el dolor por
las personas fallecidas héroes con nombres y apellidos a los que lloran sus
familias. Ver la huella del fuego, su negrura dejada, los esqueletos calcinados
de animales y árboles… Verlo es faltarnos la palabra para tanto horror. Mi
poema es mi llanto, mi denuncia, mi grito , mi pena y desolación `por lo
ocurrido.
Cae fuego del cielo
y mendigamos lluvia
para apagar la marca fúnebre del fuego.
Elegía de fuego
y llanto por los muertos
que perecieron en el andén del bosque.
Nada hemos aprendido
tenemos asignaturas pendientes
por irresponsables y por inhumanos.
La marca del fuego
en reses abrasadas y caballos muertos
en árboles con gritos
y polvo de las casas
desaparecidas.
Un beso calcinado
de fuego ha caído y todo es ruina
de la tierra quemada tan oscura y funesta.
¿Y ahora que haremos?
Nada. Olvidarlo.
Más todos ellos son carne nuestra.
Herida abierta y tierra estéril.
Rosas de fuego son la derrota.
Escrito y poema© Natividad
Cepeda
Fotografías cogida de la red
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